Si bien es cierto que no hay manera de compensar las miles de nuestras víctimas en la guerra contra el narcotráfico, de prosperar la Iniciativa Mérida, México habría obtenido un justo reconocimiento, no en el discurso, si no en los hechos por parte de los Estados Unidos de Norteamérica.La realidad es que el resultado obtenido hasta ahora por la Iniciativa Mérida es patético: antes que el debido reconocimiento a la colaboración de México, por enésima ocasión, el congreso estadounidense –con minúsculas- pretende imponer condiciones vergonzosas a nuestro País para conceder lo que entienden equivocadamente como una “ayuda” que, de haberse dado, habría constituido solo una aportación o compensación a la que en justicia los americanos están obligados para resolver un problema que de origen es más suyo que nuestro.
A partir de ese día 22 de mayo, donde mostraron su acostumbrada falta de respeto a nuestro País, se han dado una serie de eventos que en conjunto podrían mostrar un cambio de actitud contrario a los intereses de los Estados Unidos por parte del gobierno federal.
27 de mayo: los enviados para defender la iniciativa de reforma “energética” después de la enjundia mostrada en las primeras sesiones, cambian a una postura sin tono. Al respecto, el senador panista, Juan Bueno Torio, (Periodico el Liberal del Sur el pasado 5 de junio) se lamenta de la aparente falta de voluntad política por parte de Petróleos Mexicanos y la Secretaría de Energía (Sener) en torno a la defensa de la iniciativa de reforma presentada por el Poder Ejecutivo.
28 de mayo: Calderón propone en Honduras la creación de un Fondo Verde contra el Cambio Climático.
29 de mayo: Marcelo Ebrad propone una consulta popular sobre la reforma energética, la respuesta del PAN y del propio gobierno federal no es significativa, la iniciativa cobra fuerza.
30 de mayo: Calderón declara que (México) “está exponiendo todos los días la vida de sus policías, no obstante que la mayoría de los consumidores son americanos”; dos o tres días después, Mouriño, declara a la opinión pública como inaceptables las condiciones del congreso americano para aprobar los fondos de la Iniciativa Mérida.
6 de junio, el Presidente Calderón se dirigió durante ¡hora y media! (su discurso de mayor duración) a los directores de la administración pública federal para repasar los lineamientos y estrategias que darán rumbo al país. Afirmó que es el momento de transformar a México y trabajar con honradez y transparencia... Se comenta que la reunión fue convocada de último momento.
¿Qué está ocurriendo? A partir de las condiciones que busca imponer el congreso americano: la promoción y la defensa de la iniciativa de reforma “energética” bajan de intensidad; las declaraciones del Presidente asumen un tono francamente inusual; se emprende la iniciativa del Fondo Verde que sería contrario a la posición americana respecto del cambio climático y finalmente el Presidente muestra que finalmente busca poner en orden su casa…
¿Qué está ocurriendo? ¿Se sintió defraudado y se enojó el gobierno federal con los Estados Unidos? ¿Será que por fin les está cayendo el veinte? ¡Ojala!
Con mis mejores deseos…
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com