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sábado, 4 de febrero de 2012

¡Duro con ella!


¿Cómo se ira a la camita el próximo domingo Doña Chepina? ¿Haciendo un entripado con la bilis derramada? O ¿Feliz y contenta después de hacer, al más puro estilo priista, la “roque señal”?  Mira que ya no aguanta lo duro, si no lo tupido. Y todo porque según esto los momios están a su favor y la única forma de ganarle es tupiéndole con todo.

-¿Qué si se cae del caballo y se lastima? ¡Me vale, p’a que se mete a jugar con los machines!  Habrá dicho el patán de Vicente Calderón… ¡Nada, nada! En la guerra como en el amor ¡Todo se vale! Y esta es una guerra por el derecho a jugar por la grande. ¿Se imaginan? Quien quita y le ganamos el brinco a los tricolores… y otros seis añotes royendo –que es gerundio- el hueso. Con un negocito por aquí… otro negocito por allá… y otro acullá.

Ya lo dijo nuestro egregio promotor, que de estas lides se las sabe todas, si llegamos, “lo caído, ¡caído!, haiga sido como haiga sido” y si no llegamos ¡P’a que les cuento! Toco madera; sáquese, sáquese diablo panzón y a santiguarse todos… ¡Dios no lo quiera! Así que búsquenle hasta que le encuentren que cola tendrá que le pisen la Chepina y si no tiene, no le aunque que sean mentirillas. Y tú, ahí te dejo estos dos pesos para que compres los votos que nos hacen falta.

¡Pero señor precandidato! ¿Cómo ordena Usted eso? ¿Dónde quedan los principios rectores de nuestro partido escritos en las tablas de la Ley? Dijo santiguándose el más persignado de entre los persignados presentes. Estaría de acuerdo que contra los enemigos de la fe, como soldados que de ella somos, desenvainemos la espada para descabezar a uno que otro infiel… Pero… ¿Contra una dama hermana de la caridad y con tal bajeza? ¡El infierno nos espera!

Mira, mira, de moral a mi no me hables, ni de mandamientos tampoco… ¡Que bien que tenéis vuestros muertitos! ¿Quieres que te retuerzan la cola sin ganan los tricolores? ¡No! ¿Verdad…? Y Chepinita no tiene los tamaños para pegarles con todo durante la campaña. A ver, a ver… ¿Qué hizo cuando nos balconearon con lo de la compra de votos? ¡Huy que miedo! Se fue a poner su denuncia… ¡Jaja!

No es lo mismo ver los toros desde la barrera que enfrentarlos en el ruedo. El PAN aprendió muy bien a criticar, pero nunca se preparó realmente para gobernar el país. Tuvo que aprender sobre la marcha, ha tenido aciertos, si, pero en el camino dejó de lado los postulados que defendía para adoptar las malas prácticas que tanto señaló en el pasado, que hoy usa, no en contra de sus enemigos políticos si no contra si mismo, en la cancha de un proceso interno que definitivamente no está pareja.

Pésimo momento es este para enseñar el cobre y lo están haciendo. Lamentablemente,  gane quien gane las elecciones internas del pasado domingo, o se vayan a la segunda vuelta, el daño ya está hecho. El discurso, “me sumaré al que gane” suena muy bonito pero es de dientes para afuera. Los efectos de la guerra sucia, entre otros un gran resentimiento, difícilmente podrá sanarlos una “operación cicatriz”.

Por el contrario, los partidos de oposición muestran una imagen de unidad y disciplina. Marcelo Ebrad dejando a un lado el protagonismo y el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas dando el espaldarazo a López Obrador; Los priistas arropando a Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones  discreto en su actividad legislativa, pues sabe bien que hoy… “calladito se ve más bonito”.

La diversión, apenas comienza.

Reciban un cariñoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm