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domingo, 30 de septiembre de 2012

RockStar


Para el PRI, la propuesta de reforma laboral de Calderón era inaceptable por el impacto negativo en los intereses de sus aliados, los líderes sindicales. Para este partido, de ninguna manera podía llegar a votarse en el pleno de la cámara de diputados.

La estrategia del PRI fue entonces, minimizar el tiempo de discusión en la comisión del trabajo, aceptando propuestas del PRD para concluir lo antes posible y dar oportunidad a que la reforma modificada fuera la que se votara en el pleno donde, con el apoyo del PVE, se descartarían como se hizo, las concesiones hechas en la víspera, a los partidos de izquierda.

Respecto del PAN, no esperaba que defendiera la propuesta de Calderon, ni en comisiones ni en el pleno, pues lo que menos interesa a este partido es la democratización sindical y menos la transparencia en el manejo de los recursos como lo demostró, al no hacer absolutamente nada al respecto a lo largo de los doce últimos años. De tal forma que  el voto del PAN siempre estuvo asegurado sin necesidad de acuerdos en lo oscurito.

Esta fue una prueba superada para el PRI a quien otorgo mi más amplio reconocimiento por sus estrategas. Está comprobado que se les podrá calificar de cualquier cosa menos de falta de creatividad, eso del balcón estuvo fenomenal.

¡Ah! y también a Calderón, quien jugó magistralmente una carambola de tres bandas: 1) Se puso la cachucha de “promotor” de la democratización y transparencia en los sindicatos; 2) Obtuvo lo que los inversionistas le exigían valiéndole gorro el interés de los trabajadores; y 3) Puso a trabajar a marchas forzadas a los diputados en tanto que él graciosamente emprendía su gira de despedida al más puro estilo “RockStar” con aviones caza incluidos.

Al PRD por su parte, solo le resta aprender la lección, unirse y ser aún más creativos e innovadores que sus rivales ya que por lo visto hasta ahora, la iniciativa preferente, será cosa de todos los días. El hecho es que está en marcha la construcción del andamiaje legislativo para el desarrollo de la visión de futuro del país que pareciera, tanto Calderón como Peña Nieto comparten al menos en el rubro de la mano de obra.

En este, lo que la reforma laboral perfila, es a un país con una abundante oferta de mano de obra muy barata y competitiva respecto a la de otras latitudes. Una mano de obra fácil de administrar que sea atractiva para los inversionistas que a través de México, pretendan acceder entre otros, al mercado estadounidense. De consolidarse las inversiones, esto podría ayudar de paso a resolver el problema que representa para los Estados Unidos la inmigración ilegal que ocupa puestos de trabajo que ese país que necesita para si.

Naturalmente que esta visión de futuro no está, ni estará, consensuada con todos los actores, pues acaban de demostrar que no necesitan hacerlo.

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 25 de agosto de 2012

Yo si le entro...


“♫… Un elefante se columpiaba, sobre la tela de una araña. Como veía que resistía, fue a llamar a otro elefante…Dos elefantes se columpiaban, sobre la tela de una araña. Como veían que resistía, fueron a llamar a otro elefante... Tres elefantes... Cuatro elefantes... Cinco elefantes se columpiaban, sobre la tela de una araña. Como veían que no resistía, mira como caen los elefantes… ♫”

¿Tendrían conciencia los elefantes de que la tela de la araña terminaría por  romperse y que ellos acabarían con su enorme “paquidermidad” por el suelo?

Pienso que no. Tan enojada la araña, como ellos estaban divertidos, cante y cante en el “columpio”, que con toda seguridad les pasó de noche el refrán aquel que dice “tanto va el cántaro al agua que termina por romperse”… Inexorablemente, en algún momento, la tela de la araña terminaría por deshilacharse empezando justo por lo más delgado… Me pregunto, así a ojo de buen cubero, ¿cuántos elefantes más podrían columpiarse? ¿Uno más? Difícilmente, si con cuatro, decían que los rechinidos de la tela ya anunciaban un desastre.

¡Ah! pero necios los elefantitos hicieron oídos sordos a las voces de advertencia, a los rechinidos de la tela, y en su afán por continuar con el jueguito, y demostrar que no pasaba nada, ¡Hágame usted el favor! fueron a llamar a otro elefante… Pero si pasó y terminaron con el orgullo herido, con raspones y uno que otro hueso roto, como antes dije, con su enorme “paquidermidad” por el suelo…

Hoy a lo largo del territorio nacional se escuchan el crujir de una tela que ya no soporta más el peso de quienes, como los elefantes del cuento, solo se preocupan por su bienestar a costa de lo que sea. Los 12.7 millones de mexicanos que superviven en medio de la pobreza extrema y los 52 millones, el 46.2 por ciento de la población, que viven en la pobreza son los hilos crujientes por donde la tela empezará a deshilacharse La gran pregunta es ¿Cuándo?

Un psicólogo que sobrevivió al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, observó que en el mes de diciembre casi no había fallecimientos de prisioneros fuera de aquellos asesinados en las cámaras de la muerte pero sí, y muchos, en el mes de enero. Él se preguntó por qué ocurría ese fenómeno si los maltratos de las SS eran los mismos, la alimentación igual de pésima y las jornadas de trabajo agotadoras como siempre.

Su conclusión fue que a finales del año los prisioneros elevaban su espíritu pues imaginaban iniciar el año de regreso en casa. Tenían la esperanza de que terminara la guerra para poner fin a su suplicio; sin embargo concluido diciembre sin que se cumplieran sus anhelos, al iniciar enero la pesadumbre les invadía, pensaban “otro año más no lo aguanto” y simplemente se dejaban morir.

Haciendo un paralelismo, el mes de “diciembre” en México está por concluir. Para esos 52 millones de ciudadanos sumidos en la pobreza, la esperanza de cambio morirá en defiitiva cuando el PRI asuma el poder y las condiciones estén dadas para un “enero” donde la pesadumbre invadirá a muchos de ellos, pensarán “otro sexenio más así no lo aguanto” y con toda seguridad, como dejarse morir no es opción, harán patente de alguna manera su inconformidad.    

Solo espero que no ocurra lo que me dijo un fontanero a quien contraté para resolver algunos problemas en casa. Cuando el hombre, enjuto, de tipo costeño y curtido por el sol terminó su trabajo, le llevé de regreso a su modesto establecimiento. En el camino pregunté cuál era su opinión sobre el tema de la inseguridad, su respuesta me dejó helado. “Mire patrón” me dijo endureciendo el ceño, “bendito sea Dios que ahora tengo trabajo, porque cuando no, cuando no puedo comprar las medicinas para mi hijo o no me alcanza para llevar que comer a la casa, pues yo si le entro, aunque me tenga que llevar a un cristiano por delante…” Terminamos el recorrido en medio de un silencio que se podía cortar con tijeras.

Nunca más lo volví a ver y de todo corazón deseo que continúe trabajando, porque ese hombre tenía más que claro hasta donde podía soportar.

Por cierto ¿A cuanto amaneció el huevo hoy? El maíz dicen que va a subir…

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 7 de julio de 2012

¡Tragones!


1 de julio, 05:30 AM El largo ring… ring… del despertador… ¿Dónde estoy? De inmediato recuerdo… ¡Hoy es el gran día! Rápidamente me levanto y a continuación el baño, el desayuno, la vitualla, el entusiasmo, el paquete electoral… ¿No me falta nada? ¿Nada? ¡Adelante!

1 de julio, 08:15 AM inicio de las actividades: sustituir a un escrutador por uno de la fila; instalar la casilla, calmar a los molestos por el retraso; superar el calambre en la mano por las 1272 boletas entregadas; atender a una larga fila  de votantes; hacer bromas a los que fue su “primera vez”; comer mi torta a trompicones entre boleta y boleta, espantar a un par de mapachitos primerizos que intentaron el chanchullo del carrusel –Sí, él que dicen es un mito…; contar y recontar los votos; terminar oliendo a “chivo” de tanto sudar; y la culminación… ¡Hacer cola para entregar el paquete electoral!

2 de julio, 01:30 AM, El regreso a casa para tomar un baño, cenar, relajarse y dormir como Dios manda… pero no, no se pudo. Excitación, agotamiento, tensión, alegría, ternura, admiración fue el collage de sentimientos en adición al esfuerzo físico, que dejaron a su servidor, Presidente de Casilla, como “araña fumigada”.

Tanto así, que después del sueño inquieto decidí hacer dieta informativa, no enterarme de nada y quedarme solo con la satisfacción del deber cumplido... pero no, tampoco se pudo.

A los dos días rompí la dieta, me informé y casi sin sentirlo el sutil velo de una incipiente tristeza empezó a envolverme. ¿Por qué? La respuesta llegó pronto, fui un actor y un testigo de la más reciente tragedia mexicana.

No fueron los cuerpos desnudos de supuestos “narcos” tirados en una avenida; fue la dama que llaman democracia la que, cual una Coyolxauhqui desmembrada, yace esparcida por todo el territorio nacional.

"No le veo él porqué comprar votos a 1000 pesos o con despensas. Cuando alguien quiere apoyar al país no hace estas acciones, lo hace para apoyar a nosotros los pobres. México se vendió" aseveró con firmeza, triste y lapidaria, Doña Rosa Hernández Martínez de 85 años de edad. (El Liberal del Sur 3/7/2012).

Pues si Doña Rosa, es de lamentar que hayamos sido testigos de la culminación de una estrategia muy bien diseñada y mejor instrumentada, con toda paciencia a lo largo de un sexenio. Si me permite le explico como le hicieron.

¿Cómo aniquilar a su competencia? El librito de la mercadotecnia dice: publicite diariamente su producto en los medios masivos de comunicación utilizando la técnica que llaman subliminal; quítele clientes diciendo que lo que vende su competencia es de muy mala calidad y que hace daño; en paralelo introduzca una marca chafa en el mercado para quitarle aún mas clientes; compre a empleados importantes de su competencia y anúncielo; pague para que los líderes de opinión hablen bien de su producto; y el gran día ¡regale la tienda!

Veamos… Enrique salió durante 6 años diariamente en la televisión; despertaron en los votantes el miedo por Josefina y Andrés  recordando sus viejos errores; inventaron la candidatura de Gabriel y la presentaron como una nueva opción para quitarles votos; atrajeron a sus filas a Fox, a Espino, a Rosario Robles y a otros connotados panistas y perredistas; las encuestadoras y comentaristas dieron a Peña la imagen del triunfador; y mucho antes del día de la elección ¡vaya que si puso en oferta la tienda! regaló de todo a cambio del voto.

¿Qué no se vale hacer regalos? el ex presidente del Consejo General del IFE, Luis Carlos Ugalde dice que no es delito, que solo una transacción comercial. Qué el delito habría sido el exceso en los gastos de campaña pero eso es casi imposible probar pues el dinero proviene de fuentes desconocidas y obvio, ¡no se registra!

¿Qué compró tarjetas de debito del Grupo Financiero Monex y de tiendas Soriana para comprar votos? Seguramente lo hizo pero los fondos provinieron de cuentas no relacionadas con el partido y en todo caso, al final del día, también son regalos. ¿Qué hizo la FEPADE ante las denuncias que podrían demostrar todo lo anterior? Hasta hoy que yo conozca, nada.

He de decirle Doña Rosa que para la Ley, lo que está a la vista de todo el mundo, la deshonestidad y la inmoralidad, no es delito; y lo que si es delito, es  prácticamente imposible probarlo como el caso del evidente exceso de gastos de campaña,.

Finalmente le comento que el problema no es que Enrique haya obtenido más votos, el problema es como se hizo de esos votos. Para el PRI, el PAN, el PRD, el Verde o el PANAL, el fin justifica los medios y como dice el dicho “El que tiene más saliva traga más pinole”… y en este caso, ya se verá si para bien o para mal, fue el PRI.

Habemus Presidente y tenemos pinolero.

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 1 de julio de 2012

El día después...


Mañana fue el gran día… ¿Mañana fue?

Si, por que esta reflexión la redacté justo a las 18:12 del sábado 30 de junio de 2012, un día antes del gran día. ¡A ver! cuénteme ¿Cómo les fue el día de la elección? ¿Votó? Bueno, la verdad es que ya no importa mucho, lo hecho, ¡hecho está!

Ahora unos con la conciencia tranquila y otros ocultando la tierrita bajo la alfombra, harán maletas para dejar espacio a quienes asumirán las responsabilidades. Serán seis años donde se podrá comprobar si la “medicina” que recetamos; -unos con su voto, otros con su abstención, unos con sus trampas y los otros también- realmente funciona y saca al paciente de la sala de terapia intensiva y lo conduce por el camino del bienestar a un destino promisorio.

Solo espero que el nuevo tlatoani a la fecha de la publicación de esta adelantada columna se haya apresurado a despojarse de la máscara sonriente del triunfo, para portar ahora la del estadista, la de la enorme responsabilidad de conducir al país, no nos vaya a salir después con aquello de “votas y te vas...”

Yo estaría asustado, ¿Se imaginan?

Tanto empeño. Promesas incumplibles, odios desatados, compromisos ineludibles, compromisos inconfesables, abrazos hipócritas, miles de saludos de manos sudorosas, para llegar al día siguiente de la victoria, cuando la historia empezará a escribir un nuevo capítulo con su nombre. Pero no será la historia escrita en el papel de los incondicionales, si no la historia que no podrá borrar ni alterar, será la historia de su propia conciencia.

Doña Josefina, don Andrés Manuel, don Enrique, no hay plazo que no se venza, mañana uno de ustedes será el vencedor de la contienda, en el gran día que debiera haber sido él de la fiesta impecable de la democracia pero lo hecho, ¡hecho está!

Hoy es sábado y mañana habré sido presidente de Casilla, ya les contaré la historia de la que espero no haya sido la de una elección más.

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 23 de junio de 2012

El fin de nuestro mundo...


A propósito del advenimiento del año 2000 (Y2K), conforme transcurrían los últimos años del siglo pasado, muchos anticiparon una catástrofe tecnológica que habría implicado el retroceso de nuestra civilización casi a la época de las cavernas. En estos días al igual que entonces prevalece la incertidumbre por el futuro del país.

Nada ocurrió en el Y2K, sin embargo no se ha recuperado la tranquilidad por lo que en años recientes con base en diversas interpretaciones del calendario maya y otras profecías, hay quienes han llegado al extremo de predecir el fin del mundo justo el próximo 21 de diciembre de este año.

En los millones de creyentes de esas teorías la desesperanza y el fatalismo parece haber permeado por el deseo colectivo, no confesado, de acabar de una buena vez por todas con una existencia a la que no encuentran mucho sentido.

Cambio climático, explosiones solares, hambrunas, deterioro de la calidad de vida a niveles nunca antes vistos en diversas geografías, economías al punto del colapso, guerras, terrorismo, narcotráfico, inequidad, genocidio, desastres naturales de alto impacto en la población, manifestaciones de descontento multitudinarias e inéditas y liderazgos corruptos son hoy la noticia cotidiana.

En consecuencia se suceden, una tras otra, reuniones de los líderes buscando prescribir la receta idónea para los males del mundo, pero terminan utilizando la misma que solo extiende la agonía del paciente.

Y en ese mar navega el México del vaso medio vacío, débil, corroído por dentro, el del velamen deteriorado y tripulado por una marinería dividida, incapaz así de enfrentar la tormenta anunciada por los vientos y los nubarrones, que no son especulaciones esotéricas, que existen, que están ahí a la vista de quienes los quieran ver.

Pero al mismo tiempo también es el México del vaso medio lleno; de gente capaz, de gente honrada, de recursos valiosos, de historia y de raíces de las que podemos sentirnos orgullosos; de un vaso que hace falta muy poco para completarlo hacia un futuro promisorio y por todo esto voy a votar.

Si el próximo 1 de julio nos abstenemos o anulamos nuestro voto, sería tanto como paralizarnos a la espera de un milagro que nos libre de las trágicas consecuencias de la tormenta. Por el contrario si la fuerza de nuestra convicción en el futuro promisorio del país, mediante nuestro voto se traduce en un liderazgo fuerte sin asomo de duda respecto de su legitimidad, podremos preparar todos a nuestro país para sortear las dificultades.

Nos guste o no, solo tenemos cinco opciones, una es el camino del vaso medio vacío del abstencionismo, del voto nulo, en blanco o “útil” que nos mantendría  como un pueblo resentido, desesperanzado y sometido a una larga agonía. Las otras cuatro, cualquiera de ellas, podrían significar la visión del vaso medio lleno que podemos proveer a las generaciones venideras.

Una minoría decidiendo nuestro destino definitivamente no es más opción. México es mucho mejor que eso. Depende de todos nosotros, la mayoría, hacerlo realidad cumpliendo con el compromiso mínimo que tenemos con el país:

¡Votar!.

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

viernes, 8 de junio de 2012

Láminas nuevas para el techo de Don Jorge...


En una casa que tiene todos los servicios integrados: la cama, la estufa, el comedor, la sala, todo en un espacio de escasos 9 metros cuadrados, se sostuvo la siguiente conversación en el año de 2009 durante las campañas de las elecciones intermedias, entre Doña Emilia y su esposo Don Jorge, personajes de carne y hueso, muy versados en temas electorales…

-¿Y ahora a quien le toca? Fue lo primero que Don Jorge preguntó a Emilia su esposa, quien en ese momento estaba preparando una tacita de café para iniciar el día.

-Pues, mira, el lunes fueron los azules, el martes los amarillos, seguro que hoy nos tocan los rojos pues los partidos chiquitos no quieren venir a echar dinero bueno al malo y ya no se paran por la colonia…

-Ya dijiste Emilita, hoy nos toca ir de camiseta y gorra roja…

-Pero ¿ves como tuve razón en ahorrar un poquito para gastarlo en la campaña? Antes te regalaban las cosas, pero con eso de la mentada crisis, nos las venden pero eso sí, ¡muy baratas!

-Para que te digo que no, si sí. Tenías razón, el atado de láminas para el techo nos lo dieron a 100 pesos; la camionada de arena para el relleno de la calle sólo nos costó cooperar para la gasolina y la propina del chofer, pero las despensas… esas sí que estuvieron caras…

-No te quejes viejo, mira que ya quisiera yo que hubiera más campañas... ¡para que siquiera se acuerden de nosotros!

Y así con la curiosidad de lo que traería el candidato en turno, Don Jorge y Doña Emilia, que en esas fechas aprovechaban para comprar láminas, madera, despensas; ir al doctor o al dentista de la brigada médica gratuita patrocinada por el partido en turno. Se dispusieron a iniciar un día más en una de las miles de colonias marginadas convertidas en campo de batalla, perdón ¡de la campaña! electoral.

Recordé entonces a uno de los más notables aforismos de la política mexicana atribuida a Don Jesús Reyes Heroles: “…en política, frecuentemente, la forma es fondo.” lo que podría llevar a concluir que la percepción de liderazgo e integridad de un candidato corresponde efectivamente a lo que realmente es y por lo tanto, podríamos otorgar nuestro voto confiados de que no tirará sus promesas de campaña en el bote de la basura el día después de la elección.

Pero ese aforismo es algo en lo que no está de acuerdo Don Jorge. Él, desde la perspectiva de quien vive en una colonia marginada -como las tantas que solo son visitadas por los partidos políticos durante las campañas para atraer el voto legitimador- afirma que a los partidos políticos les basta la imagen del candidato y que el fondo es lo de menos.

Y va más allá, al imaginar que los candidatos son como los medicamentos que  receta un doctor sin escrúpulos no para curar al paciente, sino más bien para exprimirlo jugando con la esperanza de la sanación.

-¿Y cuando el paciente se da cuenta del engaño? ¿Cuándo el medicamento deja de rendir votos? ¿Qué sucede?…

-Pues nada grave responde Don Jorge… ¡simplemente cambian la receta! y se recicla el candidato pues lo que a los partidos políticos importa es ganar a toda costa, que si el candidato es un pillo con cara de ángel, no importa. Basta con que hable bonito y que su carita o su elocuencia se traduzca en votos.

-Le pregunto… ¿Qué no habrá candidato que realmente valga la pena?

-Cuando empiezan sí, pero una vez que pueden comprarse su gran carro, cuando dejan la cerveza por el güisqui, comen en restaurantes de postín y prueban las mieles del poder, los de atrás, nosotros, los de las colonias, atrás quedamos.

-Insisto, y ¿Luis Donaldo Colosio? ¿Qué acaso no habría valido la pena?

-Bueno sí, igual que Maquío y otros grandes, solo que no supieron esperar para abrir la bocota… por eso los callaron.

-Finalmente Don Jorge, dígame por favor ¿que esperaría de las campañas…?

-¡Pues que haya más!

¿Qué no ve que el techo ya tiene láminas nuevas?  

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
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sábado, 2 de junio de 2012

Yo veo un México...


 “… Es oportuno que los mexicanos escuchen de las opciones, y que juzguen no a partir de la emoción... no se debe decidir con las emociones, lo que debe decidir el pueblo de México es a partir de la razón…”  Enrique Peña Nieto, Cancún Quintana Roo 30/03/2012

Simplemente sr. candidato Peña Nieto no estoy de acuerdo con Usted.

Porque justamente lo que ha conducido al país al estado en que se encuentra, es el desequilibrio entre las emociones y la razón de los modelos impuestos, de las agendas que responden a intereses ajenos, de la avaricia de la corrupción que ha prevalecido en los gobiernos que hemos padecido.

Porque justamente lo que le hace falta al pueblo para recuperar la esperanza en un futuro promisorio es la emoción y la fuerza que otorgan el orgullo por sus raíces, el reconocimiento de su grandeza, el hecho ser mexicanos, no como nos han hecho creer, sino como realmente somos.

En la realidad que percibo, sr. candidato Peña Nieto, las grandes proezas de los pueblos no se han logrado solo a fuerza de la razón. De hecho, ha sido a fuerza de la razón, que pueblos enteros se han sumido en la desesperanza cuando por la fuerza de la razón de los privilegiados se les han infundido los miedos y el “no se puede”…

¿Acaso el pueblo inglés sobrevivió a sus momentos más aciagos, cuando sola enfrentaba a la Alemania nazi, solo por la fuerza de la razón?

No, Sir Winston Churchill con sus discursos inspiró, apeló a la fuerza de los sentimientos del pueblo británico para superar la dura prueba.

¿Acaso el pueblo americano hubiera podido lograr el liderazgo en la carrera espacial solo con la fuerza de la razón?

No, requirió de aquel memorable discurso de John F. Kennedy en la Universidad de Rice el 12 de Septiembre de 1962 donde dijo “…hacerlo bien, y hacerlo primero. Antes que termine esta década, y porque debemos ser audaces....” Audacia que tiene poco que ver con la razón y mucho con el sentimiento.

¿Acaso Luis Donaldo Colosio no movió las emociones de sus seguidores cuando en su discurso en el Monumento a la Revolución, el 6 de marzo de 1994, expresó la realidad del país con aquellos demoledores “Yo veo…”?

Si, lo que expresó Luis Donaldo fue el sentimiento del pueblo que se proponía rescatar como fuerza impulsora del cambio.

Así no solo hagamos uso de la razón. También es igual de importante preguntarnos quién de los candidatos tendrá esa fuerza impulsora inspiradora del logro que no conoce de recetas aprendidas. Porque otorgaremos no solo el voto y si no también el compromiso de que formaremos parte activa de la transformación del país.

Y porqué México no es así, como nos lo han hecho creer.

Es mejor, ¡Mucho mejor!

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
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domingo, 27 de mayo de 2012

Habemus redes y enredados...


En una breve historia publicada en 1929 titulada “Chains” (cadenas), el escritor húngaro Frigyes Karinthy, enunció la teoría de los seis grados. Decía el autor que basta una cadena de 6 intermediarios para que una persona se pueda conectar con cualquier otra en el mundo.

Pareció increíble en ese entonces, pero el postulado hizo que en los últimos 6 años del siglo pasado el concepto de las redes sociales llegara para quedarse. Las más relevantes GeoCities (1994), TheGlobe.com (1995), AOL Instant Messenger (1997), Sixdegrees.com (1997) y MSN Messenguer (1999) necesitaban una conexión vía telefónica para conectarse a la WEB. ¿Recuerdan aquel grito desesperado…? ¡Niñoosss desconecten el Internet!.. ¡Necesito el teléfonooo...!

Esa molestia se resolvió rápidamente a partir del 2003, tanto con la proliferación de las redes inalámbricas WiFi, (¡Alabado sea Infinitum!) como de las computadoras personales portátiles de todos colores y sabores, Ipad y similares incluidos, cuyas ventas superan ya,  y por mucho, a las tradicionales de escritorio.

Hasta aquí, conectarse a internet requería de ciertos recur$o$ que no estaban al alcance de todos los bolsillos. Esto se superó cuando se consolidó el acceso a la WEB por medio de la tecnología empleada en la 3ª Generación de la Telefonía Móvil (2002) lo que constituyó un hecho profundamente democratizador del mundo de la Internet.

Basta mencionar que aproximadamente 2000 millones de suscriptores cuentan con celulares de este tipo en el mundo. México, posicionado en el 11 lugar mundial en el año de 2010, contaba con aproximadamente con 88 millones de teléfonos celulares que representan ¡el 79.9% de una población estimada en 110 millones de habitantes.

El hecho es que al día de hoy, lo postulado por Frigyes Karinthy, es una realidad a través de la convergencia de un conjunto de tecnologías: de aplicaciones de redes sociales, de redes inalámbricas, de computación personal portátil y de telefonía celular inteligente que buena parte de los adultos apenas entiende.

En el otro de la tecnología, están los usuarios para quienes hoy día las ipads, laptops, y celulares inteligentes son artículos imprescindibles. De ellos, aproximadamente 13 millones de jóvenes ciudadanos, el 16% de la lista nominal de electores, acudirán por primera vez a las urnas el próximo 1° de julio. Lo que representa un problema mayor para los partidos políticos pues simplemente ¡No los consideraron en su estrategia electoral…!

Y peor aún, no están preparados para entenderlos pues la percepción de la realidad, formas de comunicarse, filosofía de la vida, valores, etcétera de esa juventud está muy lejos de la capacidad de comprensión de quienes no tuvieron la precaución de darles seguimiento desde las postrimerías de este fenómeno social.

Por ahí del apogeo de la red MSN Messenguer en el 1999, recuerdo que traía apretujados en el asiento trasero de mi auto a 5 chamacos latosos a quienes, para calmarlos, les pregunté:  ¿Con gente de cuantos países “chatean” todos los días? El que menos dijo, dijo 3. ¿Se imaginan? En ese momento comprendí que si no me ponía al día, en el futuro ya no les entendería. Las palabras que vinieron a mi mente fueron “sincretismo cultural” como la base de una nueva generación.

Tiempo más tarde lo confirmé, cuando disfrutando de un desfile de carnaval, no entendí nada de lo que decía una adolescente que amablemente intentaba conversar conmigo. Impresionado, la juzgué mal de sus facultades mentales y así lo comenté a mi hijo quien solo esbozó una sonrisa al responder condescendiente: “No te preocupes Papá, así hablan entre ellos”

Los “ellos” que ignoraron los políticos; los “ellos” que ahora se manifiestan contra los íconos de un sistema corrupto; los “ellos” que votarán en las próximas elecciones; los “ellos” que atienden más a sus sentimientos que al raciocinio de la avaricia que impera. Los millones de “ellos” a quienes difícilmente podrán entender los políticos en los escasos días de campaña que restan.

Se les olvidó… ¡Lástima Margarito!

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 12 de mayo de 2012

Los hechos, hechos son...



“Los hechos, hechos son, y no los podemos cambiar pues pertenecen al pasado. Lo que si podemos, es elegir la actitud.”

¿Los pueblos tienen el gobierno que se merecen? Pregunta recurrente que la mayoría responde afirmativamente. Evidencia de un fatalismo que refuerza en el inconsciente colectivo, la absurda creencia de que tenemos malos gobiernos… porque así lo merecemos.

Como aquel que es, o se siente culpable, y sumiso acepta el castigo que se le impone. Sin embargo, “Ser” no es lo mismo que “sentir”. El ser culpable, comete delitos al ejercer su libre albedrío.

En contraste, quien se siente culpable, se fundamenta en la percepción de una realidad que puede estar distorsionada, ya sea por el mismo, o por la influencia de terceros interesados.

Si Juan Pueblo pudiera responder a la pregunta, ¿Los ciudadanos han cometido delitos que les hagan merecedores del castigo de un mal gobierno? Su respuesta sin faltar a la verdad sería, “la inmensa mayoría no”

Sin embargo, en su inconsciencia, Juan Pueblo se siente culpable y en la desesperanza acepta el castigo de un gobierno que le han hecho creer que “merece”. Así, en el devenir de ya cientos de años, olvidó su fuerza, ve como natural la corrupción, el quehacer de los políticos, la explotación y su propia miseria…

Dos casos vienen a mi memoria: Él de una empleada de nuevo ingreso que al recibir su primer pago, entregó a su jefe un sobre con dinero que le fue devuelto de inmediato acompañado de un reclamo pleno de indignación… ¿Por qué has de pagarme? El inesperado rechazo del “obsequio” desconcertó a la joven pues para ella lo natural era pagar por trabajar…

El otro, fue el de un viejo campesino hecho obrero, que como muchos, acostumbraba llevar regularmente “ofrendas” a la mansión del sempiterno y corrupto líder sindical. Cuando se le cuestionó, el hombre explicó muy convencido que lo hacía porque el líder merecía vivir bien, por qué él los cuidaba y los protegía… pienso yo que a costa de su explotación. No, la inmensa mayoría  del pueblo mexicano no es culpable, ni tampoco tiene porqué sentirse culpable.

Otras preguntas muy frecuentes en tiempos electorales son: ¿Por quién votar? y si ha de ser “por el menos malo,” entonces ¿Para qué votar? lo que conduce a la tragedia del abstencionismo.

Evidencia también, de esa embriaguez de desesperanza y fatalismo que nubla la consciencia. Nada más conveniente para quienes desean alcanzar o conservar el poder, que ahora pueden legitimarse con tan solo un voto a su favor.

Sin embargo, recordemos que en el universo, no hay objeto, ni pensamiento y mucho menos candidato, que sea absolutamente puro o perfecto y que cualquier idea puede ser vista como su contraria, si la analizamos desde otra perspectiva.

Siendo así, pregunto: ¿Por qué no hacer eso? ¿Por qué no cambiar el punto de vista? ¿Por qué no asumir como verdad lo opuesto? Que no somos nosotros quienes merecemos esos gobiernos. Que son esos gobiernos, quienes no merecen un pueblo capaz de maravillas como el que verdaderamente somos. Que vamos a votar por el mejor de los candidatos con plena consciencia de que ninguno de ellos es perfecto, y que el riesgo de que fallen, lo reduciremos exigiendo honestidad, austeridad, trasparencia y rendición de cuentas; pero también, haciendo bien lo que nos corresponde, con la misma convicción con la que ejerzamos nuestro derecho al voto.

México es un gran país con plenitud de recursos, con un pueblo que ha de cambiar su actitud para lograr sus anhelos, con un pueblo, en el que más allá de sus imperfecciones, también reside la grandeza. Hoy tenemos la oportunidad para demostrarlo.
  
Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 5 de mayo de 2012

Corresponsales de Guerra...


Dicen que cuando Don Goyo se enteró que deseaban ofrendar a los candidatos de inmediato respondió… ¡No! Porque entonces si que me van a ver vomitar…

Habrá quien se ría, pero el asunto no está para eso. De hecho existe la percepción en buena parte del electorado que, por diversas imputaciones, de los cuatro no se hace uno.

¿Tendrán razón? Desconozco la respuesta pero lo que si es evidente, es el estado de deterioro en que se encuentra el país derivado de la acción u omisión de quienes lo han conducido y que han surgido de los grupos de interés que los ahora candidatos representan.

De esos grupos de interés es la responsabilidad de que sufra el país diversas plagas. Entre ellas, lo queramos reconocer o no, una guerra atípica, en la que las víctimas mortales, combatientes o “daño colateral”, se cuentan por decenas de miles; y por cientos de miles los huérfanos, las esposas, las madres, los hermanos y demás seres queridos, que acumulan en una olla de presión un pasivo de resentimiento que en algún momento estallará para pasar la factura.

Sin embargo pareciera que nada de esto causa mella en la conciencia de los líderes de esta perversa y vil contienda, siendo, como lo es, una verdadera tragedia y una absoluta vergüenza nacional.

Como ya es cotidiano en días pasados el frío contador de víctimas mortales se incrementó. No solo con los personajes anónimos de siempre, generalmente juzgados a priori culpables por las autoridades, si no también con las muertes de soldados y de periodistas, corresponsales de guerra, que tristemente ejercen su profesión bajo su propio riesgo, en las peores condiciones, aquí, en su país.

Pues a diferencia de los conflictos armados en otras geografías, donde los bandos en pugna de alguna forma pueden distinguirse, aquí se confunden cubiertos por el manto de la corrupción y la impunidad.

Simplemente en nuestro México no hay manera de distinguir a los “buenos” de los “malos”. ¿Denunciar las amenazas? ¿Solicitar protección? ¿A quién, a la autoridad? ¡Imposible! De hacerlo es muy probable que en ese mismo acto estén firmando su propia sentencia de muerte.

Hoy hemos llegado al extremo de no saber si tu amigo, el que presume una reputación a toda prueba, el que está sentado a tu mesa, realmente es un diablo con cara de angelito.

Y la verdad, no se ve cómo nuevas instituciones, leyes y castigos más severos puedan contribuir a mitigar el inmenso daño que se está causando; el inmenso pasivo de resentimiento que se acumula en los cientos de miles de deudos; si para los líderes de los bandos en pugna un muerto más, o 20, o 1000 no hacen diferencia.

Lo único posible para que el país recupere el rumbo se sintetiza en la palabra confianza. Confianza en un liderazgo que debería asumir, antes que otra cosa, el compromiso de hacer la guerra a la corrupción y la impunidad que permeo a toda la administración pública federal.

Y para muestra un botón. En un hecho absolutamente inédito la Cámara de Diputados; suspendió la vergonzosa comparecencia ante el pleno, del secretario de la función pública; y se quejó ante el titular del poder ejecutivo, porqué su secretario solo dio evasivas y no respondió a las preguntas de los legisladores ante la falta de castigo a los culpables de los evidentes casos de corrupción que reportó la Auditoría Superior de la Federación en su análisis de la Cuenta Pública del 2010.

La causa de la suspensión dirán muchos que se debe a los tiempos electorales y seguramente tienen razón. Pero no podrán negar que la estela de luz se yergue no para celebrar el bicentenario, si no para perpetuar en la memoria la ignominia de los muchos casos de corrupción e impunidad.

Que en paz descansen todas las víctimas inocentes de esta guerra y mi más sincero pésame a los deudos de los dos bandos, particularmente a los de aquellos periodistas honrados, corresponsales de guerra, caídos en el cumplimiento de su convicción.

Una reflexión final: La vida de los estadistas fluye entre la soberbia y la humildad. El secreto es cuánto y hasta cuándo serlo.

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 15 de abril de 2012

Paseo de perros...


Por favor que el título no le confunda. Este relato no se parece en nada a la trama de la película “Tarde de perros” que fue toda una tragedia. La de hoy es una historia distinta, la de un auténtico paseo, de perros de cuatro patas, a lo largo del hermoso malecón del puerto de Coatzacoalcos que para mí, empezó justo a las 07:00 am del domingo pasado con un largo sonido del despertador; con el acostumbrado “buenos días” a mi mascota Pippa a quien el saludo le valdría un cacahuate salvo por el pequeño detalle de que a continuación le sirvo un delicioso desayuno/comida/cena de exquisitas croquetas…

Ya en el punto de reunión hubo de todo, desde los perros ya entraditos en años con mirada de no rompo un plato movían cariñosamente ¿amorosamente? la colita de un lado a otro pero que al mismo tiempo gruñían discretamente al ver pasar a los cachorros muy bien acicalados pero eso sí, después se pudo constatar, con el ladrido a flor de hocico. ¡Ah! y que decir de las perritas que para variar a punto estuvieron de perderse del registro previo al inicio de la caminata.

-Señoras y señores, niños y niñas, 10 minutos para la salida, por favor no olviden que este debe ser un paseo “l i m p i o” así que levanten invariablemente el popó de sus mascotas, eviten las relaciones que atenten contra el pudor y las buenas costumbres y si han de ladrar, que sea a cualquiera otra cosa menos a los otros perros. Esperamos un paseo civilizado, tranquilo y sin incidentes. Como saben la intensidad del aplauso del público será lo que decida a la mascota ganadora.

Y con esas advertencias iniciamos. Al principio todo ocurrió tal como estaba previsto. Los dueños mantuvieron bajo control a sus mascotas que con la mirada al frente no se dignaban a ver a sus rivales, ¡mucho menos a ladrar nada que pudiera ofenderlos! Cuando el popó necesariamente apareció, los propietarios de inmediato procedían con comedimiento a la operación limpieza y ahí no había pasado  nada… Ese fue el único momento de gloria para los organizadores quiénes anticipaban un final feliz, lamentablemente, poco les duró el gusto.

El paseo simplemente se les fue de las manos. No faltó quien olvidara las bolsitas donde depositar el popó y otro que se ensuciara con él los zapatos. Esa fue la señal para que en breves minutos el camino pareciera un campo minado; se sucedieran las denuncias en la mesa de los organizadores y después los airados reclamos entre los participantes. Los eventuales ladridos subieron de tono hasta que los perritos y perritas mostrando los colmillos, se dieron gusto gruñendo y repartiendo tarascadas. Todos perdieron la figura…

Sin embargo tuvimos una mascota ganadora pues el reglamento prohibía declarar desierto el primer lugar y así; arañada, mordisqueada y maloliente por el popó que no pudo sortear, una tambaleante mascota subió entre abucheos de la inmensa mayoría y los aplausos de un pequeño grupo de seguidores que bastaron para darle el triunfo y hacerse de la presea.

¿Absurdo verdad? Pues justo eso es lo que está ocurriendo en la campaña electoral. Tenemos tres candidatos de los cuales uno será necesariamente el próximo presidente así sea con un solo voto; en la contienda el tono se eleva cada vez más; y las campañas negras que se quisieron evitar, ahora adoptan otras formas.

Unas francamente burdas como la descalificación, insultos, agravios, verdades a medias y mentiras descaradas que invaden las redes sociales; otras más sofisticadas, como telenovelas; videos en Internet; o encuestas que buscan imponer las tendencias antes que el contraste de las ideas y el cómo los candidatos harán realidad sus promesas de campaña.

Campañas que hoy, es un hecho, contrastan únicamente la habilidad de los mercenarios nacionales y extranjeros al mejor postor asesores en las técnicas de la mercadotecnia política.

La lucha por el poder, “haiga sido como haiga sido” ¡Viva México!

Nota: Pido una disculpa a los organizadores del paseo de mascotas que se llevó a cabo el domingo pasado por permitirme la licencia de imaginar un evento del mismo tipo para para desarrollar este artículo. Su evento fue todo un éxito, salvo el detalle del campo minado. ¡Muchas felicidades!

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 31 de marzo de 2012

Amor a México


El viernes pasado inició formalmente un capítulo más de la historia de México.

En este nuevo tomo, como en los correspondientes a la conquista o a la Revolución Mexicana por mencionar solo un par de ejemplos, se dará cuenta de nosotros como los soldados anónimos que por convicción, o secuestrados por la moderna leva de la mercadotecnia política, haremos legítimo al líder que conducirá a nuestro país hacia un futuro promisorio o al más rotundo de los fracasos. Yaoquizqueh se denominaba a los mexicas; a nosotros, los del 2012, ciudadanos.

Los dos últimos capítulos relatan que en el año 2000, la mayoría motivada por el resentimiento al PRI, hicimos de Vicente Fox Quesada y Martha Sahagún la pareja presidencial. Después en el año 2006, con un PRI aun sin sanar las heridas causadas por la derrota de Roberto Madrazo Pintado, muchos nos dejamos llevar por el miedo a Andrés Manuel López Obrador, y Felipe Calderón Hinojosa hoy es presidente.

Dos breves capítulos en los cuales; más allá de los logros, que los hubo; solo queda, en uno, el anecdotario con el registro entre muchos otros, del beso de la pareja presidencial en la plaza de San Pedro; y del actual, la cuenta aun no cerrada que acumula cientos de miles de huérfanos, viudas esposas, padres… las verdaderas víctimas de una violencia exacerbada y de crueldad inaudita.

Y en todos los tomos, de todos los periodos, una constante: la corrupción.

La pregunta a contestar, es cómo deseamos que se nos califique cuando concluya el capítulo que hoy empieza pues, cómo es evidente, el tiempo de exigir a otros el cambio se agotó. Ahora tenemos que hacer nuestra parte pues el magma contenido durante tantos años en las profundidades de la tierra, hoy aflora multifacético con toda su furia destructora.

Furia que solo podrá enfrentarse con la participación de todos los ciudadanos bajo un liderazgo visionario;  fuera de toda duda, legítimo; con el capital político obtenido por la suma sus votos, con la humildad necesaria para sumar a los mejores dejando al margen a las militancias, y una voluntad férrea para enfrentar los retos y transformar al país.

Es difícil que hombres ó mujeres de esa talla existan y nuestro menú, para todos los efectos prácticos, contempla únicamente tres alternativas: Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto. No hay más. Pregunto, ya votamos en el 2000 impulsados por el resentimiento, después en el 2006 por el temor, ¿Cuál será la fuerza que nos debiera impulsar el próximo primero de julio?

El sufragio es un derecho y también la obligación mínima de los ciudadanos con la patria, pues solo a nosotros corresponde, apelando a la razón y al sentimiento, realmente convencidos de nuestro candidato, brindarle un voto por Amor a México.

Si eso hacemos, con cualquiera que ciñere la banda presidencial, tendríamos ganada la mitad de la batalla.

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm
www.ramari.blogspot.com

domingo, 11 de marzo de 2012

¡Carnaval!


El gran acontecimiento en muchos pueblos son las fiestas de carnaval. ¡Todo es excitación! Días antes de la cuaresma; al ritmo de la batucada las comparsas practicando en las calles; las costureras en el pespunte del disfraz y la confección de las máscaras; los payasos de siempre buscando lucir su jocosidad pero eso sí portando en la testa ¿Se podrá en algún otro lugar? la corona del rey de la alegría.

Por su parte las temerosas y guapas -y no tan guapas- jovencitas o mayorcitas de las candidatas desarrollando sus campañas con fiestas y colectas para lograr la ansiada corona real y ¿por qué no? tal vez un buen partido…

-¿Ya vio la foto Don Fabián? ¡Precioso el ramillete! ¿No le parece? -¡Ah bueno!, casi todas, pues para serle franco, franco, franco, lo que se dice franco Don Jacinto, hay alguna que otra “prietito” en el arroz…justo como en el carnaval pasado

–Si Don Fabián, ¿recuerda a la hijita de doña Teódula? Preciosa niña esa. Fue la preferida, pero ya ve, poderoso caballero es don dinero… ¡el de Don Pancracio naturalmente! Porque en la campaña que hizo la poco agraciada de su hijita Fedulia solo compró uno que otro voto… así que le tuvo que meter buen billete y al final ¡Habemus Fedulia I! La reina fea, perdón la reina  del carnaval…

En días de carnaval no hay democracia que valga, mientras no te cachen todo está permitido. Usar corseé, esconderse tras la máscara perfecta para tirarla después; vestirse de seda, como la mona, bordada en “oro”, chaquira y lentejuela; y bueno si se requiere, soltar la “billetiza” para comprar uno que otro voto con tal de portar la corona y presidir los desfiles del carnaval.

Cómo no hay plazo que no se venza, el día de la elección llegó. El precioso ramillete de candidatas –bueno ya dijimos que algunas no tanto y otras ya medio marchitas- reunidas para el conteo de los votos se desean suerte luciendo la máscara de la hipocresía. Todas nerviosas, una con un color amarillento en el rostro sabe que si fracasa no habrá más oportunidad; otra vistiendo muy colorida, se siente bordada a mano y piensa que de ninguna manera puede perder; otra más de rostro pálido y azuloso va por su primera oportunidad; y como nunca falta, una despistada que se inscribió a última hora no sabe que está haciendo ahí.

Al final la historia no fue diferente que la de otros años, se contaron los votos obtenidos “haiga sido como haiga sido”, a la consentida y caprichosa hija de papá billetes le hicieron falta un par de miles de votos para ganar pero aun así terminó ganando, tal como ya estaba "tamaleado", perdón esperado…

Pero ni repelar es bueno, así son las reglas, quien compra más votos ¡perdón! quien reúne más fondos para el comité del carnaval gana, casi nunca la más bonita, ni la más popular, ni la que más atributos tiene pero así son las fiestas del carnaval. Y ahora… ¡Todos a divertirse!

Pero ¿Dije fiestas de carnaval? ¡No, no, no! ¡Me equivoqué! ¿Qué no eran elecciones?

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
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