Las ideas son por los demás... así que en este espacio encontrarás las ideas que antes no lo eran por quedarse en la intimidad de mis temores. No serán buenas, ni malas, acaso ideas que lo serán por tí.
domingo, 6 de noviembre de 2011
¡Es el colmo!
sábado, 2 de octubre de 2010
Melo
El Amor para los seres humanos no lo es sin él sazón del sufrimiento...Pues en la receta de la creación se incluyó como ingrediente el drama permanente del dilema. Así, congruentes con su naturaleza los opuestos les definen: Sentimientos de temor y amor, conciencia e ignorancia, humildad y soberbia, generosidad y avaricia, todos a un tiempo, en el mismo crisol, dan como resultado la maravillosa diversidad de su existencia.
Pero los equilibrios se han roto y hoy nuestro México sufre las consecuencias de la exacerbada prelación que hemos dado a la ignorancia, el temor, la avaricia y la soberbia sobre la conciencia, el amor, la generosidad y la humildad. Y los efectos están ahí, salvo para aquellos que prefieren encerrase en su esfera de cristal y no ver.
No ver que el narcotráfico, la inseguridad, la corrupción, la polarización, el abstencionismo y la pobreza entre otro muchos males, no son problemas independientes como nos lo han querido hacer ver. Se entrelazan formando un todo que tiene como raíces a la inequidad y a la injusticia. Cimientos que hay que derruir asumiendo a México como responsabilidad de todos, no únicamente del gobierno en turno.
Mucho se ha dicho que no basta con señalar, que hay que dar soluciones. Y es correcto. Solo que la solución no cabe esperarla de alguien más. La solución está en todos, porque México es responsabilidad de todos. Reconociendo, aunque duela, la realidad nacional porque solo así podremos transformarla haciendo lo correcto. Cada uno en la medida de sus posibilidades. Cada quien con el instrumento que le toca interpretar.
Porque nuestra vida es la música donde nota tras nota se suceden los hechos de nuestra existencia y del México nuestro. Unas sonarán bien, otras desafinarán, pero una vez expresadas quedarán. Nadie las podrá borrar de la memoria del que escucha atento.
Así que cuando de elegir la siguiente nota se trate, tenga presente que la conciencia, el amor, la generosidad y la humildad no le son ajenas; que siempre han estado en Usted.
Y para los momentos aciagos recuerde qué el tiempo de una nación no se mide en hojas calendario. Que lo de hoy, no es México, México es mejor y es más grande, porqué los hechos están ahí, aunque muchos pretendan ignorarlo.
Nada es imposible, el cielo o el infierno lo construimos nosotros.
El título de esta columna no tiene nada que ver con el contenido. Constituye un humilde homenaje a Baldomero Jiménez López, “Melo”, para quien el fundamento de la lealtad y la amistad incondicional fue el respeto. Ave de tempestades, Melo encontró en su querida Mariana amor, paz y sosiego. No le extrañaremos pues seguirá en nuestro corazón. A Melo, mil gracias por su afecto, ¡Mil gracias por todo!, Descanse en Paz. Cariñosamente Sura, Pingo y Guille.
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm
domingo, 15 de agosto de 2010
Primera Propuesta
La declaración en la columna anterior «…existen interesados muy poderosos fuera de nuestra fronteras, deseosos de “quebrar” al país o mantenerlo en la inestabilidad…» parece implicar la existencia de un complot en contra de nuestro país. La interpretación es incorrecta. No hay tal complot. Existen actores que por razones de mercado, competencia, seguridad nacional y/o energética, fundamentalismo, ideología, etcétera; actúan en forma independiente afectando nuestro desarrollo. Cada quien por su lado, sin cuestiones personales de por medio y por razones estrictamente de negocios.Aclarado el punto, recordarán ustedes que dentro de la receta para “quebrar” a una organización está como uno de los ingredientes, disminuir sus ingresos. El siguiente es un caso de la vida real donde podremos encontrar la respuesta…
Corría el año de 1958 cuando una joven señora enviudó y de repente, con el escaso salario de una maestra, enfrentó el reto de criar sola a cuatro hijos para quienes imaginó un futuro promisorio. ¿Cómo lo hizo?
Disminuyó el gasto al comprar directamente a los productores o al mayoreo: Alguna vez le pregunté porque se levantaba de madrugada para ir al mercado a lo que contestó: -Necesitamos zanahoria para tu jugo, si llegamos temprano al mercado la compraremos directamente a los campesinos que la traen a 80¢; más tarde, los precios suben y los intermediarios la venden a $1.20.
Desarrolló competencias para ser autosuficiente en sus necesidades básicas: Aprendió a cultivar y a criar gallinas. Así que huevos, yucas, verduras, cítricos y semillas nunca faltaron a la mesa.
Convirtió centros de costos en centros de utilidad: No obstante que el terreno de su casa era grande solo mantenía un pequeño jardín. En el resto del solar instaló el huerto y el gallinero. La cocina de la casa por las noches se convertía en una “fábrica” de tortas que vendía en la tienda de la cooperativa escolar.
Invirtió en tecnología para ser más productiva: A finales de los 60 contaba con toda suerte de equipos electrodomésticos –planchadora incluida- que en esa época difícilmente se adquirían.
Utilizó su crédito solo para proyectos productivos si estaba segura de poder cubrirlo: En una ocasión, el gerente de una tienda de la ciudad, el Sr. Pánfilo López, le insistía en venderle a crédito un aparato, su respuesta fue: Todavía no puedo, más adelante y así fue. Cuando estuvo segura de poder pagar regresó y lo compró.
Ahorró para los gastos “superfluos”: Siempre que le pedía algún obsequio su respuesta era: -haremos un ahorrito… y al paso de las semanas ¡ahí estaba!
Gastó de acuerdo a sus posibilidades: Las celebraciones siempre fueron importantes pero nunca gastó en ellas lo que no tenía porque lo importante cuando existe la convicción es justamente eso celebrar, no gastar en fuegos artificiales.
La estrategia da resultados, me consta. Si la aplica usted con visión de largo plazo, disciplina y sin esperar milagros, más tarde o más temprano mejorarán sus finanzas. Y si lo hiciera el país entero, al margen y a pesar de lo que el gobierno pudiera hacer, los beneficios se multiplicarán y llegarán antes.
Las acciones se pueden aplicar en todo tipo de organizaciones. De hecho el gobierno ya las conoce pero con un lenguaje distinto: Racionalizar el gasto público, promover el ahorro interno, desarrollar competencias, autosuficiencia en las actividades del sector primario, incrementar la productividad, invertir en proyectos productivos e infraestructura, financiar en su caso proyectos de valor agregado, nunca el gasto y mucho menos lo superfluo… de que la aplique o no, es otro asunto.
Nada es imposible, el cielo o el infierno lo construimos nosotros. El tema aún no se agota, continuaremos en la siguiente columna.
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm
domingo, 4 de julio de 2010
Para bien o para mal...
Los hechos, hechos son. Pertenecen al pasado y no son ni “buenos” ni “malos”; son simplemente hechos que no podemos alterar. Respecto de ellos lo único que procede hacer es elegir la actitud que nos conducirá a nuevos hechos y a nuevos sentimientos por los caminos ya sea de la frustración, o del desarrollo personal. Usted elije.Así, los hechos no son producto de la casualidad o del azar. Los hechos son producto de la actitud que asumen los involucrados, es decir, es la voluntad colectiva quien determina las circunstancias de nuestra cotidianeidad. Y todo corresponde a un propósito.
Sí, absolutamente todos los hechos que ocurren como resultado de la interacción humana tienen, al menos, el propósito de brindar una nueva oportunidad para elegir la actitud que nos permita vivir conforme a nuestros anhelos o sufrir por nuestros temores.
Pues ante un hecho consumado o una expectativa se puede actuar de la misma forma pero con fundamento en actitudes diferentes. Hay quien en el último trance se aferra a la vida por miedo a la muerte antes que por amor a la vida misma como también; hay quien trabaja por miedo a perder los ingresos que le permiten mantener sus apegos, antes que por la pasión que debería provocar el trabajo mismo; hay quien cumple la ley por temor al castigo antes que por la convicción del respeto a la ley; hay quien vive en la sumisión por miedo a ser reprimido antes que optar por la integridad y el respeto sus convicciones.
Así es como construimos todos los días nuestro infierno, purgatorio o paraíso. Decidiendo acciones para enfrentar las implicaciones de los pequeños o grandes hechos de nuestra vida. Acciones que pueden ser las mismas, pero motivadas por actitudes diametralmente opuestas.
Justo el domingo pasado, nuestro pueblo, en el contexto de la actitud que ha asumido respecto al acontecer nacional, tuvo la oportunidad de elegir una distinta a la del abstencionismo y transformar al país con un sencillo acto de voluntad: asistir a las casillas y expresar su voluntad con libertad.
Ya se verá con base en qué los ciudadanos elegimos la actitud para responder a la convocatoria a las urnas. Los nuevos hechos son que el proceso electoral concluyó, que existe un nuevo escenario político, que el ejecutivo federal está contra las cuerdas, que la corrupción persiste y que la violencia impera.
¿Cuál será la nueva actitud? Porque los hechos, hecho son.
¿Votamos por México?
Con mis mejores deseos
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm
sábado, 26 de junio de 2010
¡No me mires!
“No me mires, no me mires, no me, no me, no me miresNo me mires, no me mires déjalo ya
Que hoy no me he puesto el maquillaje
Y mi aspecto externo es demasiado vulgar
Para que te pueda gustar…”
Mecano…
Anhelos o deseos. Rumbos opuestos en la rosa de los vientos a elegir en pos de la realización plena o del placer efímero. Extremos del hilo de la vida a saber tan largo para muchos en los enredos del temor y la inconsciencia; como justo es para muy pocos cuando del concierto, el orden y el amor se trata.
Pensar, declarar y actuar congruentemente con los anhelos, o… aceptar, callar, y fingir para satisfacer los deseos, hasta que la insatisfacción y el hastío surjan en los interines de la vida fatua y frívola. Corrupción o integridad. Avaricia o equidad. Opuestos, opuestos, opuestos… que muy pocos perciben en el trajín de una vida complicada tanto como puede ser levantar un poco la mirada hacia el maravilloso prado que rodea el pozo donde las almas sometidas agonizan en la desesperanza.
Un poquito “denso” dijo mi editor. Muy denso le conteste sin palabras. Tan denso como puede ser el viento gélido y la lluvia de la tormenta que hoy nos cala hasta los huesos pero que también escurre el maquillaje y la pintura del rostro de aquellos a quienes hemos permitido conducir nuestro destino.
¿Agacharemos la cabeza en la tormenta, o seremos capaces de levantar la vista, verles el rosto que hoy, como nunca, muestra su faceta más atroz? No me queda duda que muchos preferirán bajarla, pero otros, cada vez más, ya la alzan: piensan, declararan y actúan congruentemente con sus anhelos porque “México no es así, México es mejor” como dijo un lector mejicano en el extranjero cuando hace algún tiempo conoció una más de las tantas tragedias que hoy son parte de nuestra cotidianeidad.
Todo tiene un propósito, afirmo. Uno es mostrarnos tal cual son, sin máscaras ni maquillajes con la cara lavada, a los que están ahí, suplicando “no me mires” decidiendo por nosotros, para ellos.
“Este pasillo es tan largo como la esperanza de un pobre” Me dijo mi suegro Don Laureano citando un viejo dicho. Y pensé para mis adentros, tan largo como los enredos del temor y la inconsciencia que promueve la avaricia de unos cuantos.
Hace unos cuantos artículos a una lectora le disgustó que promoviera el voto y tuvo razón, mi texto equivocadamente causó esa impresión. Lo que realmente promuevo es que los ciudadanos hagan del día de las elecciones una fiesta y acudan con su familia, amigos y vecinos a las casillas. Y ahí en la intimidad, con toda integridad, hagan lo que su conciencia les dicte.
Con mis mejores deseos
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm
domingo, 13 de junio de 2010
Mascarada
Tal vez el miedo más grande lo cause el riesgo de asumir lo que realmente somos. Solo así se explican las mil máscaras que ocultan el verdadero rostro de los protagonistas del carnaval en el que todos participamos.Caretas existen muchas… la sumisión de los hijos buscando el amor de sus padres. La rebeldía del adolecente buscando la aceptación de los amigos. La galantería del joven tras el ansiado “sí” de la muchacha esquiva. La virtud de la joven casadera. La efectividad del empleado en busca del favor del jefe para conservar su empleo. La del padre que impone a sus hijos lo socialmente… correcto. La del futuro promisorio del político tras el favor de los votantes. La de la queja permanente y el resentimiento de una sociedad en busca de un mejor liderazgo que el que ella misma ha parido.
Tantas máscaras se suceden en los rostros de los protagonistas del jolgorio que paulatinamente, poco a poquito, casi sin sentirlo; por miedo, olvidan reconocer en sí mismos los anhelos del Alma al descartar la reflexión que les conduciría a construir, a expresar y a construir su verdad…
Miedo a perder sus apegos. Miedo a enfrentar la responsabilidad de llevar a cabo sus anhelos antes que sumisamente aceptar sin más, el rol que otras máscaras, tan patéticas como las que ellos mismos utilizan, han construido.
Pero… ¿Quién montó la escenografía? No hay un responsable, son muchas las innumerables comparsas, con antifaz al rostro, de todos los tiempos y las geografías, que han contribuido a lo largo de la historia de la humanidad, a montar la farsa para el gran público, que apático y sumiso, no aplaude, pero tampoco decide abandonar la función por miedo a perder su confortable butaca.
Pero la buena noticia es que al final del día no perderá su butaca, emprenderá un nuevo camino que le llevará a las nuevas y maravillosas experiencias de la integridad, de la congruencia entre lo que usted verdaderamente es y su actuar. ¿Podría imaginar algo mejor que realizarse con plenitud en todos los aspectos de su vida como hijo, amigo, pareja, padre, empleado, servidor público, como ciudadano? Muy probablemente habrá de enfrentar el costo del desapego a lo que hoy está acostumbrado, pero la recompensa, se lo aseguro, bien vale la pena.
Hoy mismo como ciudadano tiene la oportunidad de impulsar nuestra incipiente democracia con su voto, sin mayor costo que un acto de voluntad. Convenza a su familia, convenza a sus vecinos, a sus empleados, a sus compañeros de trabajo para que acudan a votar cómo y por quién ellos decidan. La casilla no estará lejos de su hogar. Recuerde que el robo es un delito. Quien se somete, roba a sí mismo el derecho a la realización. Quien se abstiene de votar, roba a su país el derecho a un futuro promisorio.
“Vivo porque Soy lo que anhela mi Alma; porque pienso lo que Soy, porque expreso lo que Soy, porque realizo lo que Soy”.
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm
domingo, 25 de abril de 2010
Lo que no mata: ¡Engorda!
“La verdad dura en tanto nos concede un breve descanso para alcanzar nuevas alturas”.¿Cuál verdad? Aquella que se constituye en el marco de referencia de los valores y las conductas cotidianas ya sea por que, correcta o no, es aceptada por la comunidad o por que resulta de la reflexión respecto de la propia experiencia o de la percepción de los hechos que son conocidos.
Verdad, que en tanto nos es favorable y permanece, construye las rejas de una prisión mal llamada, porque parece algo bueno sin serlo, “zona de confort”. Prisión porque, centrada la atención solo en los apegos que tanto disfrutamos o sufrimos, nos impide ver el mundo que nos rodea. Prisión porque nos impide ver las oportunidades y apreciar las maravillas de un mundo que siempre han estado ahí para el que las quiera tomar. Prisión, porque nos deja inermes en manos de los carceleros que viven del usufructo de los temerosos a dejar atrás el “maravilloso” mundo que construimos felices, sin saber que de hecho, es la celda que nos impide ver.
Sin embargo no habría problema si la verdad permaneciera inmutable manteniendo la ceguera. Pero no es así, nada es para siempre. La verdad más tarde o más temprano cederá siempre el paso a una nueva.
El individuo, las comunidades y los países han de estar siempre listos para enfrentar nuevas circunstancias que transformen radicalmente su forma de vida. Es perfectamente válido él disfrute sin culpas, a plenitud, de aquello que por cualquier causa esté dentro de sus afectos o sus haberes. Sin embargo habría de recordar que nada es para siempre. Así, habrían de ejercitarse buscando contestar las preguntas “Qué pasaría si” algo cambia; “Qué pasaría si” se pierden esto o aquello. ¿Cómo en primera instancia podrían sobrevivir a tal cambio de circunstancias y después, como aprovecharlo como un medio para fortalecerse y crecer? Tendrían también que hacer simulacros deshaciéndose temporalmente de sus apegos.
México, cuando su “verdad” anterior dejo de serlo, salió de una zona de confort y entró en crisis al enfrentar cambios radicales en todos los aspectos relevantes. Hoy vive las consecuencias de no haberse preparado para ello. Sin embargo lo hecho, hecho está y nada ganaría con lamentarse. Lo relevante es que hay solución si decidimos asumir la responsabilidad del fortalecimiento y desarrollo del país. Dejando a un lado los miedos para dar paso a la acción. Cada cuál en su trinchera. Dice un dicho que he escuchado desde niño: Lo que no mata, ¡engorda! Y ¡vamos! México no morirá.
Cierro con una frase de uno de los más grandes científicos de todos los tiempos, que ilustra justo por donde habría que empezar.
“Acabemos con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla”. Albert Einstein
Y para esto les invito a dar un primer paso: Convenzamos a quien no lo esté de acudir a las urnas el día de las próximas elecciones. ¿Se imaginan lo que ocurriría si todos lo hicieran? ¿Se imaginan el México en que podríamos convertirnos, con un solo acto de voluntad de los millones que hoy se abstienen? ¡Voten por México!
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm
domingo, 11 de abril de 2010
México: La cabeza en las nubes y los pies...
¿Y los pies? Si hablo de los pies.De los que sostienen todo, hasta las cabezas que en ocasiones imaginan convertidas en realidad las palabras del himno de aquellos quienes, como yo hace ya muchos años, jóvenes, románticos y soñadores; por las noches buscábamos sintonizar las señales de radio de estaciones de otros países para escuchar, entre la estática, la música del cuarteto Liverpool.
Pero hay de pies a pies.
Los hay de barro que al primer tropiezo derrumban todo destruyendo en la caída sueños, esperanzas, fortunas y honras, provocando dolor a los confiados que siguieron sus pasos hacia el destino que les fue prometido.
También los pueden encontrar enfermos, agotados por las largas faenas, recorriendo los senderos más agrestes del bosque en la búsqueda de lo indispensable para sobrevivir. Pies adoloridos que no dejan lugar en la cabeza para los sueños solo si acaso para imaginar el alivio de sus llagas.
Y que decir de aquellos otros, los que calzan botas que, no pisan, aplastan lo que apilan para trepar a costa de lo que sea. De los que patean todo aquello que les estorba. Incluso los propios sueños y los de quienes victimizan sin piedad, sin remordimiento y sin esperanza pues su historia siempre inicia hoy y termina, tal vez, antes de que el sol se ponga.
Pero pocos pies hay de aquellos que aspiro a tener. De esos que firmemente asentados sobre la tierra permiten cantar emocionado aquella maravillosa canción de Jhon Lennon que entre sus versos dice uno “Puedes decir que soy un soñador / pero no soy el único / espero que algún día te unas a nosotros / y el mundo estará unido” Un mundo sin países divididos, sin pretextos para matar y gente viviendo en paz como reza el resto de la canción.
Hoy cada día se nos unen más que no solo sueñan; también hacen y construyen persiguiendo el sueño pero eso sí, con los pies bien plantados sobre la tierra.
Y pronto, muy pronto seremos muchos más.
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com
domingo, 28 de marzo de 2010
Voto por México
Apatía, descontento, desesperanza, conformismo, decepción, frustración, resentimiento y tantos otros sentimientos concurren el día de las elecciones en Don Abstemio Votante, Don Resignado Alchanchullo y en sus millones de seguidores a sus más preclaros exponentes.¿Votar si todo está ya “tamaleado”? ¿Para qué si las cosas nunca cambian? ¿Para qué voto si todos los candidatos son iguales de corruptos? ¿De qué sirve? ¡De nada! ¡Votar y nada es lo mismo!... ¿Votar yo? Hum... ¡Bola de tarugos!
No obstante, al verlo desde otra perspectiva, parece, como lo es, que los tarugos son otros…
Irónicamente Don Abstemio, Don Resignado y los millones como ellos no se han dado cuenta que al despreciar su derecho al voto, se convirtieron en los mejores aliados de los partidos políticos.
Sí, aliados de quienes acusan de ser los causantes de todos sus males… pues por su actitud, los políticos no tienen que preocuparse por convencer, con propuestas sensatas y ni resultados, a los millones de ciudadanos militantes “activos” del partido del abstencionismo.
En ese contexto, las campañas de los candidatos –generalmente producto del “dedazo” de las dirigencias partidistas al margen de su militancia- se han convertido única y exclusivamente, en la cínica lucha por el poder entre la partidocracia que persigue proteger sus privilegios antes que el legítimo interés de los ciudadanos.
De ahí que el abstencionismo sea la medida del fracaso de la democracia. Fracaso que unos promueven por conveniencia y que los ciudadanos “abstemios” fomentan con su actitud sin entender que votar, si bien es un derecho, también es una obligación.
Regresar a lo básico, recuperar el voto ciudadano son los retos para fortalecer la democracia como el medio idóneo para la construcción de un futuro promisorio para el pueblo de México.
Un futuro donde el acto de votar sea el compromiso mínimo, ineludible por convicción, del ciudadano con la Patria.
Convencidos del camino de la democracia, asumir el compromiso de sumar a nuevos votantes en cada elección a través del convencimiento de nuestros familiares, vecinos, amigos, colaboradores y colegas será el camino natural para lograr una masa crítica de ciudadanos convencidos de acudir a las urnas para expresar su apoyo al candidato de su preferencia cualquiera que este sea, o a expresar su franco desacuerdo con la oferta política de los partidos políticos.
Una masa crítica de ciudadanos que dejen de lado la coyuntura política por la visión de largo plazo, por el sueño anhelado de equidad, justicia y prosperidad, que podemos, que debemos, construir al Votar Por México.
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com
domingo, 7 de marzo de 2010
México: ¡Un día a la vez!

Mi artículo anterior, “México: La metáfora de la ranita,” motivó comentarios que reflejan distintas percepciones y actitudes de respecto de la realidad nacional. Los siguientes son una buena muestra representativa:
“… considero que… si muchos son apáticos, pero otros tenemos miedo, ese miedo que paraliza y no te permite reaccionar, piensas y ¿que podemos hacer ante tanta tragedia? ¿Por donde comenzamos?”
“Necesito recuperar la esperanza perdida (en el sistema) antes de iniciar un cambio de esquema. Háganme creer. Yo no puedo hacerlo ahora.”
“Hoy leía… sobre la tremenda situación que se vive estos días en Reynosa… algo que no había sucedido antes... Cuando leí eso, recordé… que he cruzado la frontera... miles y miles de veces...no pude evitar pensar: si esto lo hubiera leído hace 10 años, no lo hubiera tomado en serio... pero serio es lo que pasa... vivimos lo ABSURDO...”
“… pero somos más los que hacemos algo productivo, los que aportamos algo en la medida de nuestras posibilidades, muchos a los que ya se nos acabo la paciencia y ya va siendo hora de alzar la voz y de que exijamos a los que nos representan que cumplan con su función… deberían con las leyes, formas y estructuras vigentes primero que nada, cumplir cabalmente con su trabajo buscando el bien común y no el bien únicamente personal.”
El miedo es justo lo que infunden los depredadores para paralizar a las víctimas. No podemos hacer nada por evitarlo pues es una alerta instintiva diseñada para motivarnos a las acciones de defensa. El problema es enfrentarlo con una actitud equivocada y permitirle crecer conduciendo a la víctima a la parálisis y a la indefensión. Ante el peligro, la prioridad es informarse y decidir las medidas para minimizar los riesgos. Lo peor es simplemente quedarse con los brazos cruzados.
Porque justo es en esa circunstancia, cuando se pierde la esperanza que nadie podría recuperar para nosotros. Quienes podrían hacer que el pueblo recuperara la confianza, no tienen remedio, ¡les sigue creciendo la nariz! La esperanza viene de la acción que es única y exclusivamente responsabilidad del ciudadano. En México muchos la han perdido porque no actúan. Si los millones y millones que hoy se quedan en casa, sumidos en la apatía y la desesperanza, en un acto mínimo de voluntad, ejercieran su derecho al voto otras serían las circunstancias del país.
También estoy totalmente de acuerdo. Vivimos en un mundo absurdo que todos en México piensan no merecer. Todos trabajamos, todos hacemos que nuestro país se mueva, la gran pregunta es: ¿Quienes de todos han pasado realmente del pensamiento o la queja a la acción? Muy pocos y de estos, muchos decepcionados de la falta de apoyo de sus vecinos, de sus compañeros de trabajo, al cabo de poco tiempo regresan al primero yo, después yo y por último yo.
Finalmente, sería bueno decir que siempre ha sido la hora de levantar la voz y actuar sin mayor pretensión que hacer lo correcto todos los días, sin protagonismos, en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestra cuadra, en nuestra comunidad sin esperar nada a cambio o apoyo solo por la convicción de hacer lo que creemos. Cada cuál en su trinchera. Sin hacer proezas, empiecen por poner la basura en su lugar.
Se los aseguro, un México nuevo no surgirá de un conjuro milagroso, requiere del esfuerzo cotidiano de todos y cada uno de nosotros. Un día a la vez.
Con mis mejores deseos,
Twitter @enriquechm
sábado, 6 de febrero de 2010
Las candidaturas independientes: Una opción válida
Con el cansancio de muchos kilómetros a cuestas, ese día olvidé la regla principal para el bien comer en la carretera: Aunque el restaurante sea modesto, si al frente hay muchos camiones estacionados… ¡Ese es el bueno! En cambio detuve el automóvil frente a uno que lucía atractivo. Un bonito anuncio, estacionamiento, terraza agradable para disfrutar la hermosa vista y meseros almidonados que iban y venían en el salón comedor.-Mesero, por favor, el menú, que muero de hambre…
-Aquí no usamos menú… solo ofrecemos tacos azules, tacos amarillos y tacos tricolores… ¿De cuáles comerá el Señor?
-Oiga, pero es que a mi esos tacos me caen mal… ¿Me podrán preparar unos huevitos revueltos, con frijolitos y una enchiladita roja a un lado? Digo, nada complicado…
-Disculpe mi franqueza mi Señor, ¿Qué parte de la frase “solo hay tacos” no entiende?
Me espetó el muy ladino con una sonrisa burlona al tiempo que se alejaba…Fue cuando caí en cuenta de que la típica animación de los buenos restaurantes en ese lugar brillaba por su ausencia, solo se veían caras largas, caras de taco en los comensales… ¿Y el nombre del restaurante? ¡Adivinó!... “Cómo México no hay dos”
Entonces pensé que sería buena idea instalar uno de esos restaurantes modestos de los que si conocen del servicio y la atención al cliente. Pero no, no se pudo, los terrenos en muchos kilómetros a la redonda pertenecen hoy a los mismos dueños del restaurante ese, el de los tacos de colores…
La propuesta de las candidaturas independientes como una alternativa al limitado menú que ofrecen los partidos políticos es una idea sensata que permitiría filtrar a candidatos indeseables basados en dos principios: el auto financiamiento reembolsable y la rendición de cuentas.
Si usted, como ciudadano, tuviera que entrevistar a un candidato a un puesto de elección popular… ¿Le concedería puntos si no sabe transmitir sus ideas, sus proyectos, su honradez, ni obtener el compromiso efectivo de otros para sostener una campaña? Si el candidato no es competente para convencer, organizarse y obtener recursos para su campaña, ¿Merecería ser electo? ¿Haría bien su papel como presidente municipal por ejemplo? Yo creo que no. Candidato que no convenza, candidato que no podría obtener fondos para su campaña.
Si ya durante el proceso electoral el candidato no es capaz de registrar los donativos y llevar bien sus cuentas para que después de la elección, con transparencia, superar una auditoría y sean reembolsados los gastos a los donantes ¿Merecería ser electo? Yo creo que no. Debería ser requisito superar la auditoria de los gastos de campaña para entregar una constancia de mayoría. Gasto no comprobado, gasto no reembolsado, irregularidad detectada, acta no entregada.
¿Qué habría una competencia inequitativa con los candidatos de los partidos políticos porque estos ya cuentan con una “maquinaria” electoral? Para superar este escollo bastaría con sujetar a todos los candidatos a las mismas reglas, sin embargo tienen razón quienes piensan que no será nada sencillo para un candidato independiente remar contra la corriente. Pero eso será siempre preferible a la aplastante certeza de que habremos de seguir comiendo los mismos tacos de siempre. Como en las prisiones, donde te ofrecerán siempre el mismo pan duro, siempre el mismo estofado mal oliente y agusanado.
Instrumentar las candidaturas independientes no será tarea fácil. Para lograrlo se tiene que promover con firmeza el cambio basados en un modelo sencillo que permita refutar uno a uno los argumentos en contra. De otra forma la pregunta perpetua de nuestro carcelero será ¿Qué va a comer hoy el Señor? ¿Tacos o tacos?
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm
domingo, 21 de septiembre de 2008
¡Hay que salir en la foto!
Enfrentados a la inmensidad de la tragedia causada por el sismo de 1985, una vez superados los primeros minutos de pánico, los habitantes de la ciudad de México se unieron en un comportamiento colectivo que les permitió mitigar el dolor y el sufrimiento.¿Qué fue lo que ocurrió en los primeros días? Simplemente se rompió temporalmente el paradigma del liderazgo ejercido por el poder en México. Los afectados no se sentaron a esperar las decisiones de quien se ve a si mismo como el único capaz de proveer soluciones a los complejos problemas de un pueblo tradicionalmente sumiso y mediatizado.
Sobrevino, como por arte de magia, el trabajo en equipo sustentado en la confianza, la coordinación, la comunicación, la colaboración, el compromiso, la solidaridad, el desprendimiento y la honestidad que surgieron, entre la gente hasta ese momento desconocida, como el vínculo primordial para enfrentar la catástrofe. Los ciudadanos en esos momentos, ante la inacción de la autoridad, eligieron asumir el liderazgo transformador que nuestro país requiere no solo para enfrentar las emergencias si no también, para conducir el esfuerzo de todos hacia una nueva y mejorada realidad nacional.
Ocurrió que los ciudadanos hicieron simplemente lo correcto: se convirtieron en líderes de si mismos y actuaron. Aplicaron lo mejor de ellos para resolver lo que estaba a su alcance. Decidieron lo que tenían que hacer, confiaron en gente desconocida, se coordinaron sin discutir ni pretender controlar a los demás, colaboraron sin esperar reconocimiento ni recompensa alguna, se comprometieron a enfrentar un reto superior a sus fuerzas, fueron solidarios con el más necesitado al margen de las propias tragedias.
Hoy nuestro país enfrenta desafíos de tal magnitud que solo podrán resolverse con el mismo tipo de liderazgo transformador que se ha hecho presente en catástrofes como la del sismo de 1985. En ese año la tragedia se presentó de súbito y los habitantes de la ciudad de México reaccionaron de inmediato en contraste con la experiencia de estos días, cuando la podredumbre que subyace se ha hecho evidente de a poco hasta llegar a los extremos que se han vivido. Y porque ha sido así, de a poco, la reacción no se ha dado con la contundencia que se requiere pero no solo para quejarse y marchar, si no también para comprometerse y ser proactivo en la construcción de soluciones antes que esperar que estas provengan de alguien más.
Cuando lo anterior se logra, cuando se asume la responsabilidad de ser nuestro propio líder, se abre la puerta a un enorme campo de acción con solo hacer lo correcto respecto de nosotros mismos, de nuestra familia, de nuestra colonia, de nuestra comunidad y de nuestro trabajo. Enfocando nuestra energía y competencias donde podemos contribuir al cambio y evaluar cotidianamente los resultados.
¿Qué el reto es muy grande para nuestras fuerzas? Si, si actuamos solos el reto será muy grande para nuestras fuerzas, pero si todos aportamos nuestro granito de arena podemos constituirnos en playa. ¿Saben ustedes porqué el que se mueve no sale en la foto? Es por que no le han dado “línea” o esta ha sido equivocada. Lamentablemente ese es el caso de México quien hasta ahora solo se ha movido en respuesta a la “línea” equivocada dictada por unos cuantos y de seguir así, jamás saldrá en la foto de las naciones que han logrado proveer de una vida digna a toda su población.
Sin embargo la solución está al alcance de nuestra mano, decida ser su propio líder y actúe. Aporte su granito de arena y seamos playa.
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
domingo, 24 de agosto de 2008
¿En donde están?
¿Qué hace la diferencia entre el asesinato del joven Fernando Marti y las miles de víctimas de la pobreza extrema, la injusticia, la intolerancia y la propia delincuencia? ¿Por qué solo hasta ahora pudieron concertar un acuerdo?La respuesta es por el miedo que tienen los de la voz que si se escucha, que ya han sufrido, o no desean sufrir, en carne propia el calvario y la dolorosísima experiencia de Fernando y la familia Marti. El miedo que también aplica como respuesta a los motivos de una clase política ahora en peligro de perder, vía la ingobernabilidad, las prebendas y la garantía de impunidad con la que históricamente se han beneficiado.
Porque esa es, la garantía de absoluta impunidad que gozan unos cuantos, la verdadera causa de los males que aquejan a México. Pero no es la impunidad de los delincuentes que operan los negocios quienes eventualmente son asesinados o caen en la cárcel. Si no la impunidad de aquellos que lo han permitido por su incompetencia, negligencia o complicidad. Atributos principales de muchos de los que firmaron el pacto en contra de la inseguridad.
¿Dónde estaban el día de la firma del pacto los que verdaderamente usufructúan las increíbles cantidades de dinero producto del narcotráfico? ¿Dónde los verdaderos responsables de la colina del perro, del castillo en Dublín, de las propiedades en París, Houston, de la mega biblioteca, del Pemexgate, del desastre de PEMEX, del FOBAPROA, entre otros muchos de los ejemplos del latrocinio? ¿Dónde los verdaderos responsables de las masacres en Aguas Blancas, Acteal, de los asesinatos de periodistas, de los luchadores sociales, de los líderes de la disidencia sindical, de los soldados y de los policías honrados que como carne de cañón han muerto en la batalla que nos dicen que se está ganando? ¿Dónde los verdaderos responsables de la caída del sistema, del colapso de la economía cuando según esto le quitaron los alfileres? Si no estaban ellos mismos, estaban sus personeros en la reunión donde se firmó el pacto contra la inseguridad.
El impacto del secuestro y asesinato del joven Fernando fue atroz en toda la sociedad y en particular, a quienes tienen el poder para convocar y sentar en el banquillo de los acusados a los representantes de un sistema absolutamente agotado que ha incumplido e incumple con las expectativas del pueblo de México. Solo que se exigió el remedio a quienes son los causantes de la enfermedad.
Las propuestas contenidas en el pacto por la seguridad son por decir lo menos, coyunturales, mediáticas y oportunidad de negocio para algunos. No atienden a la causa raíz de la angustia, del dolor que sufren quienes han sido víctimas de la delincuencia organizada. Tampoco atacan al verdadero origen del clima de inseguridad, de injusticia y de inequidad que sufre nuestro país. Pero eso sí, instrumentadas por los ineptos, los negligentes o lo que es peor, ¡los cómplices! se constituirán seguramente en los instrumentos de control ciudadano que en la práctica cancelarán las garantías individuales consagradas en la Constitución. Eso es lo que nos espera al final de la ruta del temor.
México no merece ese destino. Puede evitarse con la acción ciudadana asumiendo la parte de la responsabilidad que nos toca haciendo llegar a los partidos políticos, a los tres poderes de la unión y a todas las instancias de gobierno un mensaje contundente y definitivo que sea evidencia palpable de nuestra inconformidad y exigencia con el estado de las cosas que debe cambiar para mejorar. La propuesta de líneas de acción del Pacto Ciudadano son las siguientes:
Utilizar las elecciones intermedias de 2009 como la oportunidad de mostrar la fuerza de nuestro voto. Todos y cada uno de los ciudadanos a partir de ahora deben convertirse en promotores del voto razonado con el propósito de que en esa elección, si ninguno de los candidatos convence, en la privacidad de la urna invalidemos nuestro sufragio. No beneficiemos a los garantes de la impunidad con el voto útil o el del abstencionismo. Mostremos con el número de los votos cancelados que deben avocarse al bien de México.
Apoyar decididamente a las organizaciones que promueven la marcha en contra de la inseguridad, iluminemos a México no solo ese día ¡todos los días! a partir de ahora con un símbolo blanco en la puerta de nuestra casa, en nuestra ropa, ¡donde sea!
Vigilar que las modificaciones a las leyes que pretendan realizar con motivo de los compromisos derivados del pacto en contra de la inseguridad no atenten en contra de las garantías individuales consagradas en la constitución.
Contactar por correo electrónico o por el medio que sea posible a las autoridades, a los diputados y a los senadores que correspondan a nuestras comunidades para exigirles rendición de cuentas, actuar en contra de la impunidad y con lealtad a México.
Promover que ningún ciudadano conteste a encuestas de las televisoras. Las televisoras se cotizan de acuerdo al “rating” que calculan con base en nuestras respuestas, enviémosles el mensaje de que también ellas deben cambiar los contenidos para promover la cultura, los valores y la conciencia ciudadana.
Integrar en cada comunidad grupos ciudadanos que coordinen estas iniciativas o las que a su juicio deban emprender.
El cambio verdadero solo podrá darse a partir de la acción ciudadana y solo se requiere voluntad. Queda en la conciencia de cada uno de nosotros sumarse y enfrentar el reto.
Con mis mejores deseos,
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Legitimidad
Coatzacoalcos, Veracruz, México y el mundo entero, están pagando el costo de un manejo irresponsable que hace víctima a la sociedad y al ambiente, de los intereses económicos que no entienden que la palabra “desarrollo” solo tiene sentido y puede perdurar, cuando la parte economíca, la social y la ambiental ni se supeditan, ni prevalecen; son igualmente importantes.Siendo así, la esplendida franja costera de nuestra ciudad y puerto de Coatzacoalcos es un recurso invaluable que no solo se debe, si no que es absolutamente indispensable desarrollar como una de las palancas para la prosperidad de la región y así elevar la calidad de vida de su población.
Nada sería más necio e intransigente que asumir una posición fundamentalista, radical y oponerse a utilizar ese recurso en aras de preservarlo en forma inmaculada.
Sin embargo, igual de necio e intransigente es pretender utilizarlo, como se intentó, de forma irresponsable privilegiando el “desarrollo” económico en detrimento de las materias social y ambiental apoyándose en argumentos que no soportan el más ligero análisis.
La oposición a la construcción sobre la playa es un movimiento espontáneo, auténticamente ciudadano y legítimo que se da por el concierto de voluntades de gente de todas las edades, residentes de todas las colonias de Coatzacoalcos y de otras ciudades de la república que se pudo dar por la maravilla del Internet como medio privilegiado de comunicación.
Basta mencionar que en escasos dos días de innumerables correos electrónicos, más de 200 personas apoyaron con su firma y/o cooperación la publicación de los desplegados. El sitio Web donde se publicó el primer artículo sobre el tema recibió en dos semanas 473 visitas de 18 países, 39 ciudades de la república y solo dos personas que en un principio opinaron a favor de la construcción sobre la playa, terminaron después apoyando al movimiento.
Para llegar al acto de la clausura ciudadana del sábado pasado; no hubo reuniones, ni discusiones, simplemente la manifestación de la inconformidad, las ideas y la acción que se dio porque se tuvo motivación, oportunidad y medio para decir “No” a lo que consideramos un error por parte de la autoridad competente, error que afortunadamente fue reconocido por la propia autoridad cuando en el marco de la ley clausuró la construcción.
Se equivocan quienes piensan que se hizo mucho escándalo, que hay un “atrás” del movimiento con propósitos ajenos a los que se han expresado; nada esta más alejado de la verdad, el movimiento expresó su desacuerdo en forma pública y respetuosa sin más motivación que detener un acto a todas luces incorrecto.
Se equivocan también quienes piensan que la clausura de la construcción fue un triunfo y no lo es. Triunfo será cuando en lugar de la confrontación y la protesta, donde unos “ganan” y otros “pierden”, todos lleguemos a ser ganadores trabajando unidos por el bien de Coatzacoalcos.
Enrique Chávez Maranto
