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domingo, 5 de julio de 2009

¡ Gooooolllllll !

Estoy viendo el futbol. Ya ni la amuelan… a los 21:46 minutos del segundo tiempo de un partido sin chiste la selección mexicana gana apenas por uno a cero a la selección nicaragüense. Eso sí, la afición se esmera con las “olas” supongo que en un esfuerzo para divertirse un rato pues el partido esta realmente de flojera.

Y ahí van nuestros jugadores contra la portería contraria y nada de nada… ya ni los comentaristas se animan, “llegó un poquito tarde,” “ahí van otra vez,” “perdimos la ventaja,” “ni picha, ni cacha, ni deja tocar la bola” “tirititito…”

31:44 La cosa sigue igual, y yo con la prohibición expresa de tocar el tema electoral. ¡Ya chole! ¡Das flojera! ¡Pareces disco rallado! ¿Qué no te sabes otra? Pues que quieren que haga me pregunto, las elecciones dan que hablar y del futbol ¿pues que les digo?

34:30 Vamos ganando y una tarjeta amarilla. Falta inútil de Jorge Antonio Casto y se gana una ¡tarjeta amarilla! Pero ¿Qué necesidad? No, no, no… ¡No se vale!

36:46 Saque de banda a favor de los nicaragüenses, cerquititita de la portería mexicana y de nuevo… faltototota de los mexicanos y tiro libre a favor de los contrarios… esto se está poniendo emocionante y esperanzador… para los contrarios… ¡uff! Atrapadón del Memo Ochoa… ¡Porterazo!

40:31 ¡¡¡ GOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLL de MEEXICOOO !!!, Pablo Barrera perforó la portería de los nicaragüenses… ¿No podría haber más de estos? ¡Hey! ¿Por qué le cambian de canal? ¡Ah! Vaya, es que están dando el otro marcador –me explican- donde va ganando el equipo tricolor… Ese partido si que está bueno por que los ¡chin! iba a decir los “enanitos verdes” del equipo mexicano de no ser por el segundo gol nada de nada…

49:00 PIIIIIIIIII, se acabó señores, triunfo para la selección mexicana. Nuestros pelotaris festejan “como si le hubieran ganado a Italia” pero solo fue a Nicaragua, ni “pex…” ya habrá otros partidos, otras “olas” pero la misma afición fiel hasta la ignominia para quienes la esperanza nunca muere ¿o sí?

Al momento de escribir esta nota los resultados del otro “partido” –del que me prohibieron hablar- fluyen muy lentamente sin embargo todo parece indicar que las bravatas no ganan votos… los goles se están dando a favor del partido tricolor pero en fin esa es otra historia que se escribirá, que traerá sus consecuencias, que les dará a los ganadores nuevas tareas que llevarán a cabo anteponiendo, sin duda alguna, ¡faltaba más! siempre el interés nacional. Así que los nuevos gobernadores, diputados, presidentes municipales y delegados pasarán a cobrar sus emolumentos, los perdedores a la banca y aquí no ha pasado nada… ¿nada?

Será que realmente no pasará ¿nada de nada? Bueno sí, a mi parecer será muy difícil olvidar los oprobios que estuvieron a la orden del día en la campaña.

La coyuntura electoral termina, las palabras dichas al calor de la contienda podrían olvidarse pero lo escrito, escrito queda. Ya aprenderán, más tarde o más temprano que el fin, no justifica los medios.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
http://www.ramari.blogspot.com

domingo, 28 de junio de 2009

Abstemio y Resignado, historia de un voto…

Tomando el cafecito de siempre, en el lugar de siempre, Don Abstemio Votante intercambiaba comentarios con Don Resignado Alchanchullo y el resto de los ahí presentes que estaban muy atentos a la espera del último chisme… ¡perdón! de la última noticia de la campaña electoral…

- ¿Y para qué hacerle al guajolote votando? –Decía Don Abstemio- Si ni a cuál irle, todos son iguales… con uno o con otro, ¡las cosas no van a cambiar!

- Tienes razón, contestó Don Resignado -con voz de resignado naturalmente- afirmando con la cabeza… ¿Para qué perder el tiempo?, si ya todos sabemos quién va a ganar… El “bueno” es Dedazo Votoduro; ¡Ya está tamaleado!

Así continuaron discutiendo una y otra vez, uno y otro día, Don Abstemio, Don Resignado y sus amigos de mesa. Estos dos viejitos rabo verdes son una muy buena muestra de los millones que en la época de elecciones justifican su inacción, resignados a un México que según ellos no puede cambiar. Y así entonan alrededor de esas mesas de café, cantina u lo que sea, el himno de un sistema agotado, pero perpetuo justo por su abstención.

Sin embargo la realidad, no percibida por los resignados y abstemios del voto, muestra que los tiempos han cambiado. Siempre habrá alguna diferencia; nunca serán iguales las cosas con un candidato que con el otro… Es seguro que alguno será peor que el otro. También es cierto que hoy, por muy buena que sea la receta del “tamal”, el resultado de la votación puede ser sorprendente como lo vimos en las elecciones presidenciales del 2006 donde un poco menos de abstemios habría hecho la diferencia.

Así pues, aun y cuando no estemos del todo convencidos, hay que acudir a las urnas, nuestro voto puede realmente contribuir a decidir el destino del país. Si después de un cuidadoso análisis del perfil de los candidatos: mayor o menor imagen de corrupción, medallas en competencias de pista y campo; de sus propuestas: muchas pero absurdas o de plano inexistentes; de su equipo de trabajo: por aquello del dime con quien andas y te diré quien eres; de sus recursos: más tortas o menos tortas en los acarreos; de su imagen: mejor o peor dentadura en los carteles, bigote franco, remilgado ó ninguno… llegado el domingo de las elecciones, en la intimidad de la urna, invoque a los dioses, déjelo a la suerte, medite un segundo, siga su corazón, ¡lo que sea! pero vote.

Vale más un volado y votar, ó anular su voto para manifestar su franco desacuerdo con los candidatos antes que dejar que el abstencionismo avale a una minoría. Así que por favor, Abstemios y Resignados ¡Voten!

Solo me queda encomendar a Quetzalcoatl, donde quiera que se encuentre, que tenga misericordia de su pueblo y vuelva para espantar a las víboras prietas, tepocatas, a las culebras ponzoñosas, a los alquimistas y los mapaches de cualquier color para que en la próxima jornada electoral el pueblo –sin resignados, ni abstemios- exprese su voluntad y las urnas terminen “embarazadas” Ojo: no por la acción de malandrines, si no repletas por la decisión ciudadana de un México mejor.

Así que, San Padrón Inmaculado, ¡Ruega por nosotros!

El abstencionismo es la medida del fracaso de la democracia que se da no solo por el sistema electoral, los candidatos o los partidos. Se da también muy particularmente por aquellos que no entendemos que el derecho al voto es también obligación.

¡Nos vemos en las casillas!


Reconocimiento: Al agente de tránsito que con firmeza y el reglamento en la mano me indicó la infracción que cometí cuando la semana pasada buscaba donde estacionar mi automóvil cerca al mercado 27 de febrero en Coatzacoalcos. No me multó ni intentó recibir nada. Simplemente me detuvo, me llamó la atención y terminó el incidente señalando el lugar donde podía estacionarme.

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com

domingo, 21 de junio de 2009

Cuenta regresiva...

Si bien es cierto que México a partir de su creación ha vivido una crisis permanente por el despojo al que ha sido sometido, la realidad es que solo hasta hoy un grupo relevante de gente con poder económico, capacidad de convocatoria; líderes de opinión, intelectuales, entre otros, están siendo expulsados de la zona de confort que habitaban seguros y cómodos, ciegos y sordos a lo que ocurría fuera de su burbuja de cristal, sin incentivos para objetar nada, ni para exigir cambio alguno en el sistema. Hoy, que están a punto de salir o fuera de ella, se sienten y están desamparados. La crisis se desbordó; ya no es algo lejano que ocurre a otros, las calamidades ahora ¡las sufren ellos!

Y así el debate está en su máxima expresión. Antes pasivos, esos grupos están de acuerdo en que el sistema no funciona; en que desean manifestar su hartazgo en las próximas elecciones; en que desean provocar un cambio para resolver la creciente problemática que enfrentan. En lo que no logran ponerse de acuerdo es en los caminos para lograrlo. ¿Por qué?

Reflexionando en las expresiones que se están dando en el debate, recordé a un grupo de idealistas, románticos… jóvenes universitarios orgullosos de sus raíces, con fe en un futuro promisorio para su México que recientemente desarrollaron el concepto de la campaña “Supéralo” que busca hacer conciencia del lastre que representa todo tipo de discriminación para el desarrollo de nuestro país.

En México discriminamos todos, todo. Si eres estudiante de regular para abajo discriminas a los “nerds”; si la sangre indígena corre por tus venas discriminas a los “harbanos” aunque con generaciones aquí ya sean más mexicanos que el mole; si eres empleado discriminas a los patrones pues todos son unos explotadores; si eres patrón a los empleados pues todos son unos huevones; si vistes de “marca” discriminas a los nacos…; si no eres militante de algún partido discriminas a los políticos; si eres azul a los rojos; si amarillo a todos; y así hasta el infinito… Pero ¿Qué tiene que ver el tema de la discriminación y el debate electoral?... La respuesta es un tema que dejé a propósito para el final: la discriminación de las ideas.

Si, en México antes de escuchar o considerar si quiera las ideas, las descartamos y por eso no podemos ponernos de acuerdo. Las discriminamos por su origen cuando el prejuicio se impone y la objetividad se pierde por los resentimientos de aquellos beneficiarios, marginales tal vez, pero beneficiarios al fin del sistema. Resentimientos que antes eran para esos grupos figuras borrosas tras las paredes de la burbuja de cristal que habitaban, pero que hoy, fuera de ella, en su nueva realidad, se les muestran nítidas por el temor que sienten ante un futuro cada vez más incierto.

Ahora bien, pregunto, ¿Tenemos tiempo para continuar discriminando ideas en un debate a solo 15 días de las elecciones? Me parece que no. Ya las opciones están puestas sobre la mesa y el único factor común es que absolutamente todos los mexicanos con credencial de elector debemos acudir a las urnas el próximo día 5 de julio. Ese es el consenso, ¡pues apeguémonos a él! Insisto, las opciones ya están sobre la mesa: votar vestido de blanco, votar por el candidato menos malo o el menos feo, votar por el partido, votar por la “esperanza marchita”, por cantinflas o anular el voto es algo que dependerá de las circunstancias y nivel de conciencia de cada uno de nosotros.

Dejemos de discriminar las ideas y sumémonos al consenso con el compromiso de dejar la discusión a un lado sobre cuál es la mejor opción. Adoptemos el compromiso de superar la tentación de catequizar a los no creyentes con nuestra “verdad” y si el compromiso de convencer a los que se abstienen para que voten. Todas las opciones menos una, la abstención, son respetables y lo que decidamos será secreto de confesión en nuestra conciencia.

El solo hecho de atiborrar de votos las casillas con cualquier tipo de voto será muestra de un nuevo compromiso ciudadano. De la urgencia de un cambio en el rumbo del país. Que si es una opción o la otra la que decidamos en ese momento es lo que menos importa a estas alturas del partido.

Los buenos mecánicos saben que para apretar una tuerca con cabeza exagonal la llave a utilizar es una milimétrica. Eso no nunca se discute. En el caso que nos ocupa el voto es la herramienta idónea, como apriete usted la tuerca ya dentro de la casilla, será su decisión.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

lunes, 15 de junio de 2009

Laminas nuevas para el techo de Don Jorge...

Para el siguiente diálogo que se habría realizado en al pie de la cama que esta justo al lado de la estufa de la cocina de una vivienda de 3 x 3 mts me basé en la conversación que sostuve hace unos días con Don Jorge, personaje de carne y hueso, quien tiene una perspectiva muy especial sobre los candidatos y los procesos electorales… ¡empezamos!

- ¿Y ahora a quien le toca? Fue lo primero que Don Jorge preguntó a Emilia su esposa quien en esos momentos estaba preparando una tacita de café para iniciar el día.

- Pues, mira, el lunes fueron los azules del PAN, el martes los amarillos del PRD, seguro que hoy nos tocan los rojos del PRI pues los partidos chiquitos dicen que ya no quieren venir a echar dinero bueno al malo y ya ni se paran por la colonia…

- Ya rugiste, hoy nos toca ir de camiseta y gorra roja…

- Pero ya viste como tuve razón en ahorrar un poquito para gastarlo en la campaña… antes te regalaban las cosas pero con eso de la mentada crisis, nos las venden pero eso sí, rete baratas…

- Para que te digo que no, si sí. Tenías razón, las láminas para el techo nos las dieron a 100 pesos, para la camionada de arena para el relleno de la calle solo cooperamos dimos disque para la gasolina y la propina del chofer, pero las despensas… esas si que estuvieron medio caras…

- Ni te quejes viejo, mira que ya quisiera yo que hubiera más campañas... ¡para que siquiera se acuerden de nosotros!

Y así con la curiosidad de lo que traería el candidato en turno, Don Jorge y Doña Emilia, que en esas fechas aprovechaban para comprar laminas, madera, despensas; ir al doctor o al dentista de la brigada médica gratuita patrocinada por el partido; se dispusieron a iniciar un día más en una de las miles de colonias marginadas convertidas en campo de la batalla –perdón ¡de la campaña!- electoral.

Recordé entonces a uno de los más notables aforismos de la política mexicana que pertenece de Don Jesús Reyes Heroles que dice así: […en política, frecuentemente, la forma es fondo.] lo que podría llevar a concluir que la percepción de liderazgo e integridad de un candidato corresponde, frecuentemente, a lo que realmente es y por lo tanto, podríamos otorgar nuestro voto confiados de que no tirará sus promesas de campaña en el bote de la basura después de su elección…

Eso es algo en lo que no está de acuerdo Don Jorge quien desde la perspectiva de quien vive en una colonia marginada -como tantas que solo en las campañas visitan los partidos políticos para atraer el voto legitimador- afirma que a ellos (los partidos políticos) para postular a un candidato, solo les basta la imagen y que el fondo es lo de menos. Y va más allá, al imaginar a los candidatos como los medicamentos que un doctor –el partido- sin escrúpulos receta sin la intención real de curar a su paciente, si no más bien de exprimirlo per secula seculorum jugando con la esperanza de la sanación.

- ¿Y cuando el paciente se da cuenta del engaño? ¿Cuándo el medicamento deja de rendir votos? ¿Qué pasa?…

- Pues nada grave… ¡simplemente cambian la receta! y se recicla el candidato. Para ellos (los partidos políticos) dice Don Jorge, lo que les importa es ganar a toda costa, que si el candidato es un pillo con cara de ángel, no importa. Basta con que hable bonito y que su carita de ángel se traduzca en votos.

- Le pregunto… ¿Qué no habrá candidato que realmente valga la pena?

- Cuando empiezan sí, responde, solo que una vez que pueden comprarse su gran carro, cuando dejan la cerveza por el güisqui, comen en restaurantes de postín y prueban las mieles del poder, los de atrás, nosotros, los de las colonias, atrás quedamos.

- Insisto, y ¿Luis Donaldo Colosio? ¿Qué acaso él no hubiera valido la pena?

- Bueno sí, igual que Maquío y otros grandes, solo que no supieron esperar para abrir la bocota… por eso los callaron.

- Finalmente Don Jorge, dígame por favor, ¿Que esperaría de las campañas…?

- ¡Pues que haya más! ¿Qué no ve que el techo ya tiene láminas nuevas?

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 7 de junio de 2009

¿Existe otra opción?

Analicemos cuales serían las consecuencias para el país si en los próximos comicios absolutamente todos los ciudadanos se decidieran única y exclusivamente por una de las siguientes opciones: 1) Abstenerse de votar; 2) Votar por uno de los candidatos en la boleta ó 3) Anular su voto. Es decir, si todos los ciudadanos en el padrón electoral, o se abstienen, o votan por un candidato, o anulan su voto. Este será un ejercicio donde solo una de las opciones se lleva todos los votos, las demás nada. A esas opciones posibles las consideraré en dos escenarios:

Escenario 1) Los candidatos son íntegros y competentes

Caso 1.1.- En el supuesto de que los candidatos son íntegros, competentes y absolutamente todos los electores se abstienen de votar el resultado sería un absurdo: un país sin gobernantes no obstante la calidad de los candidatos.

Caso 1.2.- Si los candidatos son íntegros, competentes y absolutamente todos los electores votan por alguno de ellos es el caso ideal de una ciudadanía madura, democrática y los ganadores serían, si no los mejores, si aquellos que contaron con el respaldo del pueblo.

Caso 1.3.- El resultado de este caso, cuando los candidatos son íntegros, competentes y todos los electores anulan su voto, sería el mismo que el correspondiente a la opción a), el país no tendría quien lo gobierne no obstante la calidad de los candidatos,

Escenario 2): Los candidatos carecen de integridad y son incompetentes.

Caso 2.1.- Ahora bien, si todos los candidatos carecen de integridad, son incompetentes y absolutamente todos los electores se abstienen de votar, en este caso los ciudadanos habrían manifestado pasivamente una de dos ó su inconformidad con la oferta de los partidos políticos o que simplemente que no les importa quien los gobierne. Esta es la opción de quedarse en casa viendo la televisión ó haciendo cualquier otra cosa antes que cumplir con su responsabilidad ciudadana.

Caso 2.2.- Otra caso a considerar sería aquel cuando los candidatos carecen de integridad, son incompetentes pero aún así, absolutamente todos los electores votan por algún candidato. Aquí tendríamos como resultado un gobierno carente de integridad e incompetente; pero por sobre todas las cosas, la evidencia de una ciudadanía carente de integridad al igual que su gobierno. Una ciudadanía cómplice que le sigue el juego al sistema imperante. En síntesis, un país que tiene el gobierno que se merece. Esta es la opción de votar por el menos malo.

Caso 2.3.- El último caso a analizar es cuando los candidatos carecen de integridad, son incompetentes pero absolutamente todos los ciudadanos acuden a la casilla y anulan su voto. Aquí los ciudadanos habrían manifestado activamente que si les importa quien les gobierna, habrían manifestado su absoluta inconformidad con la oferta de los partidos políticos.

Los casos anteriores son extremos e hipotéticos, pero sirven perfectamente para ilustrar las implicaciones de cualquiera de las opciones que tendremos los ciudadanos en las próximas elecciones.

Quedarse viendo la televisión en casa no es la opción; en todo caso es absolutamente indispensable manifestar con toda responsabilidad y de forma activa nuestra conformidad o inconformidad acudiendo a las casillas el próximo 5 de julio y ahí, en la intimidad de la urna, lo que usted decida, ya sea que esté conforme ó no con la oferta de candidatos, será lo mejor para el país.

La campaña a favor de voto nulo que poco a poco se ha ido fortaleciendo en el ánimo de los votantes, provocó ya una reacción de los partidos políticos. Primero para descalificarla diciendo que si se anulan los votos se atenta contra la democracia y las instituciones. Después para proponer otras alternativas como la reelección de los diputados lo que permitiría calificar en las urnas el resultado de su gestión. De concretarse en las urnas la presión de voto nulo, los partidos políticos tendrían también que considerar otras exigencias como el referéndum, el plebiscito, las candidaturas independientes, la reducción del número de diputados pues de no hacerlo se enfrentaría el país, más tarde o más temprano, a una grave crisis de ingobernabilidad.

El hecho es que la sola intención del voto nulo ya está provocando cambios en la conciencia ciudadana y también al interior de los partidos políticos quienes reciben, cada vez con mayor volumen, el mensaje: No estamos de acuerdo con el estado de las cosas. Finalmente la pregunta más importante es ¿Qué gobierno piensa Usted que el país merece?

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 31 de mayo de 2009

Un sábado para recordar...

La tarde del sábado pasado me rendí al disfrute de la vista de un mar limpio pintado de olas blancas… perdón no… ¡blanquísimas! como en pocas ocasiones aderezado con el alivio de la brisa fresca que compensó con mucho el sofocante calor de los últimos días… Y así el tiempo se fue rápido. No pudo ser de otra manera, vanos fueron los intentos por abandonar a la amena charla en tales condiciones hasta que, al atardecer, el reloj me hizo regresar a la realidad… Ni modo, a pedir la cuenta y repetir el chascarrillo burlón a la par de los inexcusables abrazos de despedida… ¡Esto es vida! Me dije, pero aún faltaba más…

Accioné la llave del encendido del automóvil para emprender el breve recorrido hacia mi casa con las ventanillas abajo para sentir el viento como me gusta; vuelta en “U”, la playa a la izquierda, vista del cerro de San Martín al fondo de la bahía con el inmenso sol escurriéndose entre las nubes hacia su morada nocturna; tope, tope, semáforo y de pronto la hermosísima bandera nacional ondeando firme, bien plantada; con el verde, el blanco, el rojo enmarcados por los colores de un espléndido atardecer donde solo faltaba ver al águila desprenderse agitando fuerte, vigorosa las alas para volar al infinito y sacudir la conciencia colectiva para lograr México, patria, nación, historia…

Taxista rebasándome por la derecha como alma que lleva el diablo; lata de cerveza sale volando del carro de los imberbes cuyas cabezas apenas alcanzan a asomar por arriba del volante; las caras sonrientes de los candidatos que en los anuncios espectaculares representan siempre lo mismo; el andar suave de la preciosa y poderosa camioneta que cuando la vi antes alguien me dijo «cuidado, es de los malos»; tope, vuelta a la izquierda para cruzar una zona de edificios que de viejos se caen, pero que los están pintando con murales de alegres colores para dignificar la imagen de nuestro hermoso malecón… ó más bien diría yo, para ocultar tras el arte la pobreza que los habita.

Vista al espejo retrovisor, a lo lejos la bandera en mi imaginación ya no ondea, cuelga del asta inmóvil, yerta, con el águila avergonzada escondida entre la tela para no ver la triste realidad de lo que todos hemos hecho…

Ya en casa, el sonido del timbre… los amigos, los brindis, las deliciosas viandas, las risas del relato de las anécdotas de quienes se conocen de siempre, una charla que inexorablemente deriva hacia el tema que estuvo en muchas mesas esa noche violando la regla no escrita de que en las fiestas no se habla ni de política, ni de religión, ni de deporte, pero que hoy nadie recuerda y si lo hace pues ¡que importa!

No faltó quien soltara la pregunta ¿Por quien vas a votar? Y la discusión se enciende; los argumentos vuelan atropellándose, nadie convence a nadie, tres contra uno, uno contra todos, todos contra todos; pareciendo impulsar en mi imaginación una brisita que espero se convierta en viento fuerte el próximo 5 de julio para que una bandera ansiosa impulse al vuelo a esa águila que hoy nadie recuerda, pero que ha estado ahí siempre.

Ese día, todos, absolutamente todos, tenemos que cumplir con nuestro deber y votar. ¿Por quién? Por quien le plazca; ¿Si no le convence ninguno? Pues de todas maneras vaya y vote por ninguno; ¿Por qué razón? Por la que usted quiera, todas valen; Lo único que no se vale es dejar a otros la boleta y la decisión que solo le corresponde a Usted.

Y si cuando al salir de la urna le preguntan ¿Por quien votaste? responda con orgullo…

¡Voté por México!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 24 de mayo de 2009

¡Un final de telenovela!

-Mi Amor… por favor… hoy concluye la telenovela, mejor nos quedamos ¿Sí? Anda, cancela el compromiso y cenamos unos ostioncitos viendo el final… ¿De acuerdo?

-Abstemio Votante, ¡ahora sí que me sorprendes…! Quien lo creyera, ¿Tú picado viendo novelas? ¡Válgame Dios!

-Pues dirás misa y padre nuestro, pero el último capítulo no me lo pierdo… ¿Qué no ves que aunque sea de a mentiritas van a meter al bote al magistrado corrupto ese y a la malísisisima de su hija?

-Si ya sé, pero como bien dices, eso solo pasa en las telenovelas… A ver dime ¿Por qué tanto entusiasmo?

-Mire mi reina, tiene usted toda la razón, pero por algo se empieza… antes ¡que pensar que tocaran esos temas!… Fíjese bien, todos los personajes de la vida nacional salieron retratados… magistrados, jueces, policías, notarios, políticos, parientes incómodos, abogados, custodios, líderes sindicales Todos soberbios y prepotentes... Todos corruptos con negocios chuecos: antros, casas de apuestas, trata de blancas, abusando de quien se deja y del que no también… Pero el capítulo final, va ha estar a todo dar ¡Van a ganar los buenos! ¿Cómo la ve desde ahí? Vale la pena verlo aunque sea de a mentiritas…Anda, compláceme… ¿Nos quedamos?

-¡Contigo no se puede Abstemio! Hum… ostiones ¿Y si los acompañamos con un vinito…?

Y así fue. Los esposos Votante se sentaron a ver el final de la telenovela, disfrutaron de la espléndida botana, degustaron el vinito… y después del último beso de los protagonistas…colorín colorado este cuento ¡digo, esta telenovela! se ha acabado.

¿Acabado? ¿Cómo que acabado? Por favor tiene que continuar pero ¡en la vida real! Hay que convencer a Don Abstemio Votante que está en sus manos, y en las de muchísimos como él, militantes del partido del abstencionismo, que la tragedia nacional pintada en la telenovela también puede tener un final feliz.

Hoy ya nadie puede decir que solo son rumores, chismes de resentidos o acusaciones sin fundamento. El olor del excremento no es más imaginación, es un hecho. El olor está ahí porqué durante muchos años las cloacas del sistema han sido “alimentadas” cotidianamente por los poderes fácticos, depauperando el país y sometiendo la voluntad ciudadana, que no tienen color ni antagonismos, pero si complicidad e impunidad por la permisividad de millones de ciudadanos que militan en el partido del abstencionismo como Don Abstemio Votante.

La confirmación, que no revelación, de la podredumbre nacional que hizo el ex presidente Miguel de la Madrid a Carmen Aristegui, el sometimiento que implica la respuesta de todos ¡Sí presidente! al principal señalado; el silencio cómplice de los medios electrónicos y del propio gobierno estamparon el certificado de origen, el sello de “Hecho en México”, de producto auténtico, a la telenovela que tanto gustó a Don Abstemio Votante a quien seguramente le gustaría vivir en otro país, tal vez en Inglaterra donde, en un acto sin precedentes en la historia de ese país, el “speaker” de la Cámara de los Comunes, Michael Martin, renunció a su encargo por gastos irregulares menores pero no de él… ¡de otros miembros de esa cámara! País donde también por primera vez desde el siglo XVII, fueron excluidos dos lores de la Cámara alta del Parlamento británico por sospechas de soborno.

En tanto ¿Qué se hace en México ante el robo de la partida secreta y tantos otros latrocinios más? Nada, pues la complicidad está de por medio. Entre otras muchas mujeres líderes de opinión –lamento no haber podido incluir en la lista también a hombres- Carmen Aristegui, Denise Dresser, Katia D Artigues, Denise Maerker, Guadalupe Loaeza, Tatiana Clouthier –que ya no milita en ningún partido- están planteando opciones para que los millones de Abstemios Votantes se convenzan y acudan a los comicios para que con convicción otorguen su voto al candidato de su preferencia o si ninguno les convence a anular su voto.

Las fosas sépticas ya rebozan. El olor, las heces, están ahí y son insoportables. Es urgente el concierto de todos para sanear las cloacas y recuperar México.

Finalmente alguien podría preguntarse que por qué el lenguaje a lo que respondo, si me mueve como pato, camina como pato y hace "cua cua" ¿Cómo lo llamaría Usted?; también podrían decir que es el lenguaje del resentimiento por que no me han tocado la mieles del sistema y les diría que el problema no es ser un poco egoista o un poco resentido de vez en vez, el problema es vivir siempre en la avaricia, en la negación o en el resentimiento que eso es en parte la razón por la que estaamos como estamos.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 17 de mayo de 2009

¡A que Miguel! Tan calladito...

-¡No! ¡No! ¡No, Miguelito, no me salgas ahora con que dice mi Mamá que siempre no!

-Ahora resulta que vas a salir con tu “batea de babas” diciendo “No dije lo que dije… ¿Qué no ven que estoy malito?”… De que estás “chocheando”, lo estás, pero de eso a que no sabías lo que decías… ¡A ver quien te lo cree!...

-Yo de plano no, mira que te conozco desde hace ya muchos años… ¡No en balde te dí pecho!... Querer verme la cara a mí… ¡Que soy tu Nana!... Te conozco muy bien Miguel ¡De tonto no tienes un pelo!

-¡A ver! ¡Suelta! ¡Dime la verdad! No te hagas el inocente diciendo que no sabías que te iba a llover… Cuando acusas a alguien tan poderoso de delitos tan graves, tienes de dos sopas: Si el señor es culpable y bien te va, solo te dará un “estate quieto”; pero si te va mal, ¡cuídate! que alguien ya estará excavando tu tumba. Si resulta que el acusado no es culpable, ¡Pues lo mismo!

–Así que dime ¿cuál era tu verdadera intención? ¡No te hagas! Sabias que esto iba a suceder…

La perorata de la Nana –mucho más viejita que Miguelito- continúo por largo rato pero no le sacó nada, ni una sola palabra, si acaso Miguel esbozó una sonrisa cuando ya cansada de tanto hablar la Nana dijo…

-Pero pensándolo bien mi hijito, ¡Palo dado ni quien lo quita! Podrás haberte desdicho, muchos te tildarán de poco hombre por no sostener tu palabra; otros dirán que te amenazaron con hacer daño a tu familia; los pillines te acusarán del viejo chocho aquel al que le patina el coco, y no sabe lo que dice; Hum… se me hace que esa fue tu última travesura mi niño, tu postrer venganza, pues lo dicho, dicho está, y nada más y nada menos… lo dijiste precisamente tú. ¿Verdad?

Me resulta inconcebible que el ex Presidente Miguel de la Madrid Hurtado no hubiera previsto el impacto de sus palabras. Concedió la entrevista a Carmen Aristegui pues solo ella podía garantizar que salieran al aire sus demoledoras acusaciones. También es inconcebible que el ex Presidente no hubiera previsto la inmediata reacción de los señalados, es más estoy casi seguro que la carta donde se retracta estaba firmada de antemano. Me atrevo a asegurar que él, con solo un tiro en su pistola, estaba obligado a dar en el blanco; que conocía muy bien el impacto de sus palabras, que anticipó la reacción de los señalados y entendió que solo contaba con una breve ventana de tiempo antes de que la mordaza se impusiera a los medios informativos quienes por cierto, eso sí, en el ínterin cubrieron muy ampliamente el escándalo del presidente Guatemalteco y otras noticias balines…

Él, el ex Presidente de la República Don Miguel de la Madrid Hurtado, pintó de cuerpo entero sin excluirse a los políticos; puso en el triste lugar que les corresponde en la historia a las administraciones que han detentado el poder en México, colocándolas en el capítulo de la más abyecta corrupción; e ilustró con lujo de detalle el inmoral ejercicio del poder a quien estorba la justicia y necesita de la impunidad para que el sistema funcione.

Muchas gracias señor ex Presidente, gracias por su aportación que lo inserta en la historia de México pero eso sí, ya no pintado de gris si no del color de la ignominia.

Muchas gracias señor ex Presidente por la confesión de lo ya conocido; de lo que la justicia en manos de la avaricia pasó de largo. Para que no quede duda alguna. Mil gracias también, por mostrarnos el tamaño del reto que los ciudadanos tenemos enfrente, pues gobiernos como esos ¡No más!

Ahora si mis apreciados lectores, con más ganas voy a votar en las próximas elecciones… reflexionando seriamente en lo que escribió Katia D Artigues en su columna “Campo Elíseos” publicada en El Universal el pasado 15 de mayo:

“A’i le va mi duda: ¿por quién voy a votar el 5 de julio? ¡Qué lastima que nadie se haya atrevido a legislar el “voto en blanco”! Cada vez tengo más la tentación de anular mi voto. Es más, ya hay un movimiento en Internet con este propósito. ¿Y usted?”

Es cierto que todo lo que dijo el ex Presidente ya era conocido, pero no de la mejor fuente así que queda en nosotros decidir que hacer con esta nueva pieza del rompecabezas. En mi opinión hay que enviar un mensaje contundente a la clase política en las próximas votaciones.

Si este comentario te hace sentido, te pido por favor que la difundas entre tus conocidos.

Noticia de última hora: Katia D Artigues publicó un blog titulado "Otra opción, votar en blanco", estuvo solo unas horas en la página principal del Universal.com ya podrán imaginar por qué.

También anexo vínculos a los artículos que he publicado sobre el tema:

Naufragio

La crisis de México

Rescatando el espíritu: Mexihco

Sufragio Efectivo No Reelección

A fuerza, ¡Ni los zapatos entran!

¡Cacarooo!

¿Corrupto... Yo???

Amargo despertar

Sueños Guajiros

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto