¿Cómo se ira a la camita el próximo domingo Doña Chepina? ¿Haciendo un entripado con la bilis derramada? O
¿Feliz y contenta después de hacer, al más puro estilo priista, la “roque
señal”? Mira que ya no aguanta lo
duro, si no lo tupido. Y todo porque según esto los momios están a su favor y
la única forma de ganarle es tupiéndole con todo.
-¿Qué si se cae del caballo y se
lastima? ¡Me vale, p’a que se mete a jugar con los machines! Habrá dicho el patán de Vicente Calderón…
¡Nada, nada! En la guerra como en el amor ¡Todo se vale! Y esta es una guerra
por el derecho a jugar por la grande. ¿Se imaginan? Quien quita y le ganamos el
brinco a los tricolores… y otros seis añotes royendo –que es gerundio- el
hueso. Con un negocito por aquí… otro negocito por allá… y otro acullá.
Ya lo dijo nuestro egregio promotor, que de estas lides se las sabe todas, si llegamos, “lo caído, ¡caído!, haiga
sido como haiga sido” y si no llegamos ¡P’a que les cuento! Toco madera;
sáquese, sáquese diablo panzón y a santiguarse todos… ¡Dios no lo quiera! Así
que búsquenle hasta que le encuentren que cola tendrá que le pisen la Chepina y
si no tiene, no le aunque que sean mentirillas. Y tú, ahí te dejo estos dos
pesos para que compres los votos que nos hacen falta.
¡Pero señor precandidato! ¿Cómo ordena
Usted eso? ¿Dónde quedan los principios rectores de nuestro partido escritos en
las tablas de la Ley? Dijo santiguándose el más persignado de entre los
persignados presentes. Estaría de acuerdo que contra los enemigos de la fe, como
soldados que de ella somos, desenvainemos la espada para descabezar a uno que
otro infiel… Pero… ¿Contra una dama hermana de la caridad y con tal bajeza? ¡El
infierno nos espera!
Mira, mira, de moral a mi no me
hables, ni de mandamientos tampoco… ¡Que bien que tenéis vuestros muertitos!
¿Quieres que te retuerzan la cola sin ganan los tricolores? ¡No! ¿Verdad…? Y
Chepinita no tiene los tamaños para pegarles con todo durante la campaña. A
ver, a ver… ¿Qué hizo cuando nos balconearon con lo de la compra de votos? ¡Huy
que miedo! Se fue a poner su denuncia… ¡Jaja!
No es lo mismo ver los toros desde la
barrera que enfrentarlos en el ruedo. El PAN aprendió muy bien a criticar, pero
nunca se preparó realmente para gobernar el país. Tuvo que aprender sobre la
marcha, ha tenido aciertos, si, pero en el camino dejó de lado los postulados
que defendía para adoptar las malas prácticas que tanto señaló en el pasado, que
hoy usa, no en contra de sus enemigos políticos si no contra si mismo, en la
cancha de un proceso interno que definitivamente no está pareja.
Pésimo momento es este para enseñar el
cobre y lo están haciendo. Lamentablemente, gane quien gane las
elecciones internas del pasado domingo, o se vayan a la segunda
vuelta, el daño ya está hecho. El discurso, “me sumaré al que gane” suena muy
bonito pero es de dientes para afuera. Los efectos de la guerra sucia, entre
otros un gran resentimiento, difícilmente podrá sanarlos una “operación
cicatriz”.
Por el contrario, los partidos de
oposición muestran una imagen de unidad y disciplina. Marcelo Ebrad dejando a
un lado el protagonismo y el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas dando el espaldarazo
a López Obrador; Los priistas arropando a Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones discreto en su actividad legislativa, pues
sabe bien que hoy… “calladito se ve más bonito”.
La diversión, apenas comienza.
Reciban un cariñoso abrazo,
Enrique
Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
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