Mostrando las entradas con la etiqueta neloliberalismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta neloliberalismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de julio de 2011

Libertad y bien común

"Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz", Benito Juárez, ex presidente de México.

"La diferencia fundamental entre la izquierda y la derecha estriba en que la primera pugna por la igualdad y la segunda por la libertad. El problema es que la igualdad no siempre da pie a la libertad", Alan Greenspan, economista estadounidense.

En China, la libertad de procrear no existe y no es asunto de igualdad sino del bien común: el desarrollo sustentable de ese país.

No habrían suficientes recursos para soportar el crecimiento acelerado de la población china; que antes, si bien se daba en un ambiente de plena libertad personal, no respetaba el derecho de las generaciones futuras.

Para los que abonan y pugnan por el neoliberalismo, la libertad deja de ser en cuanto se le acota; no hay puntos medios para ella. Sin embargo, la aplicación del fundamentalismo neoliberal, en el marco de una libertad mal entendida, ha llevado a extremos inaceptables por la falta de respeto, por la explotación y la supresión de facto, de las oportunidades de desarrollo, de millones de seres humanos a lo largo de todo el planeta.

Hoy, tal es el extremo, que para aspirar a una vida digna, no bastan la voluntad y el compromiso individual, ni es materia que cualquiera pueda desahogar en un tiempo de vida.

Hoy se requiere del esfuerzo de generaciones para salir del subdesarrollo y la marginación.

El liderazgo, que gobierna con soberbia, antes que con humildad y voluntad por el bien común, no es más opción.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm


Nota: Este artículo fue publicado en Reforma.com el 15 de mayo de 2006

miércoles, 12 de octubre de 2005

El neoliberalismo, La Teoría de la Relatividad y El juego del Monopolio.

Cuando se dio a conocer la Teoría de la Relatividad dio lugar a que se publicaran innumerables artículos y libros explicándola.

En ese entonces, entrevistar a Einstein era una labor poco menos que imposible, sin embargo la tenacidad de una periodista logró el objetivo y le pidió explicar, en pocas palabras, su ya famosísima teoría. Einsten contesto que en el mundo no había quien, fuera de él y algunos contados con la mitad de los dedos de una mano, podría entenderla.

Hay cosas que están fuera de la comprensión del común de los mortales, como por ejemplo el neoliberalismo, mucho ha dado de que hablar pero hasta ahora nadie me ha podido explicar en que consiste.

Por otra parte, el juego del monopolio provee de diversión a chicos y grandes, simula el mundo de los negocios, se invierte en propiedades, se pagan impuestos, se adquieren créditos con la banca, en fin se juega a acumular riqueza.

Sin embargo, si no se hacen trampas, el dinero va y viene de una mano a otra y difícilmente alguien puede quebrar a todos sus competidores. La partida acaba normalmente por agotamiento, a diferencia de lo que nos ha pasado en el mundo real: En México un grupito de “malosos” hizo trampa, prácticamente nos quebró a todos y se quedó con todo el dinero, me pregunto ¿para qué? Si sacas a todos de la jugada, ¿vas a jugar tu solo?

Hace algún tiempo, en un diplomado sobre la “Excelencia Directiva” escuche a un economista muy disgustado, explicar el por qué solo los ricos pueden ahorrar y en consecuencia invertir de ahí que una política económica adecuada, debería favorecer la concentración de capitales en unas cuantas manos.

Este economista, al finalizar su exposición, dejó entrever el motivo de su disgusto: por esas fechas estaba en pleno apogeo la campaña para la elección presidencial y el tendría que estar participando en el desarrollo de la propuesta económica de nuestro actual presidente, no perdiendo el tiempo con neófitos en la materia.

Ahí entendí el porque de nuestros “compatriotas” en la lista de millonarios de Forbes, el porque de una clase media en vías de extinguirse y el porque de los, cada vez mas, mexicanos sumidos en la miseria.

Triste realidad la de nuestro México cuando solo unos cuantos privilegiados por concesión graciosa del sistema pueden ahorrar, ¡para invertir claro está!.