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domingo, 26 de octubre de 2008

Después de la reforma ¡A trabajar!

Don Petronilo, un venerable setentón, emprendía todos los días el camino a las instalaciones de la mina donde trabajaba como chofer de un automóvil de la empresa que de tan viejo, se caía a pedazos; y de tan frágil, que se movía de un lado al otro al paso de los otros vehículos que a fuerza de toques de bocina le conminaban a apartarse del camino.

Atado su destino a la mina por razones del todo incomprensibles, Don Petronilo acudía a cumplir con sus religiosas 8 horas -mas tiempo extra ¡naturalmente!- a las ordenes de un obeso y explotador patrón que en su opinión solo conocía de exigir dinero para mantener a una familia de desobligados buenos para nada.

Si bien flaco, cansado, ojeroso, triste… por dentro… pero con un aspecto relativamente saludable por fuera, en el fondo del corazón de nuestro amigo Petronilo brillaba aun la luz de la esperanza de un milagro para salir de su penosa circunstancia. Con esa plegaria en mente cerraba sus ojos al final de la jornada a la espera de un nuevo día que siempre esperaba promisorio pero que al final resultaba como siempre, deprimente.

Así las cosas, su máxima ilusión era conducir uno de aquellos flamantes, aerodinámicos y potentes autos de los que olía el escape y recibía insultos cada mañana. ¡Muevete! ¡héchate el carro al hombro! Y Petronilo aguante y aguante ¡vamos! que podían decir del modelito como el que él conducía, ya casi un clásico, prófugo del deshuesadero dirían otros desde hace ya muchos años… y era así pues todo era para el patrón y nada para la mina, casi abandonada a su suerte, con los tiros al punto del derrumbe, con las vetas a punto de agotarse, con una maquinaria que de tantos remiendos se descomponía un día si y otro también.

Sin embargo un buen día al cabo de casi 20 años de continuas quejas lo impensable ocurrió ¡soplaron vientos de cambio! y de pronto los enemigos irreconciliables, los que de la descalificación pasaban al insulto y de ahí a los golpes, los que nunca se podían poner de acuerdo, lo hicieron por primera vez promulgando nuevas leyes que no fueron las mejores pero tampoco las peores, se dijo en ese entonces que fueron las que podían ser.

También se dijo que las condiciones estaban dadas, que la mina podría ahora llegar a ser lo que fue, que ahora lo que faltaba era ponerse a trabajar…y un viento frío permeó hasta los huesos del setentón de Don Petronilo cuando reflexionó en sus achaques, en sus pesares... ¿Trabajar? ¿Yo? ¿A mis años? Está bien ya me dieron el sí pero ahora ¿Cómo?

Petróleos Mexicanos ante el cambio de circunstancias enfrenta los más grandes desafíos. El principal de todos serán los muchos “Don Petronilo” que hay en la émpresa y no necesariamente setentones. “Petronilos” con conocimientos, si; con experiencia, si; honrados, sí; pero flacos, tristes y sin ilusiones a fuerza de tantos años de ver como deterioraban paulatinamente la institución. La caja ya tiene nuevas herramientas ahora falta ver si se sabe que hacer con ellas.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 3 de agosto de 2008

La propuesta del PRI...

Cuando realicé el análisis del primer conjunto de iniciativas sobre la reforma petrolera, concluí que de ser aprobadas, estas le otorgarían al gobierno federal el control absoluto sobre los recursos petroleros a través de la Secretaría de Energía (SENER) quien para ese propósito, se apoyaría en una “Comisión del Petróleo” ciertamente subordinada y sin autonomía real. En ese escenario, el papel de Petróleos Mexicanos (PEMEX) sería únicamente el de un operador muy flexible de las decisiones del ejecutivo federal al cual el concepto acotado de “renta petrolera” y las propuestas respecto a la maquila de gasolinas, las formas de contratación, las condicionantes para el uso de los recursos excedentes provocarían un debilitamiento aun mayor de la competitividad de sus activos.

Se sucedieron entonces los debates sobre las iniciativas del ejecutivo federal y la presentación de un nuevo documento para el análisis: la propuesta del Partido Revolucionario Institucional donde se establece, fuera de toda duda, que el estado llevará a cabo, en forma directa, exclusiva y excluyente, la exploración, extracción y explotación integral del petróleo incluyendo en el alcance a la zona económica exclusiva situada fuera del mar territorial, ahora con un concepto “ampliado” de la renta petrolera que considera no solo las ventas de primera mano del crudo, si no también la de los subproductos.

Por su parte, la gobernabilidad del proceso se distribuiría ahora entre el ejecutivo federal y el poder legislativo quien sancionaría, por mayoría absoluta, la designación de consejeros y comisionados. Proceso que se vería también favorecido por las previsiones respecto de la duración en el encargo y la rotación escalonada de los funcionarios que darían lugar a una toma de decisiones independiente de factores políticos o de coyuntura y, muy principalmente, por la creación de la Comisión Nacional Reguladora del Petróleo (CNRP) que sería un organismo descentralizado, con plena autonomía de la SENER, encargado de regular y supervisar técnicamente las actividades de exploración y explotación sin omitir el cálculo y actualización de las reservas. Aspecto particularmente relevante que otorgaría a la cuantificación de las reservas mucha mayor certidumbre y transparencia. Las facultades de la SENER entonces se enfocarían a determinar y conducir una política energética integral que deberá incluir los conceptos de seguridad, diversificación, ahorro y protección al medio ambiente considerando en lo que toca a la materia petrolera la opinión técnica de la CNRP por mandato de la Ley.

La iniciativa del PRI también fortalece a la Comisión Reguladora de Energía (CREE) y le adiciona la responsabilidad de fijar los precios de primera mano de las materias primas para la producción de fertilizantes lo que sin duda contribuirá a reactivar la industria de los fertilizantes y me general a fortalecer el sector agrícola para la producción de alimentos.

En lo que toca al régimen de adquisiciones y contratos, si bien es cierto que en lo general se mantiene la propuesta del ejecutivo federal, se cancela la percepción de la figura de los “contratos de riesgo” por el acotamiento de la discrecionalidad a través de un comité de adquisiciones, el establecimiento de mecanismos de precios, reglas mínimas contempladas en la ley, la publicidad de los contratos y el registro público de contratos entre otras medidas.

El papel de PEMEX sería ahora el de operador de la política energética en la cuestión petrolera supervisado técnicamente por la CNRP y en lo que le corresponde por la SENER quien se desvincula de la operación tal como se percibía en el esquema planteado el primer conjunto de iniciativas. PEMEX gozaría de una mucha mayor flexibilidad para su operación con una escasa intervención de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ajena ahora del control de los aspectos presupuestales y de la autorización de los precios inter organismos manteniendo una eventual intervención para impedir la contratación de deuda en los casos preestablecidos en la ley. Para la inversión PEMEX podría disponer de inmediato del 10% de los excedentes petroleros hasta alcanzar gradualmente el 100% en el 2012 sujeto al cumplimiento de metas respecto al balance financiero y a no incrementar el número de plazas. Posición más flexible que la propuesta del ejecutivo.

No obstante lo anterior, que resuelve en buena medida las objeciones a la propuesta del ejecutivo federal, la correspondiente al PRI no hace propias muchos de los consensos implícitos resultado de los debates, no atiende por ejemplo, la necesidad del desarrollo tecnológico en la materia petrolera así, la iniciativa no contempla incentivos ni obligaciones de PEMEX respecto del Instituto Mexicano del Petróleo. Y si bien es cierto que se crea el fondo de transición energética, los incentivos serán para otras fuentes alternativas de energía distintas al petróleo. Otro tema fundamental al que tampoco alude la propuesta del PRI es la necesidad de redefinir y transparentar la relación y el financiamiento del sindicato petrolero.

Finalmente la propuesta del PRI tampoco toca la parte correspondiente a la industria petroquímica distinta de la básica; salvo que el nuevo esquema para la fijación del precio de la materias primas para la producción de fertilizantes y que la cancelación de la intervención de la SHCP en la determinación de los precios interorganismos signifique un cambio en la política de precios, no se percibe mayores incentivos ni obligaciones de PEMEX respecto a la petroquímica secundaria y en cambio si mantiene la intervención de la SHCP en la autorización de los precios de sus productos.

En síntesis, la propuesta del PRI sin duda alguna toma buena parte de la propuesta del ejecutivo pero aún así, resuelve muchas de las preocupaciones que esta generó. Sin embargo, lamentablemente es omisa en cuanto a otras de las preocupaciones fundamentales que fueron evidentes en los debates: el desarrollo de la petroquímica no básica, el impulso al desarrollo tecnológico petrolero y la relación con el sindicato. Y si en cambio plantea nuevas interrogantes, como la justificación para incluir en la ley la facultad de ejecutivo para crear otras empresas, que si bien serían propiedad de Pemex, van en contra de la tendencia mundial a la integración de las empresas petroleras.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 27 de julio de 2008

El camino Maya...

El pueblo maya identificó diferentes etapas en el desarrollo de los individuos. Definir el propósito, identificar el desafío, conceptualizar los recursos, su forma y tomar el mando de si mismos, fueron para ellos los eslabones primordiales de la cadena de valor del proceso de transformación que también aplica, igual de bien, a las naciones.

México dio ya sus primeros pasos en esa ruta, bastaron veintiuna sesiones de debate para iniciar el curso de las asignaturas pendientes que como país hemos de resolver para el propósito de crear y repartir equitativamente la riqueza.

Los desafíos son muchos, hemos de conciliar lo que se ha puesto en evidencia. Existen diversos proyectos de nación, actitudes de resentimiento y mutua desconfianza cuyas aguas brotan a la primera oportunidad y ahogan en el mar del “sospechosismo” (y las oscuras intenciones) incluso al acto mejor intencionado. Muchas oportunidades para el desarrollo nacional han caído víctimas de esas aguas turbulentas.

Enfrentamos también el reto de romper, no con las enseñanzas y la experiencia del pasado, si no con los íconos que nos atan. El país, independientemente de que le sean concedidos nuevos yacimientos y la industria petrolera vuelva por sus fueros, eso no ocurrirá por siempre. Tal como fue señalado hace ya muchos años por los científicos, el impacto climático ahora es una realidad; así habrá de ser el mundo post petrolero que hoy se anuncia e implica desde ya desafíos para los que tenemos que prepararnos.

Diversificar desarrollando a los sectores de la economía tradicionalmente dejados de lado forman parte de los retos que el país tiene que resolver no como un objetivo en si mismo, sino como un medio para un futuro sostenible en beneficio de las generaciones venideras.

¿Qué recursos se necesitan para vencer los desafíos? Antes que nada fortalecer, transparentar y legitimar los mecanismos institucionales para la toma de decisiones a todos los niveles, desde aquellos donde el pueblo, los militantes, los trabajadores eligen a su liderazgo a través del voto, hasta los requeridos para el consenso de las grandes decisiones y la conducción del país. ¿Cómo elegir?, ¿Como debatir más y mejor?, ¿Cómo instrumentar las decisiones que se tomen? Son las respuestas que se han de convertir en las herramientas cotidianas para resolver las diferencias y aprender a navegar en un mar donde han prevalecido los vientos en contra del interés nacional.

El debate de la materia petrolera, ejercicio inédito y excepcional, logró a su término sentar a la mesa a los dirigentes de los principales partidos políticos para discutir el principio de una nueva agenda nacional donde los conceptos de seguridad energética, desarrollo industrial, sustentabilidad, energías alternativas, antes solo tratados de manera coyuntural, ahora forman parte de un solo proyecto de desarrollo, si bien incipiente, si bien de futuro incierto, está al menos expresado, puesto ahí por primera vez de cara a la nación.

Muchos pensarán que esta mi visión de las cosas peca de idealista, pueden tener razón sin embargo, aunque la tuvieran, prefiero el ideal de un futuro promisorio que la desesperanza y la derrota.

La última etapa del proceso de desarrollo que consideraron los mayas fue cuando los hombres –o la naciones digo yo- tomaban el control de si mismos, México no me queda duda, tiene todo para hacerlo, no será lo que las posiciones irreconciliables exigen será lo que con el mejor de nuestros esfuerzos podamos concebir todos, usted y yo.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 20 de julio de 2008

Joan Miró

Una bellísima metáfora, que se aplica a todos por igual es el dialogo de Alicia, en el País de las Maravillas, que se da cuando ella le pregunta al Gato de Cheshire «- ¿(Gato) Podrías decirme, por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí? / - Depende mucho (Alicia) del punto adonde quieras ir / - Me da casi igual dónde / - Entonces no importa qué camino sigas / - ... siempre que llegue a alguna parte / - ¡Ah!, seguro (Alicia) que lo consigues, si andas lo suficiente»-

Así, según el gato, Alicia tendría que decidir primero a donde quería llegar para poder elegir el mejor camino… si no, le bastaría andar lo suficiente en cualquier ruta para llegar a alguna parte… Punto de vista del gato que es muy acertado pero que podría completarse si agregáramos antes algo más… ser capaz de soñar y vivir en la imaginación el destino anhelado.

La grandeza de los pueblos está íntimamente relacionada con la capacidad de su gente para soñar. Soñar permite concebir el futuro deseado que cuando se comparte, conduce de manera natural a asumir el inexcusable compromiso colectivo de llevarlo a cabo.

Pero si, como Alicia en el País de las Maravillas, el pueblo no es capaz de soñar para elegir su destino, siempre dará igual un presidente, un gobernador, un diputado o un partido que otro cualquiera, de igual manera siempre será lo mismo una reforma que otra pues bastará andar lo suficiente para llegar a cualquier parte que es lo mismo que a ningún lado.

Y esto es justo lo que se ha mostrado en los debates sobre la reforma ¿energética? ¿petrolera? particularmente en el último que trató el tema de la corrupción. Ahí opinaron actores políticos que han sido incapaces de soñar en beneficio de México atados por cadenas a las glorias que ya no son, a los resentimientos del que se asume como víctima, a lo que tienen o creen tener, a lo que son ó creen ser, a los fundamentalismos ideológicos; y todos en general, al miedo y a la desconfianza exacerbada. Mismos actores políticos que ahora tienen la magnifica oportunidad de aprender a hacerlo y construir soñando a partir de los fundamentos, que con humildad y objetividad, muchos científicos y expertos les han dejado sobre la mesa.

¿Y qué tiene que ver el famoso pintor expresionista español Joan Miró con todo esto?

El viernes pasado al terminar la inauguración de un nuevo negocio que lleva el nombre del pintor me hice el propósito de que hoy tendría entre mis manos un artículo titulado con su nombre y cuando me documenté un poco sobre el personaje me topé con una de sus citas: "Nunca sueño cuando duermo, sino cuando estoy despierto."

Y en eso estoy… soñando y promoviendo el sueño. ¡Despierto!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 6 de julio de 2008

Esperanza...

La historia del Presidente de Corea del Sur que comenté en la entrega anterior pretendió comunicar que sin los consensos necesarios, los modelos aplicados en la experiencia personal de los estadistas difícilmente pueden aplicarse a los asuntos de la nación por más exitosos que estos hayan sido. Y menos aún cuando la naturaleza de esos modelos está muy alejada de la identidad que solo corresponde al pueblo elegir. El mandatario siempre pugnará por conducir a su país por el camino que él juzga correcto; no obstante, debe estar al mismo tiempo conciente de que en la decisión final deben prevalecer los consensos sobre cualquiera otra consideración.

México vive en los debates sobre las iniciativas del Presidente Calderón respecto de Petróleos Mexicanos una experiencia inédita que debe aprovecharse como palanca para definir un proyecto de nación que sume las voluntades.

En los debates los consensos, paulatinamente, han tomado forma en la mente de todos los participantes al margen de su orientación política; el primero de ellos, fue la conciencia generalizada de que, más allá de los “comos”, el estado actual de las cosas no puede permanecer, que obligadamente “algo bueno” debía salir de todo esto. Después –segundo consenso- que si el contenido de las iniciativas omite aspectos fundamentales de la problemática de PEMEX, menos aun acredita el título de “reforma energética” de forma tal que al día de hoy, ya prácticamente nadie se refiere a ella en esos términos.

La siguiente etapa consistió –tercer consenso- en evidenciar que las principales empresas del sector energético operan sin coordinación en ausencia de una política energética. Política que –cuarto consenso- debería considerar un mundo futuro post petrolero y la inclusión de las fuentes de energías renovables o alternativas en el balance energético nacional.

También ha quedado más que claro –quinto consenso- que deben concurrir tres reformas fundamentales: la fiscal para incrementar los ingresos del estado y reducir la dependencia de las acciones de gobierno de los recursos petroleros; la hacendaria para la distribución de los recursos públicos de acuerdo a las prioridades nacionales; y una más, derivada de una política que también se percibe ausente, para incentivar a otros sectores de la economía nacional.

En el debate sobre “Tecnología e investigación científica en el campo petrolero” la argumentación fue más allá del tema del petróleo. Ahí se cuestionaron seriamente las barreras que enfrenta la cadena de valor del conocimiento científico y –sexto consenso- la necesidad de evitar la fuga de cerebros, asimilar la transferencia de tecnología e incursionar en nichos –que existen- a través del desarrollo científico y tecnológico con la participación de la iniciativa privada y políticas públicas apropiadas.

En ese mismo foro, a partir de la pregunta de uno de los más reconocidos científicos mexicanos el Dr. Nicolas Domínguez Vergara… ¿Qué clase de país queremos en 15 años? Sorprendentemente, de los senadores y diputados de todos los partidos ahí presentes, ninguno defendió posturas partidistas y en cambio todos estuvieron de acuerdo en la ausencia de una visión compartida del país. Visión compartida absolutamente indispensable para construir el México que anhelamos.

Así el debate de las iniciativas ya puede calificarse con toda propiedad de histórico, pues ha abonado la conciencia de todos los participantes en la urgencia de desahogar una agenda nacional de la que ya nadie puede disentir.

Habrá quien considere que no nos será posible superar los antagonismos, ni los intereses de grupo, que todo esto ha sido un circo y un montaje. Puede ser, ahora sin embargo, a muchos nos queda claro que el camino no puede ser más la descalificación, el agravio, la búsqueda de culpables y el asumirnos como víctimas de los paradigmas hasta ahora vigentes.

La lista de asuntos pendientes está más que clara ¿Quién dice yo?

No podemos perder la esperanza.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

sábado, 28 de junio de 2008

Una historia asombrosa...

Lee Myung-bak; vendedor callejero en su infancia y el quinto de los siete hijos de una familia campesina de escasos recursos en la sureña ciudad de Pohang de Korea del Sur, es ya un personaje mítico. De la pobreza se convirtió a los ¡treinta y cinco años! en el director ejecutivo de la empresa eje de la transformación económica de Korea del Sur, la Hyundai Engineering and Construction Co; de ahí fue electo alcalde de la capital Seúl y hoy, a los sesenta y cinco años de edad, es presidente de su país.

Cosmopolita, congruente con su fabulosa y difícilmente equiparable experiencia de superación personal dada en el contexto de una empresa global como lo es la Hyundai; en la contienda electoral ganó el apoyo de los sectores más influyentes de su país y del extranjero llevando sus propuestas globalizadoras a extremos nunca antes vistos en el mundo: una apertura total a las multinacionales y la inclusión de extranjeros en su gabinete.

Con el 48.7 por ciento de los votos, en contra del 26.2 por ciento de su más cercano oponente, la elección de diciembre de 2007 fue solo un trámite menor en la construcción del mito en el que se ha convertido. Con una legitimidad fuera de toda duda, inició su mandato con un capital político inmenso que fue más que evidente al superar los 70 puntos porcentuales en el índice de aprobación. La suya es, sin duda, una historia verdaderamente asombrosa.

Sin embargo, a solo cuatro meses de asumir el poder cientos de miles ya protestan en contra de sus reformas; su gabinete y el personal de la oficina presidencial ofreció su renuncia y el capital político se agotó: el índice de aprobación de su gestión cayó estrepitosamente a solo 20 puntos porcentuales.

¿Cuál fue la causa de la tragedia? Lee Myung-bak sencillamente olvidó que el pueblo de Korea del Sur tiene una identidad que se renuncia a perder.

En 1975, cuando Mao aun dirigía los destinos de la China que en ese entonces estaba cerrada al mundo, partí de Shangai rumbo a Beijing en un vetusto tren de vapor donde entablé conversación con nuestra amable guía quien, punto y aparte su perfecto español, mostraba un profundo conocimiento de la historia de México. A ella le pregunté si veía a México convertido en un país comunista dados los movimientos insurgentes que en ese entonces cobraban fuerza en Latinoamérica.

La guía, sopesando su respuesta, guardó silencio por un momento y me contestó diciendo “Cada País, como cada hombre tiene su destino, para nosotros la muerte del pueblo por el hambre, por el opio ó por la enfermedad eran la alternativa al comunismo, llegará el día en que no se necesite más; la historia, las circunstancias, los recursos y la geografía, de México y China son muy distintas” Lee Myung-bak en la embriaguez de su triunfo personal olvidó que el pueblo de Korea del Sur, como todos los pueblos del mundo, son algo más que simple mercado; son seres humanos con identidad, arraigo, orgullo de pertenencia y autodeterminación. No supo comprender que los pueblos no son empresa.

Mismo caso de nuestro México, donde más allá de los gritos y sombrerazos que hoy se viven, en la coyuntura histórica donde se ha colocado, el pueblo tiene plena conciencia del imperativo, que solo a él corresponde, de decidir su propio destino.

Más allá y a pesar de lo que otros quisieran.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto

sábado, 21 de junio de 2008

Érase una vez un avestruz...


Han transcurrido 11 de los 21 foros del debate de la Reforma Energética y las primeras conclusiones podrían darse:



                        1. Nos guste o no en el largo plazo el petróleo se agotará, pero ante esa perspectiva no se percibe la política energética que pueda servir de marco de referencia para conducir al país a un mundo post petrolero. Política que debería considerar a las diversas fuentes de energía incluyendo a las renovables; el incentivo al ahorro y a la eficiencia a lo largo de las cadenas de valor incluyendo a los usuarios finales; el desarrollo tecnológico; y la debida coordinación de todas las instancias involucradas. Hoy, la ausencia de esa política se hace más que evidente en la descoordinación de las dos principales empresas del sector energía: Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad y el demérito del Instituto Mexicano del Petróleo.
                        2. Las iniciativas del Ejecutivo Federal están muy lejos de constituir una reforma energética. La propuesta escasamente resuelve la problemática de Petróleos Mexicanos pues no incide en aspectos críticos como la legitimidad del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana que debe darse para construir a partir de ahí una nueva relación laboral. Pero en cambio, si coloca en manos del Ejecutivo Federal, a través de la Secretaría de Energía, todo el poder de decisión sobre la materia petrolera nacional.
                        3. Las iniciativas son constitucionales si acotamos el beneficio a la nación únicamente al usufructo del diferencial entre el precio de las ventas de primera mano y el costo de extracción de los hidrocarburos. Es decir, son constitucionales si estamos de acuerdo en convertirnos a la postre en un mero productor de materias primas y cedemos a la iniciativa privada el valor agregado de su transformación. Valor que Petróleos Mexicanos puede obtener para la nación como lo hacen para sus accionistas todas las compañías petroleras integradas exitosas del mundo.
                        4. Los recursos petroleros en las aguas profundas del Golfo de México son prospectivos – estimaciones vagas para todos los efectos - y si bien es cierto que no podemos dejar de lado las tareas de exploración que los confirmen como verdaderas reservas, también es cierto que no podemos apostar a ellas el futuro energético del País por el alto riesgo y costo que representan. México, afortunadamente, aun tiene en mucho que hacer en tierra y en aguas someras.
                        5. En la solución de la problemática energética que nos atañe; todos los mexicanos y mexicanas debemos participar pues ya es insostenible el actual sistema de subsidios que incentiva la ineficiencia –autos parados en congestionamientos desperdiciando gasolina importada comprada cara y vendida barata- como tampoco podemos posponer una verdadera reforma fiscal que le permita al gobierno asumir su responsabilidad al margen de los recursos que hoy se sangran a Petróleos Mexicanos.

                        Finalmente: la dificultad del consenso deriva de un contexto más amplio de visiones que a primera vista parecieran incompatibles respecto de los diversos proyectos de nación considerados por los actores políticos. Sin embargo, después de encono, el agravio y la descalificación de los primeros debates, estos paulatinamente han disminuido permitiendo los primeros resultados importantes para México:

                        Todos los actores están de acuerdo en que mantener el estado de las cosas no es opción; que se requieren iniciativas de mayor alcance que las presentadas por el Ejecutivo Federal que conformen la verdadera agenda nacional; que para esto el pasado es importante pero importa aun más la conciencia de nuestra realidad y de las coincidencias respecto del proyecto de nación que se desea.

                        En esto último, los políticos y la ciudadanía, hemos dado pasos seguros en la dirección correcta.

                        El avestruz empieza a sacar la cabeza del agujero.

                        Con mis mejores deseos,


                        Enrique Chávez Maranto

                        enrique.chm@gmail.com

                        domingo, 8 de junio de 2008

                        ¿SE ENOJÓ?

                        Si bien es cierto que no hay manera de compensar las miles de nuestras víctimas en la guerra contra el narcotráfico, de prosperar la Iniciativa Mérida, México habría obtenido un justo reconocimiento, no en el discurso, si no en los hechos por parte de los Estados Unidos de Norteamérica.

                        La realidad es que el resultado obtenido hasta ahora por la Iniciativa Mérida es patético: antes que el debido reconocimiento a la colaboración de México, por enésima ocasión, el congreso estadounidense –con minúsculas- pretende imponer condiciones vergonzosas a nuestro País para conceder lo que entienden equivocadamente como una “ayuda” que, de haberse dado, habría constituido solo una aportación o compensación a la que en justicia los americanos están obligados para resolver un problema que de origen es más suyo que nuestro.

                        A partir de ese día 22 de mayo, donde mostraron su acostumbrada falta de respeto a nuestro País, se han dado una serie de eventos que en conjunto podrían mostrar un cambio de actitud contrario a los intereses de los Estados Unidos por parte del gobierno federal.

                        27 de mayo: los enviados para defender la iniciativa de reforma “energética” después de la enjundia mostrada en las primeras sesiones, cambian a una postura sin tono. Al respecto, el senador panista, Juan Bueno Torio, (Periodico el Liberal del Sur el pasado 5 de junio) se lamenta de la aparente falta de voluntad política por parte de Petróleos Mexicanos y la Secretaría de Energía (Sener) en torno a la defensa de la iniciativa de reforma presentada por el Poder Ejecutivo.

                        28 de mayo: Calderón propone en Honduras la creación de un Fondo Verde contra el Cambio Climático.

                        29 de mayo: Marcelo Ebrad propone una consulta popular sobre la reforma energética, la respuesta del PAN y del propio gobierno federal no es significativa, la iniciativa cobra fuerza.

                        30 de mayo: Calderón declara que (México) “está exponiendo todos los días la vida de sus policías, no obstante que la mayoría de los consumidores son americanos”; dos o tres días después, Mouriño, declara a la opinión pública como inaceptables las condiciones del congreso americano para aprobar los fondos de la Iniciativa Mérida.

                        6 de junio, el Presidente Calderón se dirigió durante ¡hora y media! (su discurso de mayor duración) a los directores de la administración pública federal para repasar los lineamientos y estrategias que darán rumbo al país. Afirmó que es el momento de transformar a México y trabajar con honradez y transparencia... Se comenta que la reunión fue convocada de último momento.

                        ¿Qué está ocurriendo? A partir de las condiciones que busca imponer el congreso americano: la promoción y la defensa de la iniciativa de reforma “energética” bajan de intensidad; las declaraciones del Presidente asumen un tono francamente inusual; se emprende la iniciativa del Fondo Verde que sería contrario a la posición americana respecto del cambio climático y finalmente el Presidente muestra que finalmente busca poner en orden su casa…

                        ¿Qué está ocurriendo? ¿Se sintió defraudado y se enojó el gobierno federal con los Estados Unidos? ¿Será que por fin les está cayendo el veinte? ¡Ojala!

                        Con mis mejores deseos…

                        Enrique Chávez Maranto
                        enrique.chm@gmail.com

                        domingo, 25 de mayo de 2008

                        Ratones con prisa...

                        El debate sobre la reforma energética pinta de cuerpo entero a quienes han tenido la oportunidad de expresarse. De la lectura de las versiones estenográficas de las dos primeras sesiones del debate seleccioné aquellas expresiones representativas de las diversas posturas. Omití con todo propósito a los autores con el fin de evitar prejuicios. Encontrarán mis conclusiones al final. Quien desee consultar directamente la fuente puede visitar la página del debate en www.senado.gob.mx. Empezamos…

                        “México necesita de un nacionalismo vivo, no agresivo, pero sí defensivo, no xenófobo, pero sí bien pensado y en PEMEX tiene una posibilidad…” “Es imperativo no poner la carreta delante de los caballos. Lo primero es determinar la función de la industria petrolera en el desarrollo del país” “Finalmente, en un día muy lejano, el petróleo desaparecerá del país. Pero el país seguirá existiendo. Conviene que el Gobierno y sus legisladores empiecen a poner los cimientos de ese mundo, de finanzas públicas sin petróleo”.

                        “El diagnóstico… presenta una visión falaz, pretendidamente catastrófica de Pemex y las actividades que realiza” “Por fin vemos surgir con toda crudeza la vocación por la privatización. ¿Cuánto faltaría entonces para dejar de ser un país y convertirnos en colonia?” “Si fuera verdad que no tenemos ni la capacidad tecnológica ni el dinero, cierto es que tenemos el petróleo y quien tiene el petróleo, puede poner las reglas del juego para adquirir la tecnología y obtener el dinero”.

                        “Los Estados Unidos… se enfrentan con prohibiciones para explotar en su territorio, y limitaciones para hacerlo en Alaska… Lo anterior probablemente incide en la presión para que México se lance de inmediato al desarrollo de aguas profundas” “¿Dónde está la prisa? La prisa lo tienen los norteamericanos, no nosotros. Con esa verdad tan simple, podemos pensar seriamente”

                        “¿Por qué mantenemos los PIDIREGAS pagando una tasa de interés superior? ¿Por qué tenemos 85 mil millones de dólares sentados en el Banco Central? Es un misterio, ¿Por qué le quitamos a Pemex y los tenemos ociosos quince mil millones de dólares este año? “Hay muchos márgenes de maniobra antes de entrar al meollo de la cuestión, que va ser inescapable”

                        ¿Cuál es el problema de que venga la Shell a poner una refinería en México? Que trae todo, desde los ingenieros, hasta incluso los trabajadores, y si no, vayan a ver cómo está operando Halliburton en Chicontepec” “Pero aquí se junta el hambre con las ganas de comer, el hambre energética de las grandes potencias con las ganas de comerse los negocios de una parte considerable de la clase política mexicana” “Yo creo que estamos en una operación roedora que carcome la estructura energética del país a través de la renta petrolera, que no nos vaya a ganar una voracidad ratonera”

                        “¿De que se trata todo esto? Hay dos proyectos de nación…” “¡Qué lamentable que estén tan cerca de las recomendaciones del Banco (Mundial) y tan lejos de los sentimientos de la nación!” “¿Qué haremos después en una nación con las necesidades de la nuestra sin la ingeniería y desarrollo tecnológicos propios? Seguramente otra vez cambiar vidrios y espejos por los frutos de nuestras entrañas, del crudo a la mano de obra barata, aunque ya no usemos penachos con plumas ni obtengamos nuestros títulos y grados en el Calmecac”.

                        “Me encanta la idea que apoyo de la iniciativa, de la autonomía de gestión, porque será una segunda expropiación de Petróleos Mexicanos: una, la primera, fue de las manos de las compañías extranjeras, y, la segunda, será de las garras de la Secretaría de Hacienda”

                        “A mí me parece también que ningún elemento de la iniciativa contiene medidas de privatización, entendida ésta, como la transferencia de activos o sociedades a la esfera privada. Y visto así, la renta petrolera, se puede definir: como la diferencia entre el ingreso bruto y los costos totales de exploración y extracción… así que no hay renta petrolera, no hay renta petrolera en las actividades de refinación, petroquímica, transporte y distribución…”

                        “No se propone reformar la Constitución, simplemente, sin alterar su texto, se alienta y se está dispuesto a permitir su violación” “Yo estoy un poco confundido, porque ahora resulta que la constitucionalidad de reformas y mandatos no es importante; esto es, el estado de derecho dejó de ser importante. Eso es verdaderamente notable.”


                        Conclusiones

                        Las posturas corresponden a proyectos distintos de nación y al país divido que nos guste o no, nos ha tocado vivir; ese es en el fondo lo que realmente se está debatiendo y esa será la contribución del debate; que juzgo trascendente pues por primera vez en la historia del México contemporáneo, se quitan las caretas y se ponen las cartas sobre la mesa. ¿Qué resultará de todo esto? No lo sé, solo puedo atinar a decir que hoy conozco más a quienes conducen ó buscan conducir los destinos de la patria. Y no me gusta precisamente lo que veo.

                        Con mis mejores deseos…

                        Enrique Chávez Maranto
                        enrique.chm@gmail.com

                        domingo, 2 de marzo de 2008

                        Los Señores X

                        Dado que “… Todo depende del cristal con que se mira” el valor de las cosas difiere en razón de las circunstancias, los deseos y las necesidades de cada cual. Siendo así, el valor de una cosa es relativo pues depende de la perspectiva del observador quien siempre podrá identificar algunas de las cuatro formas del comportamiento respecto del valor creado por las personas, a saber: a) Crear valor para si y para los demás; b) Crear valor para si a costa de los demás; c) Crear valor para terceros a costa de destruir el propio; d) Destruir tanto el propio valor, como el valor de los demás. ¿Sencillo…?

                        Si aplicamos el enfoque a los actores del negocio del narcotráfico, veríamos al capo y a sus secuaces (b) que se enriquecen a costa de los adictos (d) mismos que destruyen su salud con la droga adquirida delinquiendo y destruyendo el valor de los demás.

                        Particularmente el de sus padres (c) que son capaces de terminar en la miseria con tal de salvar a sus hijos. Finalmente ¿Quién crea valor para si mismo y para los demás en el tema del narcotráfico? Si acaso aquellos que buscan crear conciencia en otros para evitar las adicciones y ¡Perdón! Se me olvidaban… también los buenos policías por que los malos, esos crean valor para si a costa del que se deja…

                        Habría otros temas donde aplicar el enfoque… ¿El petróleo en México? Sí el petróleo en México.

                        ¿Quiénes han creado valor para sí a costa de los recursos petroleros? El gobierno, los legisladores, los partidos, los sindicatos, los funcionarios y los proveedores corruptos…

                        ¿Quién está al borde de la insolvencia energética por culpa del gobierno, los legisladores, los partidos, los sindicatos, los funcionarios y los proveedores corruptos? El País…

                        ¿Quiénes, al impedir el desarrollo de la industria petrolera también han destruido el valor de sus representados? El gobierno, los legisladores, los partidos, los sindicatos y en general todos los actores políticos que no terminan de ponerse de acuerdo y como dice Don Teofilito, difícilmente lo harán, veamos por qué…

                        Siendo el gobierno, los legisladores, los partidos, los sindicatos, los funcionarios y empresarios corruptos una y la misma cosa, los agruparé bajo el mismo nombre: los “Señores X” al sintetizar lo dicho en los párrafos anteriores:

                        “De un lado los Señores X se han enriquecido a costa de los recursos petroleros colocando al País al borde de la insolvencia energética; del otro, los mismos Señores X tienen en sus manos la solución…”

                        Pero eso es un problema para los Señores X… si aplican la solución correcta se les acaba el negocio, si no hacen nada, también… ¿Complicado? ¡Complicadísimo! ¡Terrible! No obstante, el asunto tiene solución… Y aquí es cuando entra a escena un misterioso personaje que les habría dicho a los Señores X:

                        -Señores ¡No tienen de que preocuparse! Ustedes han sido hasta ahora los beneficiarios de lo que nunca ha sido suyo. Pero se les está acabando, los dueños no tienen dinero para invertir y ustedes no quieren hacer lo correcto pues se les acaba el negocio… ¿Qué les parece si me dan oportunidad de entrar en el negocio, le invierto y repartimos?

                        -Pero… ¿Que hacemos con los verdaderos dueños del negocio? Preguntaron al unísono los Señores X

                        -Tampoco se preocupen por eso, replicó el misterioso personaje, que para eso ya les estoy preparando unos vídeos

                        Finalmente, ¿Quién está creando valor en la industria petrolera en beneficio real del pueblo de México?

                        Lamentablemente no se le ve por ningún lado.
                        Todo lo anterior es una dramatización para ilustrar el punto de que el asunto no es trivial; pues ni todos los políticos son como los Señores X, ni todos los policías son malos, ni todos en el gobierno son corruptos, ni todos los papás se sacrifican por los hijos y con toda seguridad existe gente bien intencionada que con una postura u otra está trabajando con toda convicción en lo que considera lo mejor para el país.

                        Con mis mejores deseos,

                        Enrique Chávez Maranto