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domingo, 6 de noviembre de 2011

¡Es el colmo!


El cierre del 2011 es realmente alentador. Todo lo que de una forma u otra desde hace ya algunos años se anticipó en esta columna respecto a la recesión mundial del 2008, las crisis que enfrentan actualmente las grandes economías, la avidez de las naciones desarrolladas por los energéticos, el factor China, el impacto climático, el efecto del narcotráfico en nuestra vida cotidiana, el fundamentalismo religioso y político, la hambruna, los estallidos sociales, el movimiento de los indignados, la coerción de las libertades civiles,  la violación de la soberanía de los estados, la influencia de las redes sociales; se ha cumplido con un razonable margen de error.

Y dirá usted, con todo el derecho e indignación, ¡Es el colmo de lo absurdo que pueda considerar a esas calamidades como alentadoras!

Apelando al último verso de la poesía “Las dos linternas” de Ramón de Campoamor (1817-1901) que dice: «Y es que en el mundo traidor nada es verdad ni es mentira todo es según el color del cristal con que se mira» le pido que no abandone la lectura y conozca mi punto de vista.

La recesióndel 2008 y el riesgo de colapso actual de las economías, sumado a los estallidos sociales, el número creciente de gobiernos de izquierda  y la indignación manifiesta en muchos países del mundo son hechos que aun los más renuentes han tenido que aceptar como evidencia indiscutible del agotamiento del sistema impuesto a partir del término de la 2ª Guerra Mundial. De ahí que algunos de los países poderosos ya se han manifestado a favor de implantar un nuevo orden económico mundial más justo y equitativo.

La motivación principal de los que disfrutan la riqueza del mundo es el temor a perder su apego al poder político y/o económico. Esos oscuros personajes -léase explotadores y pillos de cualquier ralea y escala de operaciones- que antes actuaban con la valentía de la soberbia, ahora están verdaderamente conscientes del peligro inminente que corren y tienen mucho miedo a perder su hegemonía.

Evidencia de esto es la promoción que unos hacen de leyes, con el pretexto del combate al terrorismo y al narcotráfico, que restringen las garantías constitucionales y los derechos políticos de los ciudadanos para evitar que escapen a su control; y otros de acciones en las que renuncian voluntariamente a parte de sus fortunas en favor de las clases más necesitadas 

Por su parte, un número creciente de ciudadanos de todos los países del orbe, son ahora conscientes de que el estado actual de las cosas permanecerá si no se llevan a cabo acciones para promover el cambio a escala global.

Lo que hasta hace unos pocos años era inconcebible, la protesta global a un mismo tiempo, hoy es una realidad utilizando los medios de comunicación y coordinación que provee la Internet. Baste como ejemplo las  manifestaciones que el pasado 15 de octubre se llevaron a cabo en todo el mundo.

En síntesis, las calamidades actuales han servido para ordenar el desalojo de las campanas de cristal donde por muchos años, los pertenecientes a la clase media y los que detentan el poder, disfrutamos de una zona de confort. Todos, tirios y troyanos, saldrán obligados por las circunstancias pero eso sí, con una pastilla de “ubicatex” en el estómago y nueva conciencia en el equipaje.

¿Cuál será el nuevo orden mundial? No atino a concebirlo. Con toda seguridad no será el mundo ideal que románticamente he soñado, pero tampoco el mundo de hoy plagado de soberbia, avaricia, excesos y atrocidades de todo tipo. ¿Será el parto sin dolor? Difícilmente pues el sistema actual se defenderá hasta el último momento.

Sin embargo, es un hecho, la calma chicha de antaño se tornó en vientos del cambio justamente por las calamidades que sufrimos hoy y esto es muy, muy alentador.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 15 de octubre de 2011

Es cuanto, señor presidente...


“Es cuanto” es parte de la jerga de los abogados utilizada por el de la voz para poner fin a su intervención cuando no tiene más que agregar. La han  adoptado  los legisladores. Se dice que da “cache”…


Recomendaría a los legisladores cambiarla  por “Es cuento” porque las argumentaciones en la pasada  discusión de la reforma política fueron atole con el dedo para los ingenuos, ¡puro cuento!


Al final resulta que nuestros votos solo sirven para elegir, pero ¡incongruencia absoluta!, no son buenos para des elegir –revocación del mandato; ni para reelegir diputados o alcaldes; ni para sugerir iniciativas ciudadanas pues, pobrecitos ellos, ¡tan preocupados! dicen tener miedo a “paralizar el país” 
Para los que los que se sienten desanimados por el estado actual de las cosas… tercera llamada, ¡empezamos!  

-¿Por qué esa cara larga Catáfito?
Preguntó el Señor que de vez en vez visitaba la tierra para obtener de primera mano las impresiones de aquél, quien después de un par de miles de años, más que un observador privilegiado de las vicisitudes de los habitantes del pequeñito planeta azul, se había convertido en un buen amigo.
Y con el rostro pintado de preocupación, Catáfito, procedió a rendir informe de la precaria situación que prevalecía en aquel mundo llamado Tierra. Señor, el necesario equilibrio, dijo apesadumbrado, se ha roto. De los 6,775 millones de personas la gran mayoría han perdido la alegría devivir.
¿Cómo pueden sentir alegría? -preguntó- si se les impide emprender el reto de alcanzar sus anhelos; si cuando están enfermos no tienen medios para sanar;  si cuando llueve sus casas son pocilgas que no protegen de nada; si cuando recurren a la autoridad… está no les hace justicia ni les protege… si viven en un mundo desesperanzado y violento donde igual les matan las balas que, con el tiempo, la violencia de la marginación.
 ¿Cómo pueden sentir alegría, si solo son dignos de que se refieran a ellos como “consumidores”  o  “trabajadores”?
¿Cómo pueden sentir alegría si acaso solo superviven en un sistema que no promueve desarrollo global y si mecanismos de depredación e inequidad global?...
A ver, a ver Catáfito, ya escuché. Y no debes preocuparte por ello pues estaba previsto que así ocurriera. Me explico, la solución la han tenido siempre al alcance de su mano, bastaría con que cumplieran al pie de la letra dos frases muy sencillas: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” y “No hagas a otro lo que no quieres para ti” No obstante, he de decirte, que de tan sencillas que son no las alcanzaron a comprender. Y así ha sido porque en general los seres humanos lamentablemente no aprenden encabeza ajena.
Pero ya están aprendiendo, solo que a costa del dolor y el sufrimiento que me informas. En los últimos meses –y esto lo omitiste en tu reporte- se han presentado una serie de acontecimientos que son evidencia del resurgimiento de una conciencia que sobra decir, siempre ha estado en ellos pero de la que han hecho caso omiso. Una conciencia que les pondrá en el camino a un futuro promisorio y que cada día cobra más fuerza.

El liderazgo actual, que ya ha sido desenmascarado, no va a cambiar catequizándolo en la conciencia del Amor que es uno de los extremos de la motivación humana. Solo lo hará impulsado por el otro extremo, el temor que ya  sienten al ver que las grandes potencias, las economías y las instituciones bajo su férula se fracturan y que las recetas de siempre ya no son solución para la profunda crisis que enfrentan.   
Por su parte los pueblos, de todas las geografías y culturas, están derrocando a sus victimarios; y la desesperanza, igual de todas las geografías y culturas, ahora sale a la calle a manifestarsu indignación en los lugares que son símbolo de la avaricia. En el pasado 15 de octubre, el llamado "15o", en casi un millar de ciudades de 82 países los pueblos se unieron en una protesta global sin precedentes coordinada a través de las redes sociales.
¿Qué me duele su dolor? Sí, Catáfito, si me duele pero el caso es que en todos ellos ha estado la causa y la solución. Afortunadamente ya lo están entendiendo y creando los contrapesos necesarios para recuperar el equilibrio entre las fuerzas, que dicho sea de paso, son causa de la maravillosa diversidad de su existencia.

Es cuento estimados lectores... perdón ¡es cuanto! je je


Con mis mejores deseos…  

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 20 de diciembre de 2009

100 años después...

México. Navidad del año 2108: No fue tanto el sello “confidencial” estampado en lacre, como el curioso logotipo –un trineo tirado por renos- lo que me impulsó a abrir de inmediato el sobre que contenía el relato de la historia jamás contada sobre el origen de los acontecimientos que hace 100 años transformaron al mundo. La siguiente es la transcripción fiel del documento fechado un día de noviembre del año 2008:

“Las pantallas de alta tecnología de la sala de control operativo mostraban el estado de las líneas de producción a un Santa Claus muy preocupado. El retraso en la instalación de las computadoras, los sistemas de soporte, la implantación de los complejos sistemas de información y la curva de aprendizaje de los duendes, ponían en riesgo de incumplir los deseos navideños de millones de niños de todas las edades, porqué han de saber, que ser niño no es cuestión de años cumplidos… Santa había confiado en la promesa del equipo de consultores y duendes encargados del proceso de innovación tecnológica pero no pudo leer –recuerden que usa lentes de fondo de botella- la letra chiquita en los contratos que establecía “Cumpliremos salvo causas de fuerza mayor…” Causas que incluían, entre otras, las condiciones meteorológicas extremas que prevalecen todo el año en el Polo Norte. ¡Dos años se llevó el proyecto programado a 6 meses!

La buena noticia, todo funcionaba a la perfección. Las líneas de producción con robots de última generación (los duendes se encargaban únicamente del control de calidad, la captura de pedidos y otras actividades de soporte) operaban a toda su capacidad y si nada fallaba, DHL entregaría a tiempo los regalos a quienes ansiosos los esperaban en todo el mundo… Se preguntarán ¿Y los renos? Siento decirles que fueron jubilados (al igual que uno que otro duende) consecuencia de la política de “outsourcing” para optimizar costos.

Hasta ahí todo era lo mismo de años anteriores, nueva tecnología pero al fin y al cabo lo mismo, con una pequeña salvedad…el nuevo alcance de las operaciones. Resultado de un cuidadoso ejercicio de planeación estratégica, el Plan de Negocios de Santa Claus Inc., que por cierto ya cotizaba en la bolsa de Nueva York; incluía ahora regalos no solo a los niños y a los adultos que no habían olvidado al niño que llevan dentro, si no también a países enteros. Esta nueva actividad era todo un reto, ¡obligaba a Santa a estar al tanto de todo lo que ocurría en el mundo como si no tuviera ya mucho que hacer!

Para apoyarlo, los nuevos sistemas proveían un constante flujo de información a las pantallas en la sala de control operativo. La información de las casas de bolsa, de las agencias noticiosas y muy particularmente de las empresas encuestadoras, era utilizada por los duendes analistas que aplicaban modelos computarizados muy complejos con, entre otras, variables económicas, políticas, demográficas y culturales para estimar las tendencias de la opinión ciudadana, conocer sus preferencias y así recomendar los regalos más adecuados a un Santa que aún se hacía bolas con la jerga estadística del “marketing” pero que al ritmo de villancicos observaba todo muy atentamente. De súbito las alarmas pasaron del amarillo pálido –nunca estuvieron en verde- a tonos más subidos y de ahí al rojo en tan solo unos minutos. Al instante, el duende jefe de analistas con una expresión de pánico expresó… -Señor, tenemos un problema… -¿Uno?, mas bien diría yo que muchos - contesto Papá Noel llevándose la mano a la cabeza… ¿Qué pasa ahora?

-Las más recientes estimaciones indican que los consumidores americanos se quedarán sin dinero para pagar las hipotecas, las colegiaturas de los niños, el préstamo del coche, el combustible y demás chunches. El índice de confianza de los consumidores caerá por los suelos… ¡dejarán de comprar! El resto de las economías, Japón, Alemania, Francia... se verán en serios problemas… el escenario más plausible será una recesión global sin precedentes… En lo que a nosotros toca nos cancelarán muchos pedidos y el valor de nuestra acción perderá más de un 50% en unos pocos días… Señor, ¿Qué hacemos señor? –Por lo pronto reúna al equipo duende de control de crisis y ni una palabra de esto a nadie… ¿Entendido?

10 minutos más tarde en la Sala de Control de Crisis el silencio, que se podía cortar con tijeras, fue roto por la voz firme de un Santa Claus en pleno control de la situación… -Señores, no les voy a mentir, se acercan momentos difíciles para el mundo… He puesto al tanto de la situación al Consejo de Administración y ellos me han felicitado por el regalo que decidí dar al mundo en forma de una recesión global y una crisis financiera que no tendrá precedentes. Como medida complementaria he decidido otorgar el siguiente regalo al pueblo de los Estados Unidos: Barack Obama ganará la elección. Finalmente les pido disculpas a todos ustedes por mantener esta operación en secreto y más aún por el susto, pero como comprenderán no siempre les puedo informar de todos los regalos que decido. Una última cosa, señor duende jefe de finanzas, antes de que se caiga la bolsa por favor… ¡Venda, venda!…”

El mundo y Santa Claus Inc sobrevivieron la crisis financiera y la recesión. El presidente Barack Obama ya es parte de la historia. La ciudadanía sufrió muchas penalidades pero el mundo se transformó para bien. ¡Gracias Santa! y que tengan una muy ¡Feliz Navidad!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 4 de octubre de 2009

¿Hasta cuándo?

Hace ya muchos años, un jovencito de escasos 9 años de edad, recorría feliz el laberinto de las maravillas que, de sorpresa en sorpresa, impulsaba su imaginación al infinito…

¿Dick Tracy? ¿Memín Pingüín? ¿Combate? ¿Superman? ¿Llegaría el nuevo capítulo de Oyuki o Rarotonga? ¿El de Combate? Se preguntaba en camino al puesto de revistas donde disfrutaba tan solo con ver las portadas y hojear de vez en vez, alguna de ellas. De ahí caminaba a contemplar fascinado los monstruos marinos que yacían muertos, según él, por la mano de Santiago, aquel pescador de la novela el Viejo y el Mar…

¿Será que ahora si encuentre la perla negra? Y del pensamiento a hurgar en las almejas y el hielo alrededor, medió solo un instante hasta que el grito del vendedor de mariscos ¡güero, güero, deja ahí! le hizo emprender la carrera a la próxima estación del recorrido donde se acurrucó contra los rollos de tela multicolor de todas las texturas que traen el viento y los aromas de tierras muy lejanas… hum… De pronto un nuevo pensamiento, -¿Habrán llegado los cojinetes para su carromato?- encaminó sus pasos rumbo al puesto del vendedor de fierro viejo y oxidado que expende su mercancía en el suelo. Sin embargo el cojinete pronto pasó al olvido, cuando la atención quedó atrapada por aquel “nuevo-viejo-oxidado” artilugio que ¡sepa Dios que hace! pero que él pronto se encargará de averiguar…

Y la imaginación continúa volando ahora en la vendimia de especias, después en la tienda de sombreros, o en la jarcería, o en la frutería, hasta que el crepúsculo le anuncia la hora del regreso a casa solo que… falta algo… el broche de oro con el que cotidianamente cierra la aventura… ¡un delicioso choco milk bien frío!… Pero ese día las cosas fueron diferentes, ya frente a la fuente de sodas, al contar las monedas se dio cuenta que su capital solo era suficiente para comprar su bebida preferida y el boleto para el camión de regreso a casa. Mañana no habría para más choco milk, ni nada.

Triste por su precaria situación emprendió cabizbajo el camino a casa donde, no bien llegó, rompe a llorar su desventura en el regazo de su Madre… ella, cariñosa, le pregunta sobre el motivo y al explicarle, con una sonrisa le pregunta: A ver, dime, ¿habrías tenido que comer mañana si hubieras gastado tu dinero en el choco milk? Abriendo los ojos de par en par, el jovencito suspendió el llanto, contestó que si, pues en su casa nunca había faltado que comer.

-¿Entonces, hijo, porqué no lo compraste? respondió su Madre.

La lección de ese día se sumó a las muchas otras que recibió nuestro jovencito de su Madre. Él platicaba que ella le decía que solo puede uno darse sus lujitos si las necesidades básicas estaban satisfechas; que había que invertir solo en aquello que te haga productivo; que tenía uno que sembrar sus alimentos para nunca quedarse sin comer; que había que invertir en educación; que si de apretarse el cinturón se trataba había que poner el ejemplo; que si pides prestado que sea solo para comprar cosas productivas con la absoluta seguridad de que vas a poder pagar; que basta con el Amor para celebrar las fechas importantes cuando no se tiene dinero; que si quieres comprar cosas superfluas primero tienes que ahorrar y que de dar limosnas ¡nada!, en todo caso trabajo.

Y la Mamá de nuestro amigo –yo hace 47 años- fue congruente. Viuda a los 27 años a sus cuatro hijos les crió sanos y bien alimentados. Para eso tenía en casa un gallinero y un terreno con naranjos y limoneros donde sembraba yuca, frijol, verduras, melones, lo que pudiera; como no podía darse el lujo de pagar, en su casa, a mediados de los años 60 tenía lavadora de ropa, planchadora, lava vajillas y muchas otras herramientas que le permitían ser más productiva haciendo las cosas ella misma; de ser una Maestra empírica, estudió por las noches hasta obtener su título y dio estudios universitarios a sus cuatro hijos; cuando las épocas difíciles, siempre puso el ejemplo al apretarse primero el cinturón; siempre tuvo crédito pues cuando hubo de pedir prestado, lo hizo para invertir en algún negocito y siempre cubrió sus compromisos.

Sus enseñanzas son sencillas de entender, de un gran sentido común y no pierden vigencia ni con el paso de los años, ni con los avances tecnológicos pues atienden a lo básico. De aplicarse hoy, para gobierno y ciudadanos, México estaría en otro camino.

Y si no lo creen, solo volteen a su alrededor y contesten… ¿Cuánto han comprado a crédito que no necesitan realmente, que hoy tiene a muchos endeudados hasta la coronilla? ¿Ponen el ejemplo cuando es necesario? ¿Hacen lo que podrían ustedes mismos? ¿Cuántas obras que no son indispensables se hacen con dinero prestado, comprometiendo el futuro, dinero que podría ser empleado en otros fines como educación, vivienda, alimentación y salud? ¿Cuánto se dispendia en beneficio de quienes nos gobiernan cuando hay millones que no tienen trabajo para llevar el pan a sus casas? ¿Cuánto dinero se gasta en limosna institucional cuando lo que la gente quiere es trabajo digno?

¿Cuánto? ¿Hasta cuándo?

PD Un día después de concluir este artículo, tuve la oportunidad de escuchar un mensaje de Denise Dresser, que podría sintetizar en aquello que se ha dicho ya muchas veces aplicado a otros contextos: Para que México cambie, primero hemos de cambiar nosotros, los ciudadanos, haciendo lo que ya sabemos que es correcto. Ese día Denise Dresser igualmente preguntó

¿Hasta cuándo?

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto

domingo, 23 de agosto de 2009

Va mi espada en prenda... ¡Voy por ella!

El poder, la soberbia, la avaricia y el miedo, es la peor combinación de atributos que pueda darse en el liderazgo. Poder, para hacer lo que se quiera; soberbia para solo escuchar las propias ideas; avaricia, para acumular riqueza a costa de los demás; y miedo, para disparar los más bajos instintos en el afán de mantener el predominio y los privilegios.

Pero ese tipo de liderazgo, es un hecho, no existe en México. Como tampoco se violan los derechos humanos, ni se fabrican culpables; ni se depreda el erario como podrían hacerlo los diputados pues serían delincuentes culpables de peculado; ni el Presidente reprocha a los que “hablan mal de México”, porque afrentaría la libertad de expresión; ni prevalecen intereses de todo tipo sobre el interés de la nación; ni se está al punto de un estallido social.

Carlos Slim comentó hace unos cuantos días que México es más fuerte que sus problemas y estoy de acuerdo con él pero… ¿lo serán los ciudadanos? a quienes el presidente Felipe Calderón pide incomprensiblemente “… un sacrificio de todos, cada quien en la medida de sus capacidades, cada quien en la medida de sus responsabilidades…” a lo que con toda seguridad no encontrará respuesta, pues la capacidad de sacrificio de los millones de ciudadanos que viven en la pobreza ya se agotó no obstante el alto nivel de responsabilidad que demuestran, luchando todos los días para llevar ya no digamos lo más indispensable, sino lo que pueden a sus mesas.

Olvidó el Presidente que para exigir sacrificio se tiene que pregonar con el ejemplo, como lo hizo Don José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, mejor conocido como Guadalupe Victoria, cuando al combatir a las tropas realistas en Oaxaca el 25 de noviembre de 1812, motivó a su tropa expresando “va mi espada en prenda, ¡voy por ella!” Y así lo hizo. El no tuvo miedo a perder la vida como hoy tienen miedo los depredadores del país a perder sus privilegios. Depredadores que en la embriaguez del poder y la avaricia han conducido al país al borde del desastre.

Nuestro barco hace agua por el embate de una tormenta perfecta para la cuál no nos preparamos no obstante las voces de alerta de muchos, a quienes hace poco llamaron catastrofistas. Pregunté en el 2007 ¿Qué estamos haciendo para prepararnos? La respuesta fue la misma entonces como ahora: Nada. Como no preparamos al país para el inicio del TLCAN.

Hoy muchos “catastrofistas” que “hablan mal de México” perciben el riesgo de un estallido social en el contexto previsto “del shock financiero más fuerte que enfrenta México en los últimos 30 años” reconocido por el secretario de hacienda, Agustín Carstens. Sin embargo la soberbia es sorda, justo ese mismo día el Presidente declaró ''No es contradictorio afirmar, sí estamos saliendo de la peor crisis en décadas, pero falta por resolver el impacto fiscal que tendrá como una secuela esta crisis''

Perdón, como dice Eugenio Derbez, ¡Que alguien me explique! Pues la recaudación fiscal se desploma igual que las remesas, los ingresos petroleros, las exportaciones, la producción industrial, como la inscripción de alumnos a escuelas privadas, el empleo, etcétera, etcétera… y pediría también que alguien me explique porqué Carstens, ahora dice otra cosa aunque, siendo sinceros, esto no es tan complicado de entender.

Ahora bien, los hechos, hechos son. Lo hecho, hecho está. Lo que me recuerda cuando mi Madre en alguna ocasión le enteré que había yo chocado su auto. Ella simplemente me preguntó… ¿Y como le piensas hacer?

Lo mismo les pregunto Sr. Presidente, secretarios de estado, gobernadores, senadores, diputados, presidentes municipales, directores de empresas paraestatales, jueces, empresarios, banqueros, burócratas, políticos y demás… ¿Qué harán?

Porqué el horno no está para bollos, ni el pueblo para más sacrificios. Cómo dijo Denisse Maeker, ¡Ni un peso más!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
www.ramari.blogspot.com
enrique.chm@gmail.com

domingo, 2 de agosto de 2009

Los tres cochinitos y el lobo feroz...

Pues que les cuento… al cabo de muchos, pero muchos, gritos de ¡Ahí viene el lobo! -que por cierto, nadie quiso escuchar- apareció el lobo rugiendo de hambre y gritando: - Cerditos, cerditoos, deliciosos cerditoooos… ¡os voy a comer!

Seguro recordarán la historia: el lobo sopló, sopló y sopló hasta acabar primero con la casita de paja; acto seguido su exdueño, el cerdito Flautista, se refugió en la casita de madera del cerdito Violinista que también resultó destruida por los soplidos del lobo; Flautista y Violinista huyen a duras penas a la casita de Práctico que el lobo intenta en vano tirar también a soplidos pero fracasa; entonces el lobo, intenta el plan “b”… ¡entrar por la chimenea! solo para caer en el caldero hirviente con la sopa de nabos. Pobre lobo, terminó con el “orgullo” escaldado y huyendo rumbo al lago para nunca regresar… y los cerditos más pequeños Flautista y Violinista, bien regañados por Práctico, el cerdito mayor, por haber sido tan perezosos y poner en peligro sus vidas…

Una bonita historia con un final feliz. Ojala que así terminaran todas… Pero no. La nuestra no acaba así. ¡Ahí viene el lobo! Gritaron los vigías, a la muchedumbre ciega que al voltear no miró nada… ¿Pues que esperaban? ¿Qué llegara el lobo al son de la marcha de Zacatecas? enarbolando sus pendones gritando ¡Aquí vengo yo, el lobo feroz, a comerme a todos ustedes deliciosos cerditos!

Pues se equivocaron de cabo a rabo, el lobo llegó agazapado, disfrazado de muchas formas, sopló, sopló y acabó con nuestra casita de paja. Solo que hay una pequeña gran diferencia respecto al cuento: no tenemos casita de ladrillos donde refugiarnos porque nuestros cerditos vecinos fueron, unos más, otros menos, igual de perezosos que nosotros y el grito fue ¡sálvese el que pueda!

Por el lado que lo vean ¡Puras malas noticias! Bueno no, no puras malas, perdón, me equivoco, mil disculpas. Perdió la selección de futbol estadounidense ¿Cuál, la “A”, la “B” o la “Z”? ¡No importa! los chaparritos verdes le metieron el quinto gol, que no es malo, a los güeros grandotototes. Marcador final a favor de México CINCO a CERO, nada más, ni nada menos… ¡goliza! pero ¿Ya con eso la hicimos? Humm… difícilmente.

Lo siento pero la realidad es que ya no hay de donde “jalar” ¡Noay, noay! diría aquel célebre personaje cómico de Héctor Suárez… ¿le recuerdan? El gobierno ya agotó su capacidad de maniobra, está acotado. La planta productiva va en caída libre y de la seguridad, ¡ni se diga!, cada vez con más balas, con más muertos, con más alias curiosos y de mal gusto ¡en fin!... De paja resultó la casita que construimos con mucho esfuerzo año tras año a base de aprender a administrar la abundancia, de alfileres, de familias incómodas, de políticos avariciosos por el poder y las prebendas, de corrupción a todos los niveles, de abstencionismo –por no decir de vale madrismo- y demás chunches por todos ustedes conocidas que, la verdad, da flojera reseñar. El chiste es que no hay más casita ni de paja, ni de madera, ni de ladrillos en que refugiarnos… ¡solo quedan los restos!

Sí, sí, ¡Ya lo sé! Algunos de ustedes me dirán ¡catastrofista, pesimista, ave de mal agüero, que la lengua se te haga chicharrón! ¿Qué acaso no escuchaste a los pregoneros del gobierno dicendo que ya tocamos fondo? Si seguro, como no, los escuché igualito como cuando el chiste del catarrito que resultó pulmonía… ¿Y ahora que nos queda? Primero, reconocer que estamos en verdaderos aprietos sin esconder la cabeza en un agujero como el avestruz pretendiendo que no pasa nada. Segundo, apretarnos el cinturón para adaptarnos a la nueva circunstancia: presupuesto, ¡Noay, noay! subsidios, ¡Noay, noay! empleo, ¡Noay, noay! Ventas, ¡Noay, noay! Tercero, construir una nueva casita entre todos. Solo que en esta ocasión que sea de piedra por favor.

¡Ah! Y les suplico que no olviden ver el partido de la selección el próximo día 12. Los muchachos nos dieron una primera lección de lo que se puede hacer cuando se trabaja en equipo, espero la segunda. México tiene opciones, Usted y Yo podemos ser parte de ellas.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 19 de abril de 2009

La crisis, aunque usted no lo crea...

Leí el artículo “Advierte FMI de una crisis duradera” en el periódico El Universal de la ciudad de México. Una nota muy interesante por la síntesis que hace de la visión de los analistas del Fondo Monetario Internacional, la institución financiera más importante del orbe, respecto de lo que podemos esperar de la crisis. Me pareció un muy buen tema para comentarlo con mis lectores así que, tardo y perezoso por un ligero malestar que me aqueja, me apliqué a documentarme sobre el asunto.

“Googleit” me dije, la palabra mágica para buscar todo en la Internet y al primer intento encontré nada más, y nada menos, que 72,000 páginas en la World Wide Web que comentaban el asunto. Un gran número para un documento publicado hace escasas 2 semanas pero demasiados para digerir así que refiné mi búsqueda y solicité solo páginas en el idioma español y… ¡Sorpresa, solo 662 páginas! ¿Tan poquitas? ¿0.92% del total?

Pues sí, después de un par de comprobaciones, la respuesta fue la misma 0.92 por ciento…A ver a ver… ¿Qué a los que hablamos español no nos importa la crisis? Yo pensaba que sí, pero resulta que estoy equivocado. Entonces –me dije- seguramente que la mayoría de esas 662 páginas son mexicanas… “Googleit” de nuevo ahora con la restricción de encontrar solo páginas en nuestro querido México… y adivinen cuantas encontré: Aunque Usted No lo Crea, ¡Treinta y dos… solo 32 páginas mexicanas de 72,000 hacen referencia a ese importante documento! ¡Solo el 0.04 por ciento de total! ¡No puede ser! Pues sí lo es, es un hecho, los números no mienten.

Realicé entonces búsquedas con herramientas más sofisticadas que miden el nivel de interés de los internautas y los resultados no mejoraron. El índice de interés en el tema de la crisis en México se desplomó del 100% en el mes de octubre del año pasado a solo el 35% la semana pasada. Bueno, consideré lógico que el interés disminuya y para corroborarlo verifiqué el índice de interés a nivel mundial en tema de la crisis y este pasó de un 100% al 68% en el mismo periodo, cayó si, pero no tanto como el interés mexicano pero lo impresionante es que dentro de ese índice mundial, el nivel del interés de México es de solo un 1% contra el 100% que tiene Nigeria ¿Porqué será? ¿Será porque a ellos si les duele y a nosotros no?

El tema original para esta columna: las implicaciones, la duración, la profundidad de la crisis, pasó a al bote de la basura. Si a alguien le interesa la opinión del Fondo Monetario Internacional puede buscar en la Internet el documento "IMF World Economic Outlook (WEO) - Crisis and Recovery, April 2009” pero la verdad es que no creo que muchos lo hagan pues más allá del interés inicial que despertó en nuestro país ¿sería por el morbo? los números no mienten: a muy pocos en México les interesa ya el tema.

Será por que la mayoría de los mexicanos piensan: ¿Cuál crisis? Si hemos vivido en una crisis permanente… ¿Para que voto? Si todo está tamaleado… ¿Cambiar? No hombre, cambiamos para no cambiar… ¿Para qué me preocupo? Si no puedo hacer nada… ¿Honrado, para que? Si el que no tranza no avanza… ¿Esperanza? Si esa se perdió hace ya mucho tiempo… Y así podríamos seguir hasta el infinito… ¡Caray! La crisis nos vale y lamentablemente no solo la crisis…


¿Qué si podemos? Dijeron Obama y Calderón ¡Hasta creen! Se me hace que ni con el Vasco Aguirre la hacemos… ¿Le apostamos a cuanto dura?

México es mejor, está en todos y cada uno vencer la indiferencia. No es cierto que no se pueda, no es cierto que votar no sirve de nada, si todos acudimos a las urnas ¡ya verán si sirve o no! Un dicho muy nuestro dice “Tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la pata” Reconozcamos que todos hemos, o matado la vaca, o agarrado la pata, no una, muchas veces. Si exigimos con vehemencia corresponsabilidad a los Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico…

¿Por qué no nos exigimos los mexicanos corresponsabilidad en la construcción de un México mejor?

Empezando por elegir bien a nuestros gobernantes.

Con mis mejores deseos…

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 22 de febrero de 2009

Ante la crisis global: conciencia o negación

-¡Vaya que si es hermosa! ¿No te parece?

-¡Qué le puedo decir Señor! Escogimos bien el lugar pero parece que algo no nos funcionó bien con la semilla…

Sin contestar, Jesús descendió un par de escalones, se sentó en el cómodo sillón del mirador, se embeleso como siempre ante la vista de miríadas de estrellas entre las cuáles destacaba ya aquel hermoso planeta azul..., bebió un breve sorbo de la copa de vino que le aguardaba para entonces perder su mirada en los recuerdos, maravillosos unos, atroces otros, de aquella breve visita a las tierras de Judea.

-Hace ya mucho tiempo que no venía Señor…

-Si, es mucho para ellos, muy poco para nosotros…contestó Jesús, para ser exactos 2008 de sus años…

No es fácil olvidarlos pensó Jesús para sus adentros ¡Cómo hacerlo! Sí son una especie muy querida. Seres que en la receta de su creación se incluyó como ingrediente el drama permanente del dilema. Congruentes con su naturaleza los opuestos les definen: Sentimientos de temor y amor, conciencia y ignorancia, humildad y soberbia, generosidad y avaricia, todos a un tiempo, en el mismo crisol, dieron como resultado la maravillosa diversidad de su existencia, se dijo, el Amor para estas criaturas no lo es sin él sazón del sufrimiento…temen Amar.

-Pero aquí estamos nuevamente…

-¿Puedo preguntar porqué Señor?

-Las cosas no les han ido bien últimamente. Han llegado a extremos peligrosos. La situación es de tal forma, en extremo delicada, que está en riesgo su permanencia y la verdad no veo como puedan corregir el rumbo sin nuestra ayuda. El balance no nos resultó perfecto. Al principio el dilema cumple su propósito y mantiene el equilibrio pero pronto se pierde y periódicamente hay que intervenir para recobrarlo. Eso fue justamente lo que hicimos en nuestra última visita…

Y si, los equilibrios se han roto. Los efectos de la prelación de la ignorancia, el temor, la avaricia y la soberbia sobre la conciencia, el amor, la generosidad y la humildad humanas están ahí, salvo para aquellos que prefieren encerrase en su esfera de cristal.

Y si, no solo se requiere “un” ajuste, se requiere un ajuste mayor. En una época donde el uso de indicadores está de moda, el principal de ellos, el apego a los valores se desplomó, está perdiendo la batalla en todas las regiones, niveles y sectores de la actividad humana.

Algunos pensarán que esta es una visión pesimista del mundo. Y no quisieran, eligen ver, y ven, un mundo mejor. Sin duda y sin juicios de por medio, absolutamente todos tenemos ese derecho, pero los hechos están ahí. Si el indicador de los valores no convence, veamos los síntomas de la enfermedad ya no digamos desde la perspectiva global, en el contexto de palabras extrañas como geopolítica, hegemonías, plutocracias, globalización entre otras tantas.


Veámosla tan solo desde la perspectiva de cualquiera de nuestras comunidades, de lo que está a la vuelta de la esquina: corrupción, desempleo, inseguridad, alcoholismo, drogadicción, depredación ambiental y pobreza entre otros tantos males. Porque justo ahí, en la perspectiva más cercana, justo es donde está la solución.

Mucho se me ha dicho que no basta con señalar, que hay que dar soluciones. Y tienen razón. Solo que la solución no cabría esperarla de la boca de alguien más. La solución está en todos y cada uno de nosotros. Cada cual en la medida de sus posibilidades. Cada cual en la trinchera que le corresponda como padre, empleado, patrón, líder, político, hijo, esposo, funcionario público…


Cada cual, cuando tenga que elegir, habrá de considerar que la conciencia, el amor, la generosidad y la humildad no son ajenos, siempre han estado en nosotros, como ingredientes de la maravillosa receta de la diversidad humana.

Cada cuál habrá de conocer que los hechos, hechos son y que lo que cuenta es la actitud con la que se enfrentan…Cuenta la leyenda que el último rey de Granada, Boabdil, al salir camino de su exilio en las Alpujarras, cuando coronaba una colina, volvió la cabeza para ver su ciudad por última vez y lloró, escuchando de su madre la sultana Aixa "no llores como una mujer lo que no supiste defender como un hombre”. Lo que ocurrió entonces con el rey Boabdil es que no supo reconocer sus debilidades y en consecuencia no supo como superarlas. A esa colina se le llamó desde entonces la colina del Suspiro del Moro…

Por favor, no hagamos lo mismo.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 1 de febrero de 2009

La naturaleza del alacrán...

Estuve brevemente, pero eso sí, verdaderamente enojado, furibundo, iracundo, encolerizado, encrespado, indignado y cualquier otro sinónimo aplicable por las multimillonarias bonificaciones que recibieron en 2008 los ejecutivos de Wall Street no obstante la crisis financiera y la recesión económica mundial.

Algunos maldicientes afirman que de la primera parte del rescate, que les concedió el gobierno de Bush, se otorgaron en bonos la nada despreciable cantidad de $18 mil 400 millones de dólares, la sexta más grande de la historia de ese centro financiero...aunque, pobrecitos ellos, realmente hicieron su mejor esfuerzo; solidarios con los contribuyentes, que son quienes están pagando el costo de la crisis, se apretaron el cinturón y esa cantidad ¡solo ascendió al 50% de lo que recibieron en el año 2007! Y bueno, también habría que abonar en su favor que cancelaron algunas compritas que podrían se consideradas como un exceso: Ya no viajarán más en jet privado… si no humildemente en primera clase...

El hecho fue considerado por el Presidente Barack Obama como “…escandaloso…” “…el colmo de la irresponsabilidad. Es vergonzoso…” y declaró indignado “El pueblo estadounidense entiende que estamos en un gran agujero del que tenemos que salir, pero no le gusta la idea de que haya gente que está cavando un agujero más grande...”

¡Uopss! Exceso de rudeza, les debió doler… tanto que ese mismo día las bolsas cayeron fuertemente, no obstante que ya le habían aprobado al Presidente Obama la segunda parte del rescate, que acaso sirva digo yo ¡para los bonos del año que entra!

Solo que como antes dije mi enojo fue breve porque vino a mi mente la historia del alacrán y la rana, ¿La recuerdan? Sí aquella fábula donde la rana, convencida por la labia y las promesas del alacrán acepta, a pesar de sus temores, transportarlo a un lugar seguro. A la postre el alacrán incumple sus promesas, pica a la rana que cuando agoniza le pregunta que porqué lo ha hecho, el alacrán le contesta “perdóname...no pude evitarlo, está en mi naturaleza, soy un alacrán”

¿Cómo la rana podría enojarse con el alacrán? En todo caso la rana tendría que enojarse consigo misma por no entender que el impulso asesino del alacrán es incontrolable no obstante todas sus buenas intenciones. ¿Cómo podría el mundo enojarse con los financieros de Wall Street? En todo caso el mundo tendría que enojarse consigo mismo por no entender que la avaricia les es incontrolable. En consecuencia ¿Cómo podría permanecer yo enojado más allá de unos instantes…? Esperaría lo mismo del Presidente Obama y su equipo de trabajo, que la indignación les dure poco y con la cabeza fría actúen.

Los síntomas de la naturaleza avariciosa, corrupta, sin escrúpulos y carente de ética de muchos de los controladores de los sistemas económicos, financieros y empresariales han estado ahí siempre: Jerome Kerviel, Enron, Worldcom, las tiendas de raya globales como, entre muchas, Wall Mart que así fue reconocida por la Suprema Corte de Justicia Mexicana, rescates fallidos de grandes empresas y muchos otros escándalos financieros, son los síntomas de una enfermedad que nadie quiso ó pudo diagnosticar y mucho menos prevenir.

Ahora en Davos 2009 sobran plañideros y plañideras. A ellos habría que decirles que no tienen excusa, porque las señales de la crisis -que el primer ministro ruso, Vladimir Putin etiqueta como la “tormenta perfecta” y que el financiero George Soros dice no pudo prever- siempre estuvieron ahí. Solo que no hay peor ciego que él que no quiere ver; ó peor ignorante que él que no quiere aprender salvo, claro está ¡Cuando convenga a sus intereses!

México está haciendo frente a la “tormenta perfecta” en mejores condiciones que otros países. La contratación de un “seguro” para garantizar los ingresos petroleros fue una medida más que acertada cuando el año pasado todas las previsiones apuntaban a que los precios seguirían subiendo; benditos sean quienes instrumentaron la idea. Eso nos da un año de plazo para que las medidas que ya está tomando el gobierno aterricen antes del 2010 que será complicadísimo. 2010 en el que necesariamente se tendrá que hacer uso inteligente de las reservas internacionales de dólares del país.

Pero no todo está en manos del gobierno, también nosotros, los empresarios, los consumidores; todos, absolutamente todos los ciudadanos tendremos que hacer nuestra parte y la palabra clave es ahorrar. Para esto le pido que aplique el refrán aquel que dice “de que lloren en mi casa, que lloren en la de enfrente” que en la crisis sería de que lloremos en México, que lloren en otros países". ¿Cómo?

a) Compre estrictamente lo necesario y deje la satisfacción de sus deseos –los gastos inútiles- para mejores épocas; b) Compre productos hechos en México, peso que Usted gaste en productos importados, saldrá de México convertido en dólares para ayudar al país de origen a resolver sus problemas, a crear o mantener empleos a costa de los nuestros. c) Pague sus deudas cuanto antes y ahorre intereses; los bancos en México, salvo BANORTE y algún otro, están en manos extranjeras ávidas de dólares para resolver la crisis financiera en que se encuentran sus matrices. Peso que gaste en intereses, que ya los subieron, se irá fuera de México para ayudar a resolver los problemas financieros de la banca extranjera. d) Ahorre gasolina reduciendo el uso de su vehículo. De cada 10 litros que consume, 4 litros es gasolina importada que se paga en dólares que necesitamos aquí. En suma, ¡Ahorre! ¡Ahorre!

Finalmente, como dice Sarah Délano, solo espero “en un mundo que parece tambalearse… a esos lazarillos…que se aparecen en la noche oscura del alma para dar cobijo y luz.” Y también a la par ¡mucho trabajo!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com