Por favor que el título no le
confunda. Este relato no se parece en nada a la trama de la película “Tarde de
perros” que fue toda una tragedia. La de hoy es una historia distinta, la de un
auténtico paseo, de perros de cuatro patas, a lo largo del hermoso malecón del
puerto de Coatzacoalcos que para mí, empezó justo a las 07:00 am del domingo
pasado con un largo sonido del despertador; con el acostumbrado “buenos días” a
mi mascota Pippa a quien el saludo le valdría un cacahuate salvo por el pequeño
detalle de que a continuación le sirvo un delicioso desayuno/comida/cena de
exquisitas croquetas…
Ya en el punto de reunión hubo de
todo, desde los perros ya entraditos en años con mirada de no rompo un plato
movían cariñosamente ¿amorosamente? la colita de un lado a otro pero que al
mismo tiempo gruñían discretamente al ver pasar a los cachorros muy bien
acicalados pero eso sí, después se pudo constatar, con el ladrido a flor de
hocico. ¡Ah! y que decir de las perritas que para variar a punto estuvieron de
perderse del registro previo al inicio de la caminata.
-Señoras y señores, niños y niñas, 10
minutos para la salida, por favor no olviden que este debe ser un paseo “l i m
p i o” así que levanten invariablemente el popó de sus mascotas, eviten las
relaciones que atenten contra el pudor y las buenas costumbres y si han de
ladrar, que sea a cualquiera otra cosa menos a los otros perros. Esperamos un
paseo civilizado, tranquilo y sin incidentes. Como saben la intensidad del
aplauso del público será lo que decida a la mascota ganadora.
Y con esas advertencias iniciamos. Al
principio todo ocurrió tal como estaba previsto. Los dueños mantuvieron bajo
control a sus mascotas que con la mirada al frente no se dignaban a ver a sus
rivales, ¡mucho menos a ladrar nada que pudiera ofenderlos! Cuando el popó
necesariamente apareció, los propietarios de inmediato procedían con
comedimiento a la operación limpieza y ahí no había pasado nada… Ese fue el único momento de gloria para
los organizadores quiénes anticipaban un final feliz, lamentablemente, poco les
duró el gusto.
El paseo simplemente se les fue de las
manos. No faltó quien olvidara las bolsitas donde depositar el popó y otro que se
ensuciara con él los zapatos. Esa fue la señal para que en breves minutos el
camino pareciera un campo minado; se sucedieran las denuncias en la mesa de los
organizadores y después los airados reclamos entre los participantes. Los
eventuales ladridos subieron de tono hasta que los perritos y perritas
mostrando los colmillos, se dieron gusto gruñendo y repartiendo tarascadas.
Todos perdieron la figura…
Sin embargo tuvimos una mascota
ganadora pues el reglamento prohibía declarar desierto el primer lugar y así;
arañada, mordisqueada y maloliente por el popó que no pudo sortear, una tambaleante
mascota subió entre abucheos de la inmensa mayoría y los aplausos de un pequeño
grupo de seguidores que bastaron para darle el triunfo y hacerse de la presea.
¿Absurdo verdad? Pues justo eso es lo
que está ocurriendo en la campaña electoral. Tenemos tres candidatos de los
cuales uno será necesariamente el próximo presidente así sea con un solo voto; en
la contienda el tono se eleva cada vez más; y las campañas negras que se
quisieron evitar, ahora adoptan otras formas.
Unas francamente burdas como la
descalificación, insultos, agravios, verdades a medias y mentiras descaradas
que invaden las redes sociales; otras más sofisticadas, como telenovelas;
videos en Internet; o encuestas que buscan imponer las tendencias antes que el
contraste de las ideas y el cómo los candidatos harán realidad sus promesas de
campaña.
Campañas que hoy, es un hecho, contrastan
únicamente la habilidad de los mercenarios nacionales y extranjeros al mejor
postor asesores en las técnicas de la mercadotecnia política.
La lucha por el poder, “haiga sido
como haiga sido” ¡Viva México!
Nota: Pido una disculpa a los
organizadores del paseo de mascotas que se llevó a cabo el domingo pasado por
permitirme la licencia de imaginar un evento del mismo tipo para para
desarrollar este artículo. Su evento fue todo un éxito, salvo el detalle del
campo minado. ¡Muchas felicidades!
Reciban un afectuoso abrazo,
Enrique
Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

