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lunes, 21 de marzo de 2011

Recuento

La vida da muchas vueltas, algunas veces tan despacito que ni se notan, otras tan rápido que espantan…

El estado de las cosas ya no es el mismo. Procesos de muy lento desarrollo, tanto que para muchos pasaron desapercibidos, nos colocan súbitamente en un nuevo escenario.

Una realidad complicada conformada por eventos de todo tipo. Unos que parecerían irrelevantes, otros de un dramatismo e implicaciones que verdaderamente espantan. Todos compartiendo como factor común el impacto que tienen o tendrán en nuestras vidas. Va una brevísima reflexión sobre cada uno de ellos.

El efecto Túnez impulsó en Libia la manifestación del descontento en contra de Mu‘ammar al-Qaḏḏāfī, provocando antes que la caída del régimen, la violenta represión de los inconformes y justo ayer la reacción militar de las potencias que perciben a Qaḏḏāfī como un peligro para sus intereses. El rio revuelto ya atrajo los pescadores.

El terremoto – tsunami en Japón pone de manifiesto: a) Nuestra fragilidad frente a la naturaleza; b) Que no existe nada a prueba de todo, me refiero a los sistemas de seguridad alrededor del uso de la energía nuclear; c) Que cuando se hunde un barco, quienes primero lo abandonan son las ratas en este caso los especuladores financieros; d) Que los kamikazes, representados por los 50 trabajadores de la planta nuclear de Fukushima, aún existen y no son suicidas fanáticos, sino muestra del auto sacrificio por el bien común; e) Que el mejor mensaje de un líder a su pueblo no es la soberbia si no la humildad ante la grandeza de su pueblo: “… cuídense los unos a los otros” dijo el emperador Hiroito… y así lo han hecho.

El Día Internacional de la Mujer me recuerda a las maravillosas que no lo han celebrado jamás; que respetan profundamente su naturaleza; que luchan por sus anhelos y respetan los sueños de quienes les rodean; que no se sienten víctimas, se responsabilizan; que unen, no polarizan; y que las cuestiones de la inequidad de género por cuestiones de coyuntura cultural les tienen sin cuidado. ¡Ah! Lo olvidaba, las palabras de mi hermana cuando ante mis eventuales tribulaciones afirma… “No es fácil ser hombre… ¿Verdad?”

La expropiación petrolera cumplió su 73 aniversario el pasado 18 de marzo y la pregunta obvia es ¿Qué celebramos? ¿El Pemex del discurso oficial? ¿Él de los líderes sindicales? ¿Él del extinto Mouriño, de Nava y ahora de Suarez Coppel? ¿Él de los burros en cristalería (con el perdón de los burros) que buscan el éxito apresurado? ¿Él de los beneficiarios de contratos multimillonarios? ¿Él que quiere Estados Unidos? ¿Él de los empleados?, ¿Él de los románticos? ¿Cuál?... La verdad es que todos ellos tuvieron motivo de celebración menos, naturalmente el pueblo de México.

La ciudad sagrada del Tajín lugar donde se encuentra la pirámide de los nichos, el recinto mágico y misterioso de la cuenta del tiempo y el juego de pelota del Meshico nuestro, es hoy la sede de la Cumbre de El Tajín. Ahí concluyó la época en que se podía conversar con los auténticos guardianes del legado totonaca quienes hoy, me dicen, para entrar a lo que nunca fue suyo pues solo lo protegían, tienen que comprar las entradas en ticketmaster… Ojalá que lleguen muchos turistas, se respeten los lugares, las tradiciones no se prostituyan, la recaudación sea copiosa y se aplique realmente en las cosas que el pueblo necesita, solo así habrá valido la pena el costo.

En la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, el 5 de junio de 2009 murieron trágicamente 46 niños consecuencia de la irresponsabilidad de muchos. Hace unos días en mi ciudad de Coatzacoalcos se incendió un jardín de niños que afortunadamente no tuvo mayores consecuencias pero que debería tomarse como una llamada de atención para los padres de familia, los directores de las escuelas y las autoridades.

De los tres topes que se instalaron recientemente en el malecón costero de Coatzacoalcos, solo dos fueron retirados. La tarea de desarrollar un plan de protección civil, que incluya vías de escape debidamente establecidas es un asunto que debe ser de la mayor prioridad para las autoridades, que sigue pendiente y sobre lo que no dejaremos de insistir. Agradezco las propuestas que los lectores enviaron al respecto, no serán en vano.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm

domingo, 13 de marzo de 2011

Túmulos

Normalmente escribo esta columna los sábados pero el día de ayer estaba un poquitín molesto así que decidí posponerlo hasta hoy domingo. Ya conté hasta 10 y con el espíritu sosegado sin ánimo de dar lata ya puedo comentar mis inquietudes a la par que disfruto de una espléndida vista del mar.

Dicen que para hablar de un tema debe uno acreditar ciertos méritos. En el tema de los arrancones ilegales los tengo. ¡Vamos! Basta decirles que en mi juventud jugué muchos –recuerdo uno, que perdí por cierto, contra una patrulla cuando las patrullas ¡tenían con qué!

El último ya crecidito fue a altas horas de la madrugada del semáforo en la avenida Revolución, a los topes rumbo al mar sobre la calle de 16 de septiembre. De este fue testigo de honor un entonces alto funcionario de una administración municipal de hace ya muchos pero muchos años… He decir en descargo que no fue bajo el influjo del alcohol. No, en verdad, de arrancones no me pueden contar mucho.

Es más, a propósito de los topes que han instalado y están instalando en el malecón puedo afirmar que son un gasto inútil. No hay tope que valga para evitar arrancones y si consideramos que los arrancones de tope a tope son más emocionantes, en lugar de evitarlos, ¡los promueven!

Vale la pena comentar que en la mayoría de los países los topes ¡brillan por su ausencia! y si realmente son necesarios, su instalación está sujeta a la regulación que determina dónde y bajo que especificaciones pueden instalarse.

Por ejemplo en la ciudad de Tucson Arizona se establece que el propósito de un tope es “disminuir la velocidad de los vehículos en calles residenciales donde se dan velocidades altas”. En esa ciudad solo aceptan topes de velocidad tipo mesa, prohíben los comunes en forma de boya que se usan exclusivamente en centros comerciales, complejos de apartamentos y otras propiedades privadas. De hecho todos los reglamentos de vialidad que consulté prohíben su instalación en vialidades principales.

Se preguntarán porqué otras ciudades restringen el uso de los topes. Mencionaré solo algunas: a) Provocan los accidentes que pretenden evitar cuando están mal señalizados; son “murallas chinas” como dijo mi suegro o no hay visibilidad por mal tiempo; b) Incrementan el uso de combustible y de las emisiones de CO2; c) Causan daños a la columna vertebral de los conductores y pasajeros por él impacto; d) Retrasan a los vehículos de los bomberos, la Cruz Roja, protección civil en la atención de emergencias; e) Dañan la suspensión de los vehículos y al pavimento por el efecto del frenado incrementando los gastos de mantenimiento; f) Son causa de congestionamiento vehicular; etcétera, etcétera, etcétera…

Y lo más importante en el caso de los topes del malecón costero de nuestra ciudad: impiden el flujo vehicular en la que debería ser la principal vía de escape de la ciudad en el caso de una contingencia mayor en el puerto de Pajaritos. ¿Qué estoy exagerando? No, definitivamente no, el riesgo existe.

Los marinos de este puerto no me dejarán mentir. A finales de 1985 o principios de 1986, se inició un incendio en el BT Abkatun cargado de gas LP, su capitán, Delfino Cruz, en un acto de valentía evitó una tragedia de grandes proporciones –recuerden la de San Juan Ixhuatepec- al llevar a riesgo de su propia vida y la de su tripulación, el buque a alta mar donde pudo controlarse el incendio. En ese entonces como ahora, no había vías de escape y según parece tampoco planes de emergencia para la protección civil en caso de contingencias mayores.

Alternativas existen para enfrentar el problema de los arrancones y el exceso de velocidad que se pretenden resolver. Al respecto hace unos días envié un correo electrónico al buzón de la oficina de atención ciudadana y mensajes vía twitter a las autoridades -de los que no tuve respuesta- para prevenir respecto a este tema que me parece es de la mayor importancia para nuestra ciudad. Los hechos son que los topes, verdaderas bardas, “murallas chinas”, siguen construyéndose.

Finalmente te invito como ciudadano interesado a discutir el tema para proponer acciones que apoyen a nuestras autoridades a resolver de forma integral el problema de la vialidad en Coatzacoalcos así mismo sugiero a las autoridades competentes a ordenar el retiro de los topes sobre él malecón costero.

PD En Guatemala a los topes les llaman “túmulos”, en ese país, cómo en muchos otros, prácticamente no existen.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm