Dicen que en la vida, o eres bueno o eres malo… ¿Quién ser? ¿Quién quiero ser? ¿Quiero ser bueno o ser malo? ¿Para quién he de serlo? ¿Para los demás? Preguntas sin fundamento pues el Ser es el milagro. Una maravilla, un regalo para sentir, vivir y agradecer…Desear ser en función de los demás para encaminar nuestros pasos, con rumbo a un destino incierto, esperando en el camino alcanzar la felicidad es la opción inaceptable. Podemos en cambio liberar de la prisión los anhelos que nos dicen lo que somos, lo que siempre hemos sido. Sin juicios, pues los milagros solo existen para ser aceptados con gratitud y humildad.
Sin embargo nos es más es más fácil aceptar lo que otros afirman; someterse a las formas y a los deseos antes que aceptar lo que realmente somos porque un mundo racional que piensa que existe… nos ha domesticado en el temor. Policía omnipresente que marca la pauta de las decisiones aceptadas como nuestras pero que en realidad corresponden al catálogo del “Así debe ser” escrito por alguien más.
Y cuando de niños quisimos ser niños, el policía nos dijo “No” ¿Por qué? preguntamos y él contestó “porque así debe ser”; Y cuando de jóvenes quisimos ser jóvenes, el policía nos dijo “No” ¿Por qué? preguntamos y él contestó “porque así debe ser” y cuando un día abordamos el barco de lo que pensamos nuestra propia vida, al salir de casa con la maleta en la mano, si acaso lo olvidamos, alguien corrió apresurado a ponernos bajo el brazo el librito de un afamado autor desconocido titulado… “Así debe ser”
Que en la introducción indica a manera de instrucción ¿Han de decidir algo? No se esfuercen, consulten el índice temático y de ahí vayan a la página correspondiente donde encontrarán su mejor decisión porque será la suya de nadie más y adelante casi al final la nota, Si después de aplicar la respuesta los resultados no les satisfacen, será porque algo habrán equivocado porque seguro, así debió ser... y para concluir nos advierte Sean cuidadosos, no se equivoquen, olviden sus anhelos, pues merece mucha pena en el infierno amar y vivir lo que realmente son.
Temor al amor, temor al esfuerzo que significa la búsqueda de nuestra verdad, temor a no ser aceptados por nuestra comunidad, temor a equivocarnos, temor a la vejez, temor a la enfermedad, temor al pasado, al presente, al futuro entre miles de otros temores que podríamos superar confiando en nuestros sentimientos aceptando simplemente vivir el milagro de Ser.
Dijo un internauta, “Puedes cerrar los ojos a lo que no deseas ver, pero jamás cerrar tu corazón a lo que sientes”
Con mis mejores deseos…
Enrique Chávez Maranto
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