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domingo, 4 de septiembre de 2011

Había una vez un reino...

Advertencia: El contenido del presente texto no tiene como objetivo producir alarma, temor, terror ni en la población, ni en un grupo o sector de ella, para perturbar la paz pública o tratar de menoscabar la autoridad del Estado o presionar a ésta para que tome una determinación pues todos los personajes, lugares y situaciones que aquí aparecen son ficticios, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia...

Había una vez un reino que vivía un clima de violencia provocado por crueles facinerosos que cometían, cotidianamente, atrocidades de todo tipo. El rey, verdaderamente preocupado por la situación, después de intentar cuanto estuvo en su mano, preguntó a un anciano sabio… ¿Por qué todos mis intentos por derrotar a la fuerzas del mal han sido en vano?

¿Será acaso que estás combatiendo al enemigo equivocado? –Dijo el anciano- Lo que tu pueblo necesita es alegría de vivir. Pero, dicho con todo el respeto que su Majestad merece, esta no se puede lograr cuando los hijos mueren de hambre; cuando te sientes atrapado en el fondo de un pozo haciendo poco menos que imposible alcanzar la luz de tus anhelos; cuando vives con el cuerpo enfermo y la medicina está fuera de tus posibilidades; cuando llueve y tu casa es una pocilga que no te protege de nada; cuando recurres a la autoridad clamando justicia, seguridad, y obtienes el silencio de la corrupción o la indiferencia por respuesta.

Esto también es violencia. Y no puedo imaginar violencia más cruel mi querido Rey pues mata después de una prolongada y dolorosa agonía. ¡Cómo! –Exclamó el soberano- Si mi señor, las dos son violencia, la diferencia entre ellas es el tiempo en que se tarda en morir.

Su Majestad, mi mejor consejo es ¡Recupere la alegría de vivir de sus súbditos! Combata con igual determinación a las otras bandas. Las de quienes explotan a sus súbditos con jornales de hambre; las que no pagan sus tributos; las de los oficiales deshonestos que derrochan el tesoro o están al servicio de agentes extranjeros; las de quienes mantienen a sus vasallos en la ignorancia; las que no hablan siempre con la verdad para combatir el temor y la incertidumbre que rumor causa; esas bandas que comparten con usted, mi señor, en la corte y en los bailes de palacio...

Todos esos facinerosos que gozan de su favor, son las que mantienen a sus súbditos en el subdesarrollo y la marginación. Alimento ideal para el odio y el resentimiento de aquellos a quienes usted ahora combate. Cambie el abono y crecerá la cosecha.

Así que tal vez, ¡oh poderoso Rey!, equivocó al enemigo.

Se preguntarán él porque de la advertencia inicial. Es muy simple, no vaya alguno a pensar que el texto lleva mala intención, y no es así, es un cuento y cualquier parecido con la realidad, insisto, es mera coincidencia.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 28 de agosto de 2010

3a Propuesta: Golpe de Ariete

En el artículo anterior omití comentar que el exceso de gasto por el Control Basado en la Desconfianza, más la falta de productividad, más la parálisis por el miedo a tomar decisiones, más la corrupción es igual a un país perdedor. También que no hay soluciones milagrosas. Llevar a cabo la propuesta requiere de todo un proceso de transformación cultural que llevará su tiempo.

Hace unos días, Xóchitl Gálvez escribió en Twitter «Estoy conmocionada por la muerte de 72 migrantes en Tamaulipas, ¿cómo llegamos a esto? Pero sobre todo ¿cómo salimos?»

Dejemos volar la imaginación. Usted tiene un vecino autoritario con una prole de chamacos irresponsables que, de todos, no se hace uno al que pueda heredar. Se dedican a la vida cómoda y entre otras cosas, les encanta drogarse a espaldas de su papá. Él lo prohibió pues sabe que entre más adictos se vuelvan, menos probabilidades tendrá de sostener sus negocios. Lo mismo conocen sus muchos enemigos que están felices de ver y contribuir a la desgracia del ricachón pegándole donde más le duele: Sus hijos.

Algunos familiares de Ud. aprovecharon la situación para hacerse de un dinerito extra. Por el lindero de las propiedades pasaban muy fácilmente la droga. Durante muchos años se hizo de la vista gorda pues del dinerito algo le tocaba sin embargo, llegó el momento que su vecino se hartó y puso un ultimátum: « ¡O le paras a tú “negocito” o te la ves conmigo! » Unió las palabras a la acción y construyó una barda en el lindero.

Lamentablemente el “negocito” no era precisamente suyo, si no de sus parientes, quienes acostumbrados al dinero fácil antes que detenerse se rebelaron contra su autoridad. Unos apoyados por los enemigos del vecino, otros por los propios hijos del vecino, algunos por cuenta propia pero todos, rebeldes al fin.

El resto de la historia es conocida, usted intentó acabar por la fuerza a los rebeldes que redujeron sus ganancias. Para compensar las pérdidas ahora venden la droga en su propia casa y emprendieron otros “negocios”. Dadas las circunstancias intentaron ponerse de acuerdo para repartirse el mercado, se hicieron de palabras, de ahí pasaron a los golpes, de los golpes a los muertos y así hasta cometer las peores atrocidades.

Cuando se cierra una compuerta de golpe se produce un “golpe de ariete”, en el sentido opuesto al flujo, que revienta la tubería. Para evitarlo los ingenieros instalan válvulas de seguridad. México no tenía esas válvulas. Y antes que pensar como tapar las fugas de manera controlada, la emprendió a hachazos contra la tubería. Así llegamos a esto. Y en medio de la trifulca todos nosotros.

Ahora bien ¿Cómo saldrá Ud. de este embrollo?

Primero debe comprender que la motivación de sus familiares rebeldes no solo es el dinero. También tiene que ver con supervivencia y resentimiento. Después que la situación no la resolverá en unos cuantos días, ni solo con la fuerza. Antes tiene que resolver muchos otros problemas que parecen no tener nada que ver con el asunto pero que sumados, son el caldo de cultivo perfecto para la rebeldía.

Igualmente tendría que considerar dejar la actitud de víctima del vecino. El pretexto de que Ud. tiene problemas porque él no controla a los drogadictos de sus hijos, ni a los otros ejemplares que viven por allá, ya no es válido. Los problemas ya están su casa. Cuando provocaron el golpe de ariete, reventó la tubería, no supo cómo controlar las fugas, ni canalizar el agua así que se inundó, ese es el hecho.

Sobre el tema encontrarán en este blog los artículos “Un arma silenciosa” (Octubre de 2007), “Narcotráfico: De que lloren en mi casa” (Febrero de 2010) “Narcotráfico: Cambio de estrategia” (Abril de 2010). Una lectura indispensable es la «Escalofriante entrevista con "Marcola", líder carcelario brasileño» por Ozorio Fonseca (Enero de 2007)

Nada es imposible, el cielo o el infierno lo construimos nosotros. El tema aún no se agota, continuarán las propuestas en la siguiente columna.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm

domingo, 8 de agosto de 2010

Conclusiones II

En la columna anterior se expuso la “receta” para quebrar a cualquier empresa y se comparó con lo que ocurre en México. La conclusión fue que estamos en verdaderos aprietos pues, punto y aparte nuestros problemas internos, existen interesados muy poderosos fuera de nuestras fronteras, deseosos de quebrar al país o mantenerlo en la inestabilidad.

Algunos lectores consideraron la visión como apocalíptica o muy pesimista y tienen razón, no obstante se apega a hechos imposibles de soslayar. También se dijo correctamente “ya sabemos que estamos mal, debemos dejar de quejarnos y actuar”, sin embargo para resolver cualquier problema es necesario comprenderlo.

Así, si coexisten narcotráfico, inseguridad, corrupción, polarización, abstencionismo, inequidad, injusticia, etcétera; se debe evitar verlos como problemas independientes porque no lo son; hay que comprender como se entrelazan hasta formar un todo; determinar quienes los provocan para, solo entonces, diseñar una estrategia con fundamentos. Si se hace antes de tomar conciencia de las causas, nos conducirá a dar palos de ciego y perdernos aún más en el bosque. También preguntaron ¿Quiénes son los terceros interesados en que estemos como estamos? Tres ejemplos:

1.- El terrorismo internacional está interesado en promover el narcotráfico hacia los Estados Unidos para utilizar las rutas controladas por los cárteles mexicanos de la droga en eventuales ataques terroristas, así como para debilitarlo enviciando a su juventud. Por su parte los EEUU necesitan controlar a nuestro país para extender su frontera virtualmente y establecer una zona de amortiguamiento para protegerse del terrorismo. La contienda se da en nuestro país y tiene consecuencias nefastas en la inseguridad y los ingresos del país derivados del propio narcotráfico y las remesas de los inmigrantes.

2. Muchos de los proveedores tradicionales de petróleo de los EEUU han dejado de ser confiables; las guerras en Afganistán e Irak por el control de sus recursos energéticos no han dado los resultados esperados, la estrategia de explotación en aguas profundas pende de un hilo tras el desastre ambiental y económico provocado por el derrame en el Golfo de México. Hoy más que nunca los EEUU están urgidos de petróleo, les va su forma de vida en ello. Cómo no han podido hacerse del mexicano, la estrategia evidente desde Carlos Salinas de Gortari ha sido llevar a la quiebra a Pemex y debilitar al país para controlarlo y obligarle, más tarde o más temprano, a entregar sus recursos petroleros.

3. Durante muchos años fuimos, después de Canadá, el segundo socio comercial de los EEUU, uno de los más importantes mercados de consumidores del mundo. Hoy somos el tercero después de China que nos desplazó exportando hacia México todo tipo de productos baratos y de mala calidad, muchos de contrabando, lo que provocó el cierre de fábricas al extremo de que hoy hasta estatuillas de la Virgen de Guadalupe y las banderitas mexicanas son hechas en ese país. Hoy cada vez somos más un país de consumidores que de productores.

En síntesis hay muchos interesados en que le vaya mal a México y para lograr su propósito, corrompen y protegen, vía la impunidad, a los traidores que en el país cuidan de sus intereses. Hasta aquí queda él porqué estamos como estamos. La última pregunta que hicieron sobre la columna anterior fue: ¿Y qué podemos hacer? Quedarnos cruzados de brazos, sumisos, agobiados por la desesperanza, aceptando a esa visión como un destino inevitable es absolutamente inaceptable. La solución inicia aceptando que lo hecho, hecho está y que sobre lo que existe, los ciudadanos (usted y yo, no el gobierno) habremos de construir evitando los errores cometidos en el pasado.

Debemos asumir al país como responsabilidad de todos, no únicamente del gobierno en turno, y promover la acción colectiva y simultánea en cada uno de los frentes como medio para transformar al país. Para cada problema hay acciones concretas. Por ejemplo, cada peso que usted gasta en productos o servicios importados legalmente o de contrabando -y el crédito hoy es un servicio importado- genera utilidades que no se quedan en México, se van al extranjero, aquí solo quedan empleos mal pagados. Ante eso, imagine por solo un momento que ocurriría si dejamos simultáneamente de utilizar la tarjeta de crédito por solo una semana, bajarían los intereses de usura y las excesivas comisiones bancarias obligados por nosotros, los ciudadanos, no por el gobierno.

Nada es imposible, el cielo o el infierno lo construimos nosotros. Este tema aún no se agota, continuaremos en la siguiente columna.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm

domingo, 1 de agosto de 2010

Conclusiones

México está verdaderamente en problemas. Si, ya se sabe que el desempleo, los narcos y los políticos, no son nada nuevo; poco habría que agregar y el tema ya aburre... sin embargo hay una perspectiva interesante que vale la pena comentar, me explico:

¿Quieren hacer quebrar a una empresa? La receta es muy sencilla: reduzcan al máximo sus ingresos: provoquen que ponga sus huevos “en una sola canasta” más adelante dejen de comprarle; préstenle lo que pida para después reducir su crédito; provoquen un clima laboral adverso, instalen a gerentes corruptos, corran a los competentes y no capaciten a los empleados; apliquen controles en exceso para hacerla ineficiente; véndale caro lo que necesite y ¡listo! más pronto que tarde los propietarios empezarán a vender poco a poco sus activos… y cuando finalmente la empresa esté en quiebra, la podrán comprar a precio de remate. ¿Qué de todo eso tenemos al día de hoy?

Los chinos compiten duramente por hacerse de nuestro principal cliente, los EEUU que no terminan de superar la crisis y nuestras ventas no se recuperan, el dinero que envían los migrantes es cada vez menor y el dinero del narcotráfico también; si bien la deuda es “manejable” –solo cubrimos el mínimo a pagar- el país debe muchísimo dinero y hay cada vez menos inversionistas interesados; el país está dividido, la corrupción es pan nuestro de cada día pues el que “no tranza no avanza” y para eso no se requiere estudiar, punto y aparte de que no hay escuelas suficientes para todos, ni maestros competentes; el altísimo peso de la burocracia para las empresas del estado y las privadas las ha convertido en ineficientes y nada competitivas; vendemos petróleo e importamos gasolinas, petroquímicos, todo tipo de manufacturas y alimentos… Y poco a poco los “propietarios” ya empezaron a vender: los bancos ya no son, salvo uno, de capital mexicano, buena parte de la energía eléctrica la generan empresas privadas no precisamente nacionales y para que le sigo…

¿Y a quien le conviene quebrar a la empresa llamada México? Habríamos de buscar el móvil. A partir del ataque a las torres gemelas, las fuentes de suministro de energéticos tradicionales de los EEUU dejaron de ser confiables en el largo plazo y necesita nuevas. Por otro lado están los chinos; quienes sin duda desean desplazar a México como el principal “socio” comercial de los americanos, que han invadido nuestro país legal e ilegalmente con mercancía de bajo costo y calidad, y… drogas para los consumidores americanos. A propósito ¿Qué pasó con Shenli Ye Gon?, ¡Ah! lo olvidaba, también están todos aquellos interesados en una entrada segura por una frontera insegura a los Estados Unidos, que son muchos.

Saque sus propias conclusiones,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com
Twitter @enriquechm

domingo, 4 de abril de 2010

Narcotráfico: Cambio de Estrategia

Octubre 7 de 2007.

Al tiempo de un fuerte golpe en la mesa, tronó lapidaria, la voz del emperador…

-¡Esto no puede continuar! ¿Me explico? ¿Qué están haciendo? ¡Nada! Está en juego nuestro futuro y ustedes señores ¡No están haciendo absolutamente nada!

El silencio fue lo único que obtuvo por respuesta. La voz en la cabecera de la mesa pegó y fuerte en el ánimo de los presentes; las últimas cifras mostraban un importante retroceso en la lucha global contra el narcotráfico. Si bien los medios de comunicación buscaban dar la imagen de triunfo destacando algunos golpes espectaculares, las cifras eran demoledoras.

Aún sin incluir los otros grandes temas en la agenda de la seguridad nacional como el cambio climático, la escasez de agua y la energía; las proyecciones más conservadoras mostraban un escenario realmente estremecedor. En escasos 10 años el 70% de los adolescentes consumirían regularmente estupefacientes; la batalla se estaba perdiendo lenta pero inexorablemente y el poder de la hegemonía estaba en peligro...

Su estrategia contra el narcotráfico era de fuerza y contención; destruir los plantíos e impedir a toda costa la entrada de drogas, librar las batallas fuera del territorio del imperio. Para esto se había impuesto una fuerza policíaca global para perseguir a los carteles en donde quiera que se encontraran sin respetar las fronteras entre las distintas naciones aliadas.

-¿Qué no tienen algo que decir? Espetó el emperador.

-Sí su Excelencia, estamos en guerra, pero definitivamente no es una guerra convencional. El enemigo está muy bien organizado y no tiene burocracia, suscribe alianzas estratégicas, tiene líderes efectivos que al conocer que durarán poco en el encargo delegan y preparan reemplazos, que aplican estrategias muy depuradas, con códigos de conducta muy estrictos; que tienen flexibilidad y gran capacidad de respuesta, con expertos innovadores en todos los campos; tropas motivadas y permítame decirlo… se han hecho de lo mejor de la tecnología en armamento, comunicaciones y cómputo que el dinero puede comprar…

-La solución –continuó el de la voz- es acabar el resentimiento que nos tiene el mundo, se necesita una estrategia radicalmente diferente.

-Nuestro país debe dejar de ser el victimario del mundo y los cárteles no tendrán más el apoyo de los grupos fundamentalistas, que con gran resentimiento emplean a los narcotraficantes como arma, no para destruir nuestro presente, que no pueden, pero si a nuestro futuro: la juventud…

-Debemos apoyar a las grandes causas del mundo como la lucha contra el cambio climático, la pobreza, las enfermedades, aplicar nuestra tecnología al bienestar de los pueblos no a la proliferación de las armas y así los pueblos del mundo apoyarán con sinceridad y no como hoy, con hipocresía la lucha en contra nuestros enemigos.

-Y así no habrá mas mercado para las drogas. Nuestra juventud no necesitará buscar en ese mundo la felicidad que no encuentran en lo que hoy les entregamos.

No hubo réplica a sus palabras; lo que si se observó fue al emperador murmurando unas palabras al oído del primer ministro tras las cuales se levantó para abandonar con paso apresurado el salón.

Y nunca se supo más de aquella voz que no llegó a entender que la naturaleza del imperio no se puede cuestionar (…)

Abril 4 del año de 2010. Siguen sin entender.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com
Twitter @enriquechm

domingo, 8 de junio de 2008

¿SE ENOJÓ?

Si bien es cierto que no hay manera de compensar las miles de nuestras víctimas en la guerra contra el narcotráfico, de prosperar la Iniciativa Mérida, México habría obtenido un justo reconocimiento, no en el discurso, si no en los hechos por parte de los Estados Unidos de Norteamérica.

La realidad es que el resultado obtenido hasta ahora por la Iniciativa Mérida es patético: antes que el debido reconocimiento a la colaboración de México, por enésima ocasión, el congreso estadounidense –con minúsculas- pretende imponer condiciones vergonzosas a nuestro País para conceder lo que entienden equivocadamente como una “ayuda” que, de haberse dado, habría constituido solo una aportación o compensación a la que en justicia los americanos están obligados para resolver un problema que de origen es más suyo que nuestro.

A partir de ese día 22 de mayo, donde mostraron su acostumbrada falta de respeto a nuestro País, se han dado una serie de eventos que en conjunto podrían mostrar un cambio de actitud contrario a los intereses de los Estados Unidos por parte del gobierno federal.

27 de mayo: los enviados para defender la iniciativa de reforma “energética” después de la enjundia mostrada en las primeras sesiones, cambian a una postura sin tono. Al respecto, el senador panista, Juan Bueno Torio, (Periodico el Liberal del Sur el pasado 5 de junio) se lamenta de la aparente falta de voluntad política por parte de Petróleos Mexicanos y la Secretaría de Energía (Sener) en torno a la defensa de la iniciativa de reforma presentada por el Poder Ejecutivo.

28 de mayo: Calderón propone en Honduras la creación de un Fondo Verde contra el Cambio Climático.

29 de mayo: Marcelo Ebrad propone una consulta popular sobre la reforma energética, la respuesta del PAN y del propio gobierno federal no es significativa, la iniciativa cobra fuerza.

30 de mayo: Calderón declara que (México) “está exponiendo todos los días la vida de sus policías, no obstante que la mayoría de los consumidores son americanos”; dos o tres días después, Mouriño, declara a la opinión pública como inaceptables las condiciones del congreso americano para aprobar los fondos de la Iniciativa Mérida.

6 de junio, el Presidente Calderón se dirigió durante ¡hora y media! (su discurso de mayor duración) a los directores de la administración pública federal para repasar los lineamientos y estrategias que darán rumbo al país. Afirmó que es el momento de transformar a México y trabajar con honradez y transparencia... Se comenta que la reunión fue convocada de último momento.

¿Qué está ocurriendo? A partir de las condiciones que busca imponer el congreso americano: la promoción y la defensa de la iniciativa de reforma “energética” bajan de intensidad; las declaraciones del Presidente asumen un tono francamente inusual; se emprende la iniciativa del Fondo Verde que sería contrario a la posición americana respecto del cambio climático y finalmente el Presidente muestra que finalmente busca poner en orden su casa…

¿Qué está ocurriendo? ¿Se sintió defraudado y se enojó el gobierno federal con los Estados Unidos? ¿Será que por fin les está cayendo el veinte? ¡Ojala!

Con mis mejores deseos…

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 7 de octubre de 2007

Un arma silenciosa...

Al tiempo de un fuerte golpe en la mesa, tronó lapidaria, la voz del emperador…

-¡Esto no puede continuar! ¿Me explico? ¿Qué están haciendo? ¡Nada! Está en juego nuestro futuro y ustedes señores ¡No están haciendo absolutamente nada!

El silencio fue lo único que obtuvo por respuesta. La voz en la cabecera de la mesa pegó y fuerte en el ánimo de los presentes; las últimas cifras mostraban un importante retroceso en la lucha global contra el narcotráfico. Si bien los medios de comunicación buscaban dar la imagen de triunfo destacando algunos golpes espectaculares, las cifras eran demoledoras.

Aún sin incluir otros grandes temas en la agenda de la seguridad nacional como el cambio climático; las proyecciones más conservadoras mostraban un escenario realmente estremecedor. En escasos 10 años el 70% de los adolescentes consumirían regularmente estupefacientes; la batalla se estaba perdiendo lenta pero inexorablemente y el poder de nuestra hegemonía estaba en peligro...

La estrategia hasta entonces era de fuerza y contención; destruir los plantíos e impedir a toda costa la entrada de drogas. Para esto se había impuesto una fuerza policíaca global para perseguir a los cárteles en donde quiera que se encontraran sin respetar las fronteras entre las distintas naciones aliadas del imperio…

-¿Qué no tienen algo que decir? Espetó el emperador.

-Sí su Excelencia, estamos en guerra, pero definitivamente no es una guerra convencional. Nos enfrentamos a organizaciones muy efectivas sin burocracia, que suscriben alianzas estratégicas, con líderes efectivos que al conocer que durarán poco en el encargo delegan y preparan reemplazos, que desarrollan estrategias muy depuradas, organizaciones con códigos de conducta muy estrictos; flexibles y con capacidad de respuesta, con expertos innovadores en todos los campos; tropas motivadas y permítame decirlo… tienen lo mejor de nuestra tecnología en armamento, comunicaciones y cómputo…

-La solución –continuó el de la voz- es acabar el resentimiento que nos tiene el mundo, necesitamos una estrategia radicalmente diferente.

-Nuestro pueblo debe dejar de ser el victimario del mundo y los cárteles no tendrán más el apoyo de los grupos radicales, que con gran resentimiento emplean a los narcotraficantes como arma, no para destruir nuestro presente, que no pueden, pero si a nuestro futuro que es la juventud…

-Debemos apoyar a las grandes causas del mundo como la lucha contra el cambio climático, la pobreza, las enfermedades y así los pueblos del mundo apoyarán con sinceridad y no con hipocresía la lucha en contra nuestros enemigos.

-Y así no habrá mas mercado para las drogas. Nuestra juventud no necesitará buscar más la felicidad en ese mundo que no pueden encontrar en lo que hoy les entregamos.

No hubo réplica a sus palabras; lo que si se observó fue al emperador murmurando unas palabras al oído de su primer ministro tras las cuales se levantó para abandonar con paso apresurado el salón.

Y nunca se supo más de aquella voz que no llegó a entender que la naturaleza del imperio no se puede cuestionar…

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 13 de mayo de 2007

Deseos y necesidades


Hace apenas unos cuantos cientos de años la vida era diferente, el ritmo era diferente; había tantos “mundos” como distancia entre las diferentes culturas que pueblan nuestro planeta tierra.

Hoy el mundo es uno, solo uno, y la distancia; ya no digamos entre países, si no entre personas, se ha reducido tanto que el necesario espacio vital no es suficiente, en el contexto de una globalización que está presente en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana.

Los valores, antes claramente definidos en las culturas del mundo entrechocan irremediablemente gracias a la inmediatez de los medios de comunicación electrónica y física, tal como los cuerpos en el hacinamiento total que enfrentan los habitantes de las grandes ciudades en tanto, el campo inexorablemente se abandona.

En la batalla por la supervivencia; las potencias occidentales han sometido a los países menos desarrollados, sin el menor escrúpulo, a un control político, militar y económico en aras de obtener los recursos que necesitan para mantener un estilo vida tecnológicamente sofisticado pero de suyo ilegítimo, por la depredación, inequidad, sufrimiento e impactos que de todo tipo causan al planeta y a los pueblos que sojuzgan; en aras de un concepto de democracia a modo, en el que solo subyace el interés por su hegemonía.

Todo ello ha conducido a un profundo resentimiento que origina todo tipo de movimientos sociales hasta los extremos del terrorismo que al final, ya no busca solo la reivindicación de sus causas y la reparación del daño, si no la destrucción total de su enemigo. El espacio vital se ha reducido y no hay más lugar, que solo para uno de los contendientes aun cuando este superviva en un mundo devastado.

En esa guerra todo se vale; unos desarrollan la industria de la guerra y combaten con la sofisticación de la tecnología aplicando fuerza bruta que no hace distingos con ejércitos que rápidamente se desplazan a cualquier lugar de la Tierra. Los otros utilizan el terror y las drogas como armas que minan la moral y poco a poco las fuerzas y competencias del enemigo.

Tal es el trasfondo de la guerra contra el narcotráfico; no es un asunto de oferta – demanda como nos lo han querido hacer ver; es la guerra por la supervivencia de las hegemonías en contra del resentimiento que ellas mismas han provocado.

El narcotráfico genera increíbles flujos de efectivo requeridos para financiar los movimientos guerrilleros y terroristas del mundo a quienes compra protección y financia. El daño colateral es la corrupción, la inseguridad en nuestras ciudades, nuestros policías y soldados muertos en una lucha que no podemos ganar, que difícilmente nadie podrá ganar... ya no hay tiempo para hacerlo. Y no hay tiempo, porque sin querer hemos puesto en marcha los mecanismos de protección de nuestro Planeta al afectar los delicados equilibrios del ecosistema.

El estilo de vida tecnológicamente sofisticado que impera en los países desarrollados y en las elites del resto de los países; requiere ingentes cantidades de energía para la producción de bienes de consumo –si de consumo, úsese y tírese- que es contribuyente decisiva del efecto invernadero y el cambio climático que ya no es más el pronóstico pesimista de unos cuantos científicos agoreros del desastre.

Energía, que las hegemonías obtienen de donde sea y al costo que sea, lo que genera el resentimiento que a su vez ha lugar a los flagelos que todos conocemos para concretarse en la desesperanza que agobia a nuestra juventud y en la distorción de sus valores.

¿Podremos vencer este reto?

Afirmé antes que ya no hay tiempo para que alguien sea el ganador de esta contienda; pero si habría tiempo, si todos, en conjunto, sumadas las voluntades de las partes en contienda, decidimos que todos podemos ser ganadores.

Se requeriría que abandonar la idea de que retirarse del frente de batalla equivale a la derrota; requeriría entender que cuando nuestro querido anfitrión, el Planeta Tierra, se incomode, que ya empieza a estarlo, le bastará nada para sacudirse de nosotros.

Usted y Yo, ¿Qué podemos hacer? Simplemente lo correcto, hagamos conciencia; entendamos la diferencia entre necesidades, deseos y actuemos en consecuencia.

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com