
Hijo mío…
No puedo darte respuesta
Porque el milagro se da en sus entrañas
¿Recuerdas cuando no la conocías?
¿Pero sentías su presencia?
En ese regazo, calido refugio
Donde te transformabas, día con día…
Inmerso en el Amor…
Si acaso lo olvidaste,
Mamá, ten por seguro… que no.
Con todo mi Amor para Sura, la Mamá de Pingo y Guille, mis hijos; para mi Mamá Monche; para las Mamás de mi Familia y ¡todas las Mamás del Mundo!
Enrique Chávez Maranto