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sábado, 18 de febrero de 2012

Hablemos de corrupción...


A las tres de la mañana refunfuñando contra el mundo, Don Julián  cansado de la vida, caminaba rumbo a su casa… En esas iba cuando percibió entre las sombras, un “algo” tirado sobre la acera que le hizo exclamar ¡Ah bueno! solo faltaría que pise excremento para rematar el día… pero no fue así, aquello era una gastada y abultada billetera… ¿Qué hacer? Él podía a su entera discreción, devolverla o quedársela. Si hacia lo último ¿Quién podría acusarlo oscurito como estaba? Mira que con el salario de hambre que recibía, bien que le caería un dinerito extra para comprarse un relojito como el del jefe…

El cuento anterior ilustra el modelo típico de la corrupción que nuestra autoridades combatirían con una ley que castigue el delito de quedarse con una billetera olvidada, poniendo más focos en la calle, creando una policía especializada, instalando chips GPS en todas las carteras y en todos los ciudadanos para vigilar sus movimientos… y me pregunto ¿Esa es la solución?

No, porque el modelo no corresponde a la nuestra realidad. En México, la corrupción concede la esperanza de llevar a cualquiera que sea útil para el sistema, al “éxito” social, político, económico, profesional que no podría obtener de otra manera. No es la oportunidad que se le presenta a una persona de ser corrupto. Es un fenómeno social que ha servido como la válvula del sistema, que alivia el resentimiento y el descontento social cuando los ciudadanos se preguntan ¿Porqué ellos sí y yo no?

Así es como los tres poderes de la unión se han plagado de corruptos que vinieron “desde abajo”. De verdaderos cárteles de delincuentes de cuello blanco que saquean el patrimonio nacional.

La consecuencia más nefasta sin embargo, no es esa. Es la respuesta “No se puede” que dan los trabajadores honrados ante cualquier iniciativa. Trabajadores que procuran hacer solo lo mínimo indispensable, o nada si es posible para no equivocarse y caer en manos de la santa inquisición al servicio de los intereses en turno, en la que se han convertido los entes fiscalizadores ávidos de peces chicos pues con los grandes ya está visto que no pueden o no quieren.

La triste realidad es que hoy y antes, bajo la loza de una normatividad diseñada bajo criterios equivocados, se asfixian la innovación, el criterio y el sentido común. Este es el peor daño que causa la corrupción.

La semana pasada la Auditoría Superior de la Federación presentó el “Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2010” con un gran impacto mediático por casos como la Estela de la Luz, que solo es uno entre otros de mayor quebranto.

¿Usted que cree qué va pasar? Las observaciones irán a dar a la Secretaría de la Función Pública donde a alguno que otro chivo expiatorio flaco lo harán barbacoa para darle gusto a la prole. Pero nada más. ¿Usted cree que el secretario de la SEFUPU hará algo para poner en evidencia a la administración de quien lo nombró en el cargo? Yo tampoco.

Y si piensa que sí, para muestra un par de botones: Las cuentas públicas del año 2002 y del año 2007 de las administraciones de Fox y Calderón respectivamente fueron rechazadas por el legislativo, censuradas y solo hasta hace unos pocos días se ordenó su publicación…

La corrupción es resultado de la Inequidad, de la carencia de oportunidades de desarrollo; del excesivo financiamiento a los partidos políticos; de la complejidad de nuestro marco regulatorio; de la promoción indiscriminada de estilos de vida distintos a la realidad nacional; de la garantía de impunidad, de la falta de voluntad política para combatirla y de un nulo reconocimiento a la competencia y el comportamiento ético del ciudadano.

Tenemos miles de millones de dólares en reservas, sí, pero de lo anterior muy poco.

Reciban un afectuoso abrazo,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm
www.ramari.blogspot.com

domingo, 1 de enero de 2012

Tic, Tac...


¿Ontoy? ¡Ah si, en el 2012! ¿Y ora?? P’os nada a seguir cosechando… ¡Que sigue la mata dando!

Pero se me hace que el bebito recién nacido trae “torta bajo el brazo”; crecerá rapidito y será ciertamente hiperactivo. Nada que ver con el año que recién se fue. ¡Huácala!  

La torta será de buen humor… ¿Se imaginan? Una carrera de tres, con una potranca abnegada, de su casa pero de ceja alzada y respondona como la Doña; contra dos potros, uno de dudoso pedigrí antes retobado, mal perdedor, pero ahora de candor y bonhomía ¿Legítimos?; el otro, remilgado, pareciera de buena pinta, pero dicen que es puritito figurín.

Con el hipódromo lleno, los espectadores listos, los apostadores cerrando las apuestas, los entrenadores dando las últimas instrucciones a los jockeys, los caballos en los cajones de salida del arrancadero mordiendo el freno esperando el disparo a la voz de ¡Arrancan! para lanzarse veloces en pos del triunfo, ocupar la única silla del podio y ungirse como el gran tlatoani, o ¿tlatoana?,  de estas tierras. –A propósito, ¿Quién inventó eso de “..anos y …anas? Oh si, el potro aquel de las víboras prietas prrr…

Y cuando arranquen veremos y escucharemos de todo: gritos de horror, alabanzas serviles, patadas, piquetes de ojos, zancadillas, mordidas y uno que otro trompicón pero al final tendremos ganador ¿Qué cómo llegará a la meta? ¿Ganará por el medio pelo de nariz que perdió el candoroso potro en el Derby de hace seis años? ¿O el triunfo será indiscutible por al menos medio cuerpo de ventaja? 

El chiste es que será emocionante y divertido ver como hacen hasta lo imposible por ganar. Y ahí estaremos todos al pendiente del chisme, hasta pasadito el dos de julio donde para bien o para mal, justo o injusto, “háiga sido como háiga sido”, uno de ellos pensará “lo cáido, cáido”, y muy orondo recibirá los símbolos del poder, la reverencia de sus seguidores, el gozo de los que le atinaron a los momios y el enojo de los que tendrán que aventar al basurero los boletos de sus apuestas.

De ahí cambiará el foco de atención, nos iremos todos a las Olimpiadas Londres 2012, unos de verdad, otros de a mentiritas por la tele; unos a competir, otros a presumir; pero eso sí muchos a proteger por aquello de que el miedo cada vez cambia de transporte, antes andaba en burro, después en aviones –recuerden el 11 de septiembre- y por esas fechas seguramente andará en tenis… ¿Nike?

Y vendrán las medallas –que la mayoría se llevarán los deportistas de los países de siempre y que los nuestros morderán para ver si son de oro u orégano y no despintan como las de los panamericanos- que se empacarán en las maletas de regreso a casa a mediados de agosto entre las críticas de los “expertos” de siempre: de que si pudimos hacer mejor papel, de que si hubo apoyos o se embolsaron los recursos o si “tachidito” hubiera sido mejor entrenador que el “Sr. Chunga”.

Pero eso también pasará… porque vendrá la toma de posesión del ganador, -del que se llevó “háiga sido como háiga sido” el premio mayor, el melate presidencial- tal vez un poco desmerecida por los preparativos y la expectativa del evento principal del año; el momento cuando al ancestral reloj Maya se le acabe la cuerda y cese su “tic tac” el 21 de diciembre a tres días la noche buena.

Bueno, emocionante y divertido será este año que comienza… ¡Usted no se preocupe por nada que la cosa viene buena! ¡Que se preocupen otros!

Con mis mejores deseos,


Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 10 de diciembre de 2011

Las próximas elecciones...


Recuerdo muy bien cuando en las elecciones federales del año 2000 escuchaba azorado, las noticias dando la noticia del fracaso del PRI y el triunfo, no del PAN, sino de la terquedad del “¡hoy!, ¡hoy!, ¡hoy!”, de las tepocatas, víboras prietas y demás alimañas de un Vicente Fox que tocó la esperanza de cambio de la mayoría de los electores.

Ya presidente en marzo del 2001, le envié una carta expresando las preocupaciones de aquellos días, que concluía con una pregunta ¿Y cómo le vas a hacer? Obvio nunca contestó pero tampoco hizo falta. Después del “Comes y te vas…” y del “¿Y yo por qué? me quedó más que claro que Chente podría ser buen gerente, pero de estadista ¡Nada!

Seis años después, en las elecciones del 2006, Roberto Madrazo Pintado el abanderado de un PRI que aún no asimilaba la derrota anterior se fue al fondo del marcador; el PRD con un López Obrador que pecó de confiado perdió la oportunidad y ahora sí, el PAN, se alzó muy apenitas con un triunfo muy, pero muy cuestionado que sumió al país en un conflicto post electoral sin precedentes que por cierto, ahora se me hace parecido al de Manny Pacquiao en las Vegas que hizo de Juan Manuel Márquez otro campeón “legítimo”.

Después de que el presidente Felipe Calderón asumió la presidencia en circunstancias vergonzosas, en febrero del 2007, comenté que tenía que abonar lo antes posible el saldo vencido que dejó su antecesor y en marzo de ese mismo año, que tendría también que atender sin demora, sin espantar con el petate del muerto a nadie, el tema de la corrupción. Obvio, Felipe como Chente, tampoco contestó ocupado como ha estado en librar, cómo quiera que se llame, la ¿guerra, lucha? contra la delincuencia organizada.

Pero tampoco hizo falta que contestara, pues rápidamente se vio que en los hechos hizo suya aquella famosa frase de Carlos Salinas de Gortari “ni los veo, ni los oigo” cuando se le pedía una estrategia que atendiera las causas y no solo los síntomas de la enfermedad endémica que padece a nación: la corrupción.

El hecho es que hoy se sustituyó el Año de Hidalgo por algo peor ¡el Sexenio de Hidalgo! Y que más allá de la ¿lucha, guerra? en contra de los cárteles del narcotráfico con sus centenas de miles de deudos –sí, dije deudos-, ahora también tenemos afianzados los cárteles de cuello blanco que proliferan en el aparato gubernamental y en la industria paraestatal de los cuáles solo en los últimos meses hemos visto algunos en capilla. Cosa curiosa, justamente en tiempos electorales.

“Haiga sido como haiga sido” dentro de unos cuantos meses tendremos una nueva oportunidad de cumplir con el compromiso mínimo del ciudadano con la Patria: acudir a las urnas y votar para decidir cuál de los candidatos será el presidente durante los próximos seis años.

¿Qué hacer en el ínterin? Considerando que Usted tiene el derecho a construir su verdad: escuche, aléjese de posturas radicales, de los resentimientos, sea lo más objetivo posible y ese meritito día olvide las tepocatas, los “comes y te vas”, el “ni los veo, ni los oigo”, el “haiga sido como haiga sido”, el “¿y yo por qué?” y si después de todo ninguno le convence, pues ¡eso escriba en la boleta!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 13 de noviembre de 2011

Mirando lejos...


“Vivo en un México que hace ya muchos años, consolidó la educación y el respeto a la diversidad, como las principales palancas del desarrollo nacional, tanto de la calidad de vida de sus habitantes, como de la efectividad y transparencia de sus instituciones, que hoy son el ejemplo a seguir para la comunidad internacional...”      

Durante la ceremonia fúnebre en honor del licenciado Francisco Blake, el presidente Felipe Calderón lo recordó como un hombre que “nunca cayó en la vociferación, ni en el encono, tampoco buscó declaraciones llamativas, ni su afán fue “ganar la primera plana” de los periódicos”.

Lo que es justo el comportamiento que esperamos ver en quienes ostentan el poder, para que florezca el páramo de la desesperanza donde el país se encuentra.

Muchos conocemos como único lenguaje la diatriba. Quien vocifera y denigra, quien acusa sin más fundamento que su resentimiento o gobierna desde la soberbia, desconoce que la firmeza en las convicciones no excluye la mesura, ni la diversidad de las ideas, ni la apertura, ni el respeto al oponente o al caído para consensuar las medidas que el pueblo de México necesita para su desarrollo.

Existen un poco más de 113 millones de percepciones distintas de la realidad mexicana. Cada una de ellas representativa de la experiencia, los sentimientos, la cultura y los paradigmas individuales. Cada una de ellas actualizándose permanentemente y en general luchando por imponerse sobre las demás, no obstante, cada una merecedora no de tolerancia, sino del respeto que no juzga.

Conciliarlas es imposible pues para ello habría que reconstruir una historia que ya está profundamente enraizada en la mente de cada uno de nosotros y que, en muchos casos, es la fuente del miedo, la desesperanza, del resentimiento, de la radicalización y los fundamentalismos que se expresan en la violencia, la diatriba, el encono, la descalificación y los agravios que vivimos cotidianamente.  

Lo que no es un hecho es el futuro, sobre el cuál es perfectamente posible construir una visión independientemente de las circunstancias y la situación actual. Una visión de futuro ideal que al alejarnos en el tiempo igualmente nos distanciará de todo lo que hoy nos separa. Definitivamente no intentemos conciliar lo que ya es imposible. Y sí, emprendamos el reto de imaginar, de soñar, de visionar el futuro del México anhelado.

La visión una vez establecida y perfeccionada, sería el primer paso en un camino que, sin estar exento de dificultades, nos conducirá hacia un futuro promisorio sumando voluntades, induciendo las estrategias, las líneas de acción, las leyes y las instituciones más adecuadas para el país.

El primer párrafo de esta reflexión podría formar parte de la visión a que me refiero.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 2 de octubre de 2011

Los niños y los borrachos ¡siempre dicen la verdad!

“Somos una orquesta sinfónica de 100 billones de células en perfecta armonía. Intérpretes magistrales de un instrumento que produce la maravillosa melodía que nos permite sentir y experimentar la vida. ¿No son acaso todas un milagro? ¿No somos, y todo lo que nos rodea, acaso milagros?” (Alegría de Vivir, 12/09/11/09)

Si es así, el óvulo, el espermatozoide, el óvulo fecundado, el vientre materno donde el nuevo organismo se desarrolla hasta nacer y todo lo que contribuye, son milagros que forman parte del maravilloso proceso que nos permite sentir y experimentar la vida tal como la conocemos.

El proceso como tal es bien conocido. Lo desconocido es en cuál de sus etapas está la hipotética frontera que al cruzarla, el producto en vías de desarrollo se convierte en un producto con plena conciencia de sí, de su individualidad… Hoy nadie puede decir a ciencia cierta que lo sabe y quién lo diga miente pues los milagros, son justamente eso, milagros que no podemos explicar.

Pregunta, ¿Qué pasaría si se convierte en dogma la hipótesis de que el espermatozoide tiene derecho a la vida porque es insumo imprescindible para la fecundación de un óvulo? ¿Serían criminales los adolescentes con sueños húmedos? ¡De ninguna manera! De ahí ¿Por qué legislar sobre lo que se desconoce? Porque eso es justo eso es lo que hacen al establecer en la ley la protección del derecho a la vida desde el momento de la concepción.

Ahora bien, dado que desconocemos en cuál etapa del proceso inicia la conciencia de sí, del ser humano, el estado debería aplicar medidas preventivas para asegurar que todo el proceso llegue a feliz término. Nunca omitir esa responsabilidad y mucho menos reprimir a la mujer criminalizando el hecho consumado de un aborto.

En presencia de un sistema de impartición de justicia ineficiente, ineficaz y corrupto, la pena de muerte es impensable por la posibilidad de que inocentes puedan llegar a sufrir tal pena. Hoy aterra que, sumado al impacto gravísimo que tiene un aborto en la mujer, termine en la cárcel como presunta culpable del delito de asesinato.

El hecho es que unos criminalizan el aborto por un dogma religioso, pero se oponen a la educación sexual; pregunta ¿Dónde queda la misericordia? Otros legalizan el aborto, pero no aplican las medidas preventivas para el control integral de los factores del riesgo de embarazos no deseados como la ausencia de educación sexual, la falta de supervisión de los adolescentes, el detrimento de los valores, la carencia de empleo, la falta de servicios de atención y asesoría especializados, etcétera; pregunta ¿Dónde queda la debida responsabilidad del estado y de los padres de familia?

Respecto al tema de la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el obispo de Mexicali en el estado de Baja California México, Isidro Guerrero, al informar a su grey que "Ayer (miércoles) casi perdíamos, pero una llamada del Papa no sé a quién, no me pregunten, cambió todo puso en evidencia la probable existencia de un grave atentado a la soberanía nacional.

Esa declaración en otro país, habría implicado el llamado a consultas del embajador, una amplia investigación y en su caso juicio político por traición a la patria a los funcionarios que se hubieran sometido a los deseos del estado Vaticano, presionando a los magistrados de la SCJN para que decidieran su voto en contra de la declaración de inconstitucionalidad de las enmiendas a las constituciones de los estados de Baja California y San Luis Potosí.

La supuesta llamada del Papa exhibida por el obispo Guerrero encajaría perfectamente en la ofensiva que el ejecutivo federal emprendió para presionar a la SCJN con franco irrespeto al principio de división de poderes.

Cómo era de esperase todos los afectados desmintieron apresuradamente al obispo, este se retractó y como siempre, no pasó nada. Sin embargo una afirmación de la sabiduría popular nos dice que “los niños y los borrachos siempre dicen la verdad” Con base en eso el obispo de Mexicali merece toda la credibilidad porque cuando lo dijo estaba borracho de euforia y felicidad. “¡Vamos por más!” Concluyó.

Además, ¡Cómo no creerle! siendo como es un alto prelado de la iglesia, todo un obispo, él no podría mentir… ¿Verdad?

Con mis mejores deseos…

Enrique Chávez Maranto 
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 10 de julio de 2011

Demencia...

“Hoy quisiera que alguien me dijera que ser diferente no significa demencia”
Erika Espada

Un pequeño paso, un instante después, un elemento nuevo en el entorno, hacen la diferencia entre sentir la vida de una u otra manera. Cambios sutiles que el pensamiento descarta, pero que el alma acumula hasta eventualmente transformar la mirada del hastío en una que destella por el amor o la ilusión.

Una continua e infinita sucesión de saltos impulsados por la energía producto del individuo al sentir, pensar y expresarse de forma diferente respecto de él mismo en un estado anterior, o respecto de otros individuos. Eso es en verdad la vida.

Saltos que cuando son pequeños y están orientados en la ruta del amor son la fuente de los sentimientos de paz interior, armonía, felicidad y seguridad; cambios que si acaso equivocamos el rumbo, justo su pequeñez permite regresar al estado anterior con un mínimo de esfuerzo, con escaso dolor pero eso sí, con un nuevo aprendizaje para nuestro futuro desarrollo.

Los grandes saltos, por el contrario, nos producen sentimientos muy intensos mezcla de placer, excitación, avaricia, temor, triunfo generalmente de poca duración. Pasos al límite que será difícil corregir pues hay escaso margen para el error. Tal es el caso de quienes “queman sus naves”, practican deportes de alto riesgo o asumen actitudes radicales o fundamentalistas; para ellos no hay punto de retorno, en el mejor de los casos el placer y la gloria son efímeros y en el peor, en el fracaso, pierden todo incluso la vida.

¿Pero que tan pequeño, es pequeño o grande es un paso? No hay respuestas absolutas para esto. Lo que es pequeño para unos es grande para otros. Lo que fue grande en nuestra juventud hoy puede parecer pequeño.

Lo importante es prepararnos tanto para el cambio como para asumir la responsabilidad de nuestras decisiones. Pero nunca, ¡jamás!, abandonar la idea de que ser diferentes es lo que hace a la vida, vida.

¿Imaginan un mundo de individuos idénticos en ideas y actitudes? Ese es el sueño demente de quienes hacen del control de otros, y para su beneficio, el propósito de su existencia.

La vida es de contrastes, no puede ser de otra manera.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 3 de julio de 2011

Secuestro

"(…) ninguno satisface la aspiración que tengo para el país que quiero".
Elba Esther Gordillo, dirigente del SNTE

En México existen dos tipos de organizaciones de gran impacto en el presente y también para el futuro del país.

Las organizaciones del primer tipo tal vez son las más competitivas que existen. Para permanecer en el mercado se enfrentan entre las de su clase día y noche, incluidos sábados, domingos y días festivos. Estas mantienen un programa de reclutamiento permanente debido a que la rotación del personal es muy alta por la intensa presión a la que cotidianamente están sometidos sus empleados quienes, si bien tienen altas remuneraciones, su vida laboral y su esperanza de vida son cortas. Para ellos, la exigencia de resultados y de lealtad a la organización es extrema sin embargo se capacitan sobre la marcha con poco o ningún margen para el error; la primera equivocación normalmente conduce a la puerta de salida muchas veces en forma trágica

En contraste, las organizaciones del segundo tipo prácticamente son monopolios en los mercados donde operan, no tienen competencia. Pagan poco a sus empleados pero ofrecen un sin número de prestaciones -servicios médicos, vacaciones pagadas, transferencias de puestos de trabajo a familiares, etcétera. El clima laboral es relajado, con pocas exigencias y la rotación de personal prácticamente no existe; cuando eventualmente se presenta una vacante por la muerte o jubilación de un trabajador los candidatos ¡sobran!. En estas empresas, si bien es cierto que realizan evaluaciones periódicas y programas de capacitación, la incompetencia y la ausencia de resultados no tienen consecuencias. Las más grandes organizaciones de este tipo normalmente sostienen buenas relaciones e incluso gozan de la protección del gobierno con quien llegan a sostener alianzas estratégicas en épocas electorales.

Los dos tipos de organizaciones son muy poderosos y obtienen grandísimas utilidades sin embargo, como ya habrán adivinado, las primeras operan fuera de la ley por lo que sus líderes y empleados sufren una feroz persecución. Ustedes dirán que no tiene objeto la comparación, unas operan fuera de la ley las otras dentro, tienen un “modus operandi” muy distinto, etcétera; sin embargo encontré una característica en común sobre la que vale la pena reflexionar. Las dos, entre otras actividades, se dedican al secuestro… ¿Al secuestro? Sí, leyó Usted bien al secuestro.

De las organizaciones criminales ni duda cabe. Pero ¿las otras, las del segundo tipo, las que se llevan bien con el gobierno e incluso se apoyan mutuamente, también se dedican al secuestro? Pues sí, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) arquetipo de estas, tiene secuestrado el futuro del país, a la niñez mexicana.

Pero no solo eso, el impresionante poder político y económico acumulado por su dirigente, Elba Esther Gordillo, le permitió sostener “negociaciones políticas (…) totalmente transparentes y válidas” con el entonces candidato Felipe Calderón que les llevó a sostener el mutuo compromiso de promover reformas estructurales en educación y en el ISSSTE; y también, naturalmente, a prometer posiciones, entre otras la dirección del ISSSTE y de la Lotería Nacional, para lo que llama el “Grupo Reformador” Promesas cumplidas pues como todos sabemos el candidato Calderón se convirtió en presidente.

Me pregunto ¿Pero eso fue todo? ¿Con quién más sostuvo el candidato negociaciones políticas transparentes y válidas? ¿Qué más comprometió y que obtuvo a cambio? Ahora no me queda duda de que lo que comprometió fue impunidad y obtuvo votos pues como lo dijo la propia Elba Esther Gordillo, “(…) todo el mundo lo supo siempre (…)” Ya para concluir, les ofrezco una cita obtenida de la cuenta de twitter del Presidente Calderón que me parece muy a propósito del tema:

“Gracias a los millones de ciudadanos que, hace 5 años, remontaron una enorme desventaja hasta ganar la Presidencia de México, el 2 de julio”

¿En quienes estaría pensando precisamente?

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 5 de junio de 2011

El ejemplo del presidente.

En organizaciones de cualquier tipo y geografía, alinear a la alta gerencia en torno a un solo objetivo es tarea poco menos que imposible pues como seres humanos que somos, un poco o un mucho soberbios, avariciosos, egoístas y demás… casi siempre hacemos lo más fácil: criticar en lo oscurito al jefe pensando que podríamos hacer las cosas de mejor manera que él. Así, punto y aparte del “si jefe, lo que usted diga jefe” muchos trabajan calladamente eso sí, con toda discreción, para sus propios fines.

Pues qué les cuento, el presidente Felipe Calderón, lo crean o no, logró lo imposible. ¿Quiere decir lo anterior que los funcionarios titulares de los más altos puestos de la administración pública federal están entregados en cuerpo y alma a resolver los grandes problemas nacionales? ¡Para nada! no me mal interpreten.

Esa noble tarea que les sería digna del mayor encomio y reconocimiento, hoy si acaso, ocupa un espacio secundario en sus agendas pues lo primero es lo primero. Y lo primero, lo verdaderamente importante, es atender el ejemplo del propio Felipe Calderón cuando construyó su candidatura a la presidencia de la república desde el puesto de Secretario de Energía en la administración del ex presidente Fox.

Sin embargo, algo a considerar es que él renunció para dedicarse en cuerpo y alma a su campaña ¿o era precampaña? ¡Igual da! Circunstancia que contaría a su favor si no fuera por el hecho que esa renuncia fue a raíz de la descalificación “injusta y desmedida” –regaño- que recibió de Vicente Fox cuando el ex gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, lo destapó muy anticipadamente como pre candidato del PAN.

Claro está que para esas fechas los amarres, la estructura, las promesas precedidas del consabido “si me apoyas...” todo lo principal ya estaba hecho al amparo de las mágicas palabras “el secretario /el gobernador/el alcalde / el diputado, está en la línea” Palabras que sirven como el “ábrete sésamo” que utilizó Aladino para entrar a la cueva del tesoro de los 40 ladrones…

La realidad es que hoy los que pueden, siguen su ejemplo. Con un pequeñísimo cambio: ¡Dejar el hueso jamás! Así que me pregunto ¿Cómo podrán desempeñar su altísima encomienda si hoy –y aquí incluyo a secretarios de estado, gobernadores, senadores, diputados, alcaldes de uno u otro color- todos, están ya procurando el próximo hueso? grande, regular o pequeño según sea el caso.

No hay forma, simplemente no pueden chiflar y sacar la lengua; no pueden colaborar como equipo de trabajo cuando ven a los otros como rivales. Considero que por más que esté el suelo parejo aún necesitan espinilleras para protegerse de las patadas por debajo de la mesa…

Para todos aquellos ciudadanos de primera, los que militan en un partido político, ser candidato a un puesto de elección popular es una aspiración legítima; que deja de serlo cuando por las exigencias y el nivel de compromiso que exige el encargo de un funcionario, este no puede sujetarse al horario de un burócrata y menos legitima aun, cuando se desarrollan campañas de proselitismo que configuran un caso de conflicto de interés, tal vez no económico, pero definitivamente si, político.

Esos funcionarios no deberían ser juez y parte, la única opción posible para ellos es la renuncia por convicción, pero eso como dijo Don Teofilito, siguen siendo…

¡Sueños guajiros!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 29 de mayo de 2011

Pánico

-¿Sabes que siempre rehuí las responsabilidades? Y lo peor del caso es que ¡No me daba cuenta!

-Pero… ¿Por qué dices eso? Si para ser un profesional como tú, exitoso, lo que necesitas es ser justamente eso… ¡Responsable!

La respuesta resultó ser muy sencilla: mi amigo se apegó con toda disciplina al comportamiento ordenado en el inciso “c”, cláusula III, capítulo MCMXI, del Libro del Debe Ser para los profesionales como él.

Jamás en toda su vida se atrevió a involucrarse con nada ni con nadie fuera de lo establecido en el procedimiento, ¡Vamos! Ni siquiera con él mismo. Había vivido en la más absoluta inconsciencia del pánico que le causaba vivir fuera de la reglas. Pensaba que era feliz y para todos los efectos dueño de su vida, naturalmente en los términos del Capítulo MCMX del mismo libro.

Desde su infancia fue víctima del arma preferida de los grandes depredadores, el pánico, que le fue infundido hasta convertirlo en un paralítico emocional. Un muerto viviente con una patética sonrisa de felicidad pintada en el rostro. Un zombi funcional en todos los aspectos útiles al propósito de sus controladores / explotadores / victimarios.

Ahora bien ¿Cuántos millones de zombis existen, que se piensan exitosos, libres, felices…? ¿Cuántos millones de zombis, que pueden ser agentes de cambio, permanecen encerrados tras la falsa seguridad de una burbuja de cristal, paralizados y controlados por un miedo que no atinan siquiera a percibir?

Con el más absoluto respeto, ¿Qué fueron los Martí, los Sicilia, los Wallace, los Escobedo, los Lebarón, hasta antes de la tragedia? Ellos tuvieron que experimentar en carne propia un intenso dolor para reaccionar y emprender la lucha. Prácticamente solos, ignorados por quienes aún zombis, nos mostramos inmunes al olor de la cloaca que rebosa de inmundicia.

Hoy podemos ver, en vivo y en directo, el despertar de muchos pueblos que reaccionan ante la inequidad, la injusticia y la explotación a la que han sido sometidos. Las explosiones del descontento árabe se extienden ya a otras regiones del orbe. De España, la madre patria, el movimiento de “la acampada” se trasladó ya a otros países miembros de una Unión Europea agobiada por crisis económicas remanentes de la recesión global del 2008 y un liderazgo ciertamente nada ejemplar.

Sin embargo México continúa observando al pie de la letra el rol que el libreto indica como se desprende del lamento que expresó el presidente Felipe Calderón, …En el mundo hay cosas que se reconocen de México y nosotros encontramos la manera de que se vea mal y que se arruine ¿Qué nos reconocen? ¡Perdón! ¿Qué le reconocen? ¿Seguir sus indicaciones?

Para despertar, recuperar y sentir la vida, mi amigo tuvo que experimentar una muy fuerte sacudida. Solo así pudo primero reconocer el miedo que le impedía redactar su propia historia y después, tirar a la basura el libreto que algún desconocido había escrito para muchos como él. Cabe la pregunta ¿De qué tamaño tiene que ser la tragedia para que reaccionemos? ¿Un muerto en cada familia? ¿Un pueblo amordazado bajo el control absoluto de la corrupción?

“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto sacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada." Ayn Rand (1950)

No puedo estar más de acuerdo.

IX ¿Ya iniciaron los trabajos para desarrollar el plan de protección civil y el programa para mejorar la vialidad de Coatzacoalcos? La respuesta es . ¡Excelente!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

sábado, 14 de mayo de 2011

Durmiendo con el enemigo...


“La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.”

“Un fanático es alguien que no puede cambiar de mentalidad y no quiere cambiar de tema.”

Sir Winston Churchill

Con el debido respeto al discurso del presidente Felipe Calderón, no hay manera de justificar su actuación citando al ex primer ministro inglés Sir Winston Churchill. Si bien es cierto que él perseguía la victoria como el presidente Calderón lo hace ahora, el contexto es absolutamente distinto.

México no vive una guerra contra un enemigo externo. México duerme con el enemigo y en su contra no se ha emprendido ninguna acción. Goza de total impunidad.

Recientemente, en Cancún, en el discurso de clausura de la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, el Presidente Calderón afirmó que su gobierno ha estado siempre abierto a la crítica y "propuesta responsable" (sic) en la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado. Es claro que su expresión debió ser un error involuntario pues las propuestas en sí, no pueden ser responsables, si acaso objeto de análisis. Responsable es el sujeto que las autoriza y ejecuta.

Al respecto la crítica ha sido más que abundante, así que lo necesario para que él cambie de estrategia –mentalidad- y considere la opinión de los demás, es una propuesta mejor que la que lleva a cabo.

Una empresa, y el narcotráfico lo es, puede quebrar si le aplican controles en exceso; le encarecen o impiden su acceso a insumos, a recursos humanos, a maquinaria, equipo, a mercados o se le reduce la demanda de sus productos. Es obvio que en el caso que nos ocupa no todo es posible; por ejemplo, no podemos convertirnos en su competencia para desplazarlos de los mercados y mucho menos reducir la demanda en el exterior.

Sin embargo lo que si se pueda hacer, que lo hay, y mucho, tiene que ser todo a un tiempo. Porque si no se hace así el ciego desarrollará capacidades que suplan sus carencias... Esto está más que demostrado en el caso de la delincuencia organizada.

Otro aspecto no menos importante es la actitud que debemos asumir ante el hecho consumado de que la estrategia de seguridad pública ha fracasado, porque no se analizó bien, no se consideraron las consecuencias y el problema hoy, también es nuestro.

La nueva actitud debería incluir el dejar de sentirnos víctimas de lo que ocurre en los EEUU. Dejar de esperar su ayuda y si bien es cierto que la buena vecindad importa, dejar de hacer su trabajo sucio para enfocarnos primordialmente en brindar seguridad a los ciudadanos mexicanos en su vida cotidiana.

En ese contexto, una de las principales líneas de acción sería llevar el combate muy lejos de la ciudadanía asignando como única encomienda a las fuerzas armadas sellar nuestras fronteras, costas y puertos para evitar el ingreso al país de armas, dinero e inmigrantes que después se convierten en sicarios.

Y ni que decir que el liderazgo más allá del discurso, deberá actuar con absoluta ejemplaridad con hechos, -particularmente en contra de la impunidad en todos los aspectos y niveles del gobierno- de su real compromiso con la transformación del país como único medio para que el ciudadano recupere la confianza perdida y se sume a la tarea.

VII ¿Ya iniciaron los trabajos para desarrollar el plan de protección civil y el programa para mejorar la vialidad de Coatzacoalcos?

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
twitter.com/enriquechm

domingo, 6 de septiembre de 2009

Miedo a vivir...

¡Ultima llamada para los pasajeros del vuelo mexicana 7647 con destino a la ciudad de Minatitlán, favor de abordar por la sala número seis! ¡Chín! Pero si nunca apareció en la pantalla de salida el número de sala… ¡Pos estos!…

Y a correr se ha dicho rumbo a la sala 6… ¿No podrían haber asignado una sala más cercana? ¡Uopss! el túnel de acceso al avión ya está vacío, síntoma inequívoco de que soy él último en llegar así que ahora a pasar el trago amargo de recorrer el pasillo central con los ojos de los que siempre sobran: pasajeros puntuales, bien portados, que esperan sentaditos; mirándome con cara de circunstancias como diciendo “a ver a que horas”… Finalmente llego a la fila de mi asiento que está junto a la ventanilla y me escucho decir “buenas tardes”, “¿me permite pasar?” “con su permiso.”

Para mi sorpresa la señora que ocupa el asiento junto al pasillo, no contesta al saludo y si se movió, se notó apenitas. Me digo, está bien, yo soy impuntual, pero la señora es mal educada. ¡Mira que no hacer espacio… bueno finalmente se movió un poquito y pude ocupar mi asiento. El resto es de rutina, colocarse el cinturón de seguridad, apagar el celular, sacar el libro, acomodar el portafolio, escuchar la consabida retahíla de anuncios, abrir la cortinilla –obligatorio por las regulaciones al momento del despegue y el aterrizaje- ¿Dije abrir la cortinilla? ¡No lo hubiera hecho! Mi mal educada vecina de inmediato respingó con una vocecita que apenas escuché… ¿podrría cerrarrla por favorrr…?

Volteo y la observo extraña… Sumida en el asiento, la barba contra el pecho, la vista en sus rodillas, con las manos, no sobre los descansa brazos… ¡aferrada a ellos! ¿Dónde habré visto a alguien así? Yo mismo hace ya muchos años en ocasión de mi ascenso con cuerdas por una pared de roca. A mitad del ascenso quedé paralizado por un ataque de pánico... el miedo llevado al extremo. Afortunadamente pude superarlo y evitar una caída que habría sido de fatales consecuencias y en lo que toca a mi vecina, ella superó el trance del vuelo, eso sí con la ventanilla cerrada, cerrando los ojos, consultado el reloj cada 5 minutos, respirando apenas a la menor sacudida del avión… hasta que recuperó la sonrisa y el color del rostro cuando finalmente el avión se detuvo en la plataforma.

Para unos –yo incluido- los viajes en avión son una delicia, las espléndidas vistas, nunca iguales, aligeran el espíritu y permiten a la imaginación volar al infinito. Sin embargo para otros como mi circunstancial compañera de viaje la experiencia nunca es gratificante, es simplemente un suplicio provocado por el miedo, una “enfermedad” incurable causa de angustia cuando percibimos riesgo de sufrir un daño real o imaginario; una “enfermedad” que perturba el ánimo cuando detecta que nos puede suceder algo contrario a lo que deseamos.

El miedo es un mecanismo parte de la naturaleza humana, siempre listo para enviarnos señales de advertencia de muy distintas formas, que cuando se cuando se exacerba es causa de parálisis y la muerte; ó que cuando de decidir se trata, normalmente conduce a malas, pero muy malas decisiones. Es bueno tener miedo, pero ni tanto que nos paralice, ni menos del necesario para actuar con prudencia y prevención.

Lamentablemente hoy vivimos en una sociedad dominada por los miedos en todos los órdenes. Miedo a no alcanzar el éxito, miedo a perder la pareja, miedo a no conservar el empleo, miedo a llevarle a no observar las sugerencias del jefe aun y cuando te haga énfasis en que tu puedes decidir, miedo por los fantasmas del pasado, miedo por el futuro de los hijos, miedo por la gordura, miedo a enfermar, miedo a que el auto falle, miedo a salir de nuestra zona de confort, miedo a todo… miedo a vivir… miedo a perder los apegos artificialmente creados por los proveedores avariciosos que sin escrúpulo alguno explotan a una sociedad consumista y mediatizada; proveedores egoístas a su vez dominados por el miedo a perder los privilegios del status quo creado por ellos mismos.

El poderoso miedo a la subordinación; el subordinado, miedo a las consecuencias de la insubordinación, el insubordinado miedo al poder. Conformando todo un círculo perverso que solo podría romperse cuando alguno de ellos decida hacer lo correcto en apego a los valores que deberían prevalecer en busca del bien común. Cuando se de el caso de que alguno de ellos no tenga miedo a perder los apegos que siente suyos, a los que tanto se ha acostumbrado.

Ojala que la decisión del Presidente no tenga en sus cimientos al temor y que realmente esté dispuesto a enfrentar las consecuencias de una guerra en contra otra categoría de delincuencia organizada: la que no mata con R-15, ni cuernos de chivo a personas, si no con avaricia a una sociedad que pareciera que tiene miedo a vivir.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com

domingo, 23 de agosto de 2009

Va mi espada en prenda... ¡Voy por ella!

El poder, la soberbia, la avaricia y el miedo, es la peor combinación de atributos que pueda darse en el liderazgo. Poder, para hacer lo que se quiera; soberbia para solo escuchar las propias ideas; avaricia, para acumular riqueza a costa de los demás; y miedo, para disparar los más bajos instintos en el afán de mantener el predominio y los privilegios.

Pero ese tipo de liderazgo, es un hecho, no existe en México. Como tampoco se violan los derechos humanos, ni se fabrican culpables; ni se depreda el erario como podrían hacerlo los diputados pues serían delincuentes culpables de peculado; ni el Presidente reprocha a los que “hablan mal de México”, porque afrentaría la libertad de expresión; ni prevalecen intereses de todo tipo sobre el interés de la nación; ni se está al punto de un estallido social.

Carlos Slim comentó hace unos cuantos días que México es más fuerte que sus problemas y estoy de acuerdo con él pero… ¿lo serán los ciudadanos? a quienes el presidente Felipe Calderón pide incomprensiblemente “… un sacrificio de todos, cada quien en la medida de sus capacidades, cada quien en la medida de sus responsabilidades…” a lo que con toda seguridad no encontrará respuesta, pues la capacidad de sacrificio de los millones de ciudadanos que viven en la pobreza ya se agotó no obstante el alto nivel de responsabilidad que demuestran, luchando todos los días para llevar ya no digamos lo más indispensable, sino lo que pueden a sus mesas.

Olvidó el Presidente que para exigir sacrificio se tiene que pregonar con el ejemplo, como lo hizo Don José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, mejor conocido como Guadalupe Victoria, cuando al combatir a las tropas realistas en Oaxaca el 25 de noviembre de 1812, motivó a su tropa expresando “va mi espada en prenda, ¡voy por ella!” Y así lo hizo. El no tuvo miedo a perder la vida como hoy tienen miedo los depredadores del país a perder sus privilegios. Depredadores que en la embriaguez del poder y la avaricia han conducido al país al borde del desastre.

Nuestro barco hace agua por el embate de una tormenta perfecta para la cuál no nos preparamos no obstante las voces de alerta de muchos, a quienes hace poco llamaron catastrofistas. Pregunté en el 2007 ¿Qué estamos haciendo para prepararnos? La respuesta fue la misma entonces como ahora: Nada. Como no preparamos al país para el inicio del TLCAN.

Hoy muchos “catastrofistas” que “hablan mal de México” perciben el riesgo de un estallido social en el contexto previsto “del shock financiero más fuerte que enfrenta México en los últimos 30 años” reconocido por el secretario de hacienda, Agustín Carstens. Sin embargo la soberbia es sorda, justo ese mismo día el Presidente declaró ''No es contradictorio afirmar, sí estamos saliendo de la peor crisis en décadas, pero falta por resolver el impacto fiscal que tendrá como una secuela esta crisis''

Perdón, como dice Eugenio Derbez, ¡Que alguien me explique! Pues la recaudación fiscal se desploma igual que las remesas, los ingresos petroleros, las exportaciones, la producción industrial, como la inscripción de alumnos a escuelas privadas, el empleo, etcétera, etcétera… y pediría también que alguien me explique porqué Carstens, ahora dice otra cosa aunque, siendo sinceros, esto no es tan complicado de entender.

Ahora bien, los hechos, hechos son. Lo hecho, hecho está. Lo que me recuerda cuando mi Madre en alguna ocasión le enteré que había yo chocado su auto. Ella simplemente me preguntó… ¿Y como le piensas hacer?

Lo mismo les pregunto Sr. Presidente, secretarios de estado, gobernadores, senadores, diputados, presidentes municipales, directores de empresas paraestatales, jueces, empresarios, banqueros, burócratas, políticos y demás… ¿Qué harán?

Porqué el horno no está para bollos, ni el pueblo para más sacrificios. Cómo dijo Denisse Maeker, ¡Ni un peso más!

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
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enrique.chm@gmail.com

domingo, 16 de agosto de 2009

Sueño imposible...

¡Un espectáculo impresionante!

La tradicional rivalidad de los equipos nacionales de México y los Estados Unidos está nuevamente a punto de resolverse. En una ceremonia inédita, los presidentes Felipe Calderón y Barack Hussein Obama acompañan en la cancha a los jugadores para entonar los himnos nacionales.

El zumbido es impresionante. El coloso de Santa Ursula está a reventar con los 110,000 mil fanáticos que respetuosamente guardan silencio cuando suenan las notas del himno estadounidense que al finalizar, honra la multitud con un estruendoso aplauso que cimbra al estadio.

Pero eso es solo el comienzo. La energía explota ahora al entonar cientos de miles de emocionadas gargantas las estrofas del himno nacional mexicano que se escucha en todo el valle del Anahuac. No bien concluye la multitud se desborda y al grito de “México, México, México” hacen la primera “ola” de las muchas que veríamos a lo largo del partido.

De inmediato, los capitanes honorarios de los equipos juegan el tradicional volado y el inicio es para el equipo americano, los presidentes se trasladan al balcón presidencial ornamentado con pendones de los dos países… los equipos en la cancha con el balón al centro al silbato del árbitro, inician el partido…

¡Que juego señores! Aprovechando un descuido de la defensa, el delantero Davies a los ocho minutos bate la portería defendida por Ochoa con un excelente gol que por momentos calma los ánimos de la fanaticada mexicana. Sin embargo el equipo de casa no se arredra, al contrario, los ataques a la portería americana se multiplican y el esfuerzo mexicano culmina con un trallazo imparable de Castro que iguala el marcador y cimbra nuevamente el estadio al grito de ¡Goool! de 110,000 espectadores.

Terminan el primer tiempo empatados a uno, se van a los vestidores a revisar la estrategia y para nuestra complacencia empieza el espectáculo de medio tiempo con quien es el máximo exponente de la canción vernácula mexicana, Don Vicente Fernández, que al son del mariachi Vargas de Tecatitlán interpreta “Pero sigo siendo el rey…”

En tanto en el balcón presidencial en una rueda de prensa improvisada los presidentes Felipe Calderón y Barack Hussein Obama informaron brevemente de los excelentes resultados de la estrategia que el bloque de los países signatarios del Tratado de Libre Comercio de América de Norte -México, Estados Unidos y Canadá- emprendieron tres años atrás para enfrentar las crisis económica, financiera, ecológica, energética, alimentaria, sanitaria y de seguridad que impactó a los países del orbe. La clave dijeron, fue la lucha coordinada contra la corrupción política, barrer la escalera de arriba abajo, lo que restauró la confianza de los ciudadanos en su liderazgo, en las instituciones y sumó a los ciudadanos en un esfuerzo colaborativo nunca antes visto en la historia de las naciones del mundo... Muerto el perro, dijo Juan Pueblo, se acabó la rabia y en corto tiempo la tormenta perfecta empezó a amainar.

Vuelve a prenderse el estadio, los equipos regresan a la cancha y la patada inicial del balón en el segundo tiempo es ahora para México quien arremete con todo el entusiasmo en una cancha que no parece ofrecer resistencia. Muy pocos saques de banda que rompan el ritmo del juego, el “fair play” –juego limpio- es convicción de los jugadores de ambos bandos. En una entrada dura, se observa al árbitro panameño buscar la tarjeta amarilla, sin embargo se abstiene de mostrarla cuando el jugador se levanta y ofrece la mano al contrario en una señal conciliadora y el otro se disculpa. Esto ¡señores! no se parece en nada a lo primeros partidos de este clásico donde más antes que el espíritu deportivo florecía la animadversión entre las naciones.

Los aficionados se levantan de sus asientos, Efraín Juárez conduce a toda marcha el balón por la banda derecha y ya muy cerca de la línea final pasa el balón a Sabah, quien sin pensarlo perfora al minuto 82 la portería de Tim Howard para establecer el marcador definitivo: dos goles contra uno a favor del equipo nacional mexicano. El grito de “México, México, México” se oye nuevamente, las manifestaciones de alegría, el intercambio de camisetas y de ahí los dos equipos se trasladan en camiones descubiertos al Ángel de la Independencia, donde decenas de miles de aficionados que no pudieron entrar al estadio festejan y vitorean ordenadamente por igual a vencedores y vencidos…

¡Huchale! ¿Pues de cuál fumé?

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
www.ramari.blogspot.com

domingo, 19 de abril de 2009

La crisis, aunque usted no lo crea...

Leí el artículo “Advierte FMI de una crisis duradera” en el periódico El Universal de la ciudad de México. Una nota muy interesante por la síntesis que hace de la visión de los analistas del Fondo Monetario Internacional, la institución financiera más importante del orbe, respecto de lo que podemos esperar de la crisis. Me pareció un muy buen tema para comentarlo con mis lectores así que, tardo y perezoso por un ligero malestar que me aqueja, me apliqué a documentarme sobre el asunto.

“Googleit” me dije, la palabra mágica para buscar todo en la Internet y al primer intento encontré nada más, y nada menos, que 72,000 páginas en la World Wide Web que comentaban el asunto. Un gran número para un documento publicado hace escasas 2 semanas pero demasiados para digerir así que refiné mi búsqueda y solicité solo páginas en el idioma español y… ¡Sorpresa, solo 662 páginas! ¿Tan poquitas? ¿0.92% del total?

Pues sí, después de un par de comprobaciones, la respuesta fue la misma 0.92 por ciento…A ver a ver… ¿Qué a los que hablamos español no nos importa la crisis? Yo pensaba que sí, pero resulta que estoy equivocado. Entonces –me dije- seguramente que la mayoría de esas 662 páginas son mexicanas… “Googleit” de nuevo ahora con la restricción de encontrar solo páginas en nuestro querido México… y adivinen cuantas encontré: Aunque Usted No lo Crea, ¡Treinta y dos… solo 32 páginas mexicanas de 72,000 hacen referencia a ese importante documento! ¡Solo el 0.04 por ciento de total! ¡No puede ser! Pues sí lo es, es un hecho, los números no mienten.

Realicé entonces búsquedas con herramientas más sofisticadas que miden el nivel de interés de los internautas y los resultados no mejoraron. El índice de interés en el tema de la crisis en México se desplomó del 100% en el mes de octubre del año pasado a solo el 35% la semana pasada. Bueno, consideré lógico que el interés disminuya y para corroborarlo verifiqué el índice de interés a nivel mundial en tema de la crisis y este pasó de un 100% al 68% en el mismo periodo, cayó si, pero no tanto como el interés mexicano pero lo impresionante es que dentro de ese índice mundial, el nivel del interés de México es de solo un 1% contra el 100% que tiene Nigeria ¿Porqué será? ¿Será porque a ellos si les duele y a nosotros no?

El tema original para esta columna: las implicaciones, la duración, la profundidad de la crisis, pasó a al bote de la basura. Si a alguien le interesa la opinión del Fondo Monetario Internacional puede buscar en la Internet el documento "IMF World Economic Outlook (WEO) - Crisis and Recovery, April 2009” pero la verdad es que no creo que muchos lo hagan pues más allá del interés inicial que despertó en nuestro país ¿sería por el morbo? los números no mienten: a muy pocos en México les interesa ya el tema.

Será por que la mayoría de los mexicanos piensan: ¿Cuál crisis? Si hemos vivido en una crisis permanente… ¿Para que voto? Si todo está tamaleado… ¿Cambiar? No hombre, cambiamos para no cambiar… ¿Para qué me preocupo? Si no puedo hacer nada… ¿Honrado, para que? Si el que no tranza no avanza… ¿Esperanza? Si esa se perdió hace ya mucho tiempo… Y así podríamos seguir hasta el infinito… ¡Caray! La crisis nos vale y lamentablemente no solo la crisis…


¿Qué si podemos? Dijeron Obama y Calderón ¡Hasta creen! Se me hace que ni con el Vasco Aguirre la hacemos… ¿Le apostamos a cuanto dura?

México es mejor, está en todos y cada uno vencer la indiferencia. No es cierto que no se pueda, no es cierto que votar no sirve de nada, si todos acudimos a las urnas ¡ya verán si sirve o no! Un dicho muy nuestro dice “Tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la pata” Reconozcamos que todos hemos, o matado la vaca, o agarrado la pata, no una, muchas veces. Si exigimos con vehemencia corresponsabilidad a los Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico…

¿Por qué no nos exigimos los mexicanos corresponsabilidad en la construcción de un México mejor?

Empezando por elegir bien a nuestros gobernantes.

Con mis mejores deseos…

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

martes, 14 de abril de 2009

Estados Unidos y México

Aún sin desearlo, los jefes de estado se han convertido en personeros de intereses que trascienden las consideraciones estrictamente de la geopolítica. Con un rostro siempre a propósito de la coyuntura del negocio en curso, esos intereses han sido los beneficiarios del doble papel que han impuesto al ciudadano: 1) Fuerza laboral en los procesos de producción y 2) Ego-consumidor generador de utilidades en los procesos diseñados para concentrar la riqueza en unas cuantas manos.

El desequilibrio entre esos dos procesos desencadenó la crisis global iniciada en los Estados Unidos. Para enfrentarla, motivados por el temor al colapso total, los causantes principales procuran que el paciente, casi cadáver, se recupere para regresar a la zona de confort que les ha privilegiado. Para esto claman por el dinero de los contribuyentes para continuar operando empresas que por diseño no pueden ser sustentables.

Otros, los menos, piensan que se debe aprovechar la propia crisis para conducir, ya no digamos al mundo por los intereses que están en juego, si no conducir a regiones fuertemente vinculadas a una solución más equitativa apoyados en quienes pudieron cuestionar en los hechos al sistema y colocarlo en la sala de terapia intensiva. Me refiero a los ciudadanos que dejaron de ejercer su poder de compra ante las evidencias de corrupción y avaricia de los agentes e intermediarios financieros, bancos, etc. empezando por las hipotecarias.

Los presidentes de Estados Unidos y México están por reunirse en circunstancias que podrían dar lugar a una alianza regional si aprovechan la crisis como palanca de un nuevo orden. Barack Hussein Obama tiene en sus manos un país con focos rojos en todos los temas: energía, terrorismo, narcotráfico, ambiente, guerra, finanzas, economía, liderazgo mundial, confianza de los consumidores y un conjunto de “aliados” que hoy buscan supervivir a costa de lo que sea, Estados Unidos incluido. Felipe Calderón Hinojosa tiene en sus manos a un país dividido políticamente, con pobreza extrema, inseguro por el narcotráfico, la corrupción y la inequidad sumados a los graves problemas económicos, ambientales y energéticos.

Reconociendo lo anterior, dejando de lado los paradigmas que ya no operan en uno y otro país, podrían los presidentes Barack Obama y Felipe Calderón sentar las bases de una verdadera integración regional. Los dos países se necesitan. México, ni los Estados Unidos pueden soslayar que comparten raíces, frontera y problemas que solo unidos pueden resolver. México no puede simplemente voltear la vista hacia los que esperan minar el poderío económico de los Estados Unidos para repartirse los restos; ni los Estados Unidos pueden olvidar que un México fuerte, consolidado que brinde bienestar a su población, es la mejor garantía para su seguridad interna y energética.

Solo unidos México y los Estados Unidos tienen la oportunidad de salir fortalecidos de la crisis. Leí a un autor que decía no esperar nada de la visita del presidente Barack Obama. Yo en cambio espero mucho, sinceramente prefiero pecar de optimista.

Con mis mejores deseos…

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

domingo, 29 de marzo de 2009

La respuesta de Barack Obama...

En diciembre de 2005 en el documento “Petróleos Mexicanos, Reflexiones sobre el origen de la problemática” afirmé que los Estados Unidos estaban en una carrera contra el tiempo y que de no revertirse las tendencias, su liderazgo y hegemonía se verían seriamente comprometidos en el mediano o largo plazo...Equivoqué el tiempo, bastaron 3 años para que la enfermedad llevara al paciente a la sala de terapia intensiva pues en adición a la problemática energética, ambiental, el terrorismo, el narcotráfico y la concepción del liderazgo hegemónico de la administración de George W. Bush, omití considerar el efecto catalizador de la avaricia global de los inversionistas, intermediarios financieros y los ego – consumidores de lo cual en ese año había ya buenos ejemplos.

Hoy Estados Unidos está en crisis y en las crisis, como en la ruina, en la cárcel y en el hospital pocos son los amigos que permanecen. Al contrario en esas circunstancias pulula el pragmatismo egoísta de los depredadores quienes buscan llevar agua a su molino y sin duda minar las fuerzas hasta acabar con el paciente. Y ese es el caso del paciente americano y de los depredadores que buscan afianzar su posición en los espacios en America Latina que tradicionalmente la superpotencia ha considerado parte de su feudo.

¿A qué vino realmente Sarkosy a México? Me queda claro que no vino a solicitar la repatriación de la ciudadana francesa. Florence Cassez fue en todo caso el pretexto para hacer un poco de turismo y transmitir un mensaje al Presidente Calderón. El Presidente Francés vino a entonar el canto de las sirenas. En su discurso en el Senado de la Republica nos catalogó como “el primer país de America Latina”; destacó la importancia de México al opinar que "tiene más responsabilidad de lo que a veces se piensa" en asuntos internacionales; describió lo que nuestro país podría lograr en el concierto de las naciones con el apoyo de Francia y la Unión Europea sin mencionar, naturalmente, la condición que antes expresó en otro foro: que nuestro país no se encierre en "relaciones exclusivas" con los EEUU.

Otro tono muy distinto empleó seguramente Sarkosy en la reunión privada que sostuvo antes con el Presidente Felipe Calderón cuyo rostro mostró una expresión de absoluto disgusto y consternación durante la posterior conferencia de prensa. No es entonces de ninguna manera coincidencia si no consecuencia, la próxima visita a nuestro país del Presidente Barack Obama quien, si bien es cierto que durante su campaña presidencial concedió escasa relevancia en su discurso al expediente latinoamericano, las acciones de Sarkosy le merecieron una respuesta contundente con la cual demuestra un radical cambio de actitud de su administración respecto a la de George W. Bush.

México es la prioridad estratégica para los Estados Unidos que Bush no supo apreciar enfrascado como estuvo en los asuntos derivados de una actitud fundamentalista que le condujo a destruir valor, tanto el de su país, como el de mundo en general. Solo por poner un ejemplo, no es lo mismo construir un muro para protegerse de la amenaza mexicana de los inmigrantes y el flujo de drogas, que, con un sentido de corresponsabilidad, construir un muro para mantener la debida seguridad fronteriza en beneficio de las dos naciones impidiendo el paso de drogas en un sentido y el de las armas en el otro complementando todo con un acuerdo migratorio justo y equitativo para las partes. El hecho es el mismo pero las razones y la actitud muy diferentes.

Transitar de un estado de las cosas donde solo uno de los actores gana, a uno nuevo en la concepción de la relación bilateral donde los dos países ganan, es un consenso que puede lograrse impulsado por la situación de emergencia que vive el pueblo estadounidense y que nos afecta. De lograrse, al aprovechar las áreas de oportunidad que son muchas, tanto México como los Estados Unidos podremos salir fortalecidos hacia una etapa de desarrollo sostenible sin precedentes.

En política, la forma es fondo, decía Don Jesús Reyes Heroles (1921-1985) Político Mexicano de Origen Español. Y si de formas de hacer política hablamos, sinceramente prefiero las formas de Barack Obama a las de Sarkosy.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com

jueves, 31 de mayo de 2007

Como perrito sin dueño...

Pemex-Petroquímica nació en 1992 a partir de la clasificación de un grupo de productos petroquímicos como no básicos lo que dio lugar a que 3 años más tarde, la palabra “petroquímica” no apareciera en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 1995-2000 de Ernesto Zedillo y a que en el correspondiente Programa de Desarrollo y Reestructuración del Sector de la Energía, 1995-2000 respecto de la petroquímica, solo incluyera una única y lapidaria línea de acción que decía: “Desincorporar los activos públicos de la petroquímica secundaria…

Después del fracaso de la venta, llegaron las promesas de campaña de Vicente Fox de reactivación de la industria y el tema mereció entonces dos párrafos en el PND 2001-2006 que se tradujeron en las buenas intenciones del Programa Sectorial del Sector Energía de entonces, que dieron lugar a la iniciativa del Proyecto Fénix y a la puesta en marcha de proyectos que dormían el sueño de los justos.

Hoy 31 de mayo, el Presidente Calderón publicó el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 que en su introducción abunda en la diversidad de sectores consultados y los medios que se utilizaron para considerar sus opiniones y propuestas. El documento incluye “La Visión México 2030” que expresa y cito: “una voluntad colectiva de cambio, que es factible y cuyo propósito es alcanzar el Desarrollo Humano Sustentable. Una imagen de país a la vuelta de 23 años permite enfocar la acción conjunta de todos los mexicanos, marca un propósito común, un sueño compartido, un punto de arribo que sólo es posible alcanzar con el esfuerzo de todos” lo que francamente me entusiasmó.

Busqué entonces, apresurado e inquieto, lo que a la petroquímica, puntal del desarrollo de Coatzacoalcos y detonador de muchas cadenas productivas, le correspondería en el PND y de inicio solo encontré un breve comentario: “Por su parte, en petroquímica existe una industria desintegrada, con altos costos de producción y baja competitividad, lo que genera montos insuficientes de inversión e importaciones crecientes” lo que lamentablemente es la triste realidad.

Bueno, me dije esperanzado, más adelante habrá alguna estrategia, algo que nos marque el rumbo, pero no... no encontré una línea más; tristemente el documento no incluye objetivos ni estrategias para fomentar el desarrollo de la industria petroquímica. Los sectores de Hidrocarburos y Energía merecieron 1 objetivo rector, y los hidrocarburos particularmente, 15 estrategias que consideran a las otras subsidiarias de Petróleos Mexicanos, pero de la petroquímica… nada, absolutamente nada.

¿Pero cómo? ¿Si solo el miércoles pasado, en el marco del 3er Encuentro Internacional del Mar; Federico Reyes Heroles un muy prestigiado analista –hermano del Director General de Petróleos Mexicanos- evidenció como en otras latitudes, es justamente en los productos petroquímicos donde se puede obtener el mayor valor? ¿Por qué en el PND no aparece absolutamente nada? ¿Seguiremos acaso exportando crudo barato para importar petroquímicos caros?

En diciembre de 1998 un buen amigo contestó a mis inquietudes de entonces respecto de Pemex-Petroquímica (PPQ), con las siguientes palabras: “Creo que hay un problema que subyace; no está claro el horizonte de futuro para PPQ

Y al cabo de 9 años, sigue en lo correcto, parece ser que el destino de la petroquímica es andar como perrito sin dueño, claro, a no ser que en el Programa Sectorial nos saquemos el Melate, cosa que francamente dudo.

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com