domingo, 7 de noviembre de 2010

Carta de la Tierra a los seres humanos

Dice uno de ustedes, muy inteligente por cierto, llamado Carl Sagan que su especie recién puebla mi superficie. Según él, si comparáramos la historia del universo con un año de su existencia, se podría establecer que la aparición y desarrollo del género Homo corresponde sólo a la última hora y media del 31 de diciembre y que, un hecho tan ancestral como les parece la invención de la escritura, se habría producido en realidad en los últimos 9 segundos del fin de año. Dicho en otras palabras: que su existencia y logros ha ocurrido en muchísimo menos tiempo de lo que lleva un parpadear de los ojos del universo.

Suponiendo sin conceder que Carl esté en lo cierto, los cuatro o cinco eones que piensan que tengo de vida –favor que me hacen pues en realidad tengo algunos más- habrían alcanzado para el desarrollo de 379 mil 166 especies similares a la suya.

La cifra anterior es obviamente una exageración, no han sido tantas. De hecho el número correcto de especies que me han poblado según mis registros es tan solo 23,457; eso sí, de todos los tipos, colores y sabores. De chile, de tomate y de cebolla como dicen en México uno de los muchos países en los que han dividido artificialmente mi superficie donde viven especies, unas muy parecidas; otras tan distintas como el cielo de la tierra que aun coexistiendo no se reconocen entre sí como “inteligentes”.

Se preguntarán y esto ¿Cómo es que se ha dado? El proceso es más o menos así: Viene el patrón con un nuevo modelito de especie supuestamente mejor que el anterior, lo siembra, me deja las instrucciones y regresa a su laboratorio. Mi trabajo consiste entonces en cuidarlo con amor, comedimiento, hasta que él regrese a revisar los resultados que en muchas ocasiones son francamente un desastre. Como en este caso donde al dueño del circo, ¡le crecieron los enanos!

Y es que no bien ustedes se sintieron fuertes y pudieron –según ustedes- valerse por sí mismos empezaron a preguntarse ¿Qué si de dónde vengo, a dónde voy? ¿Qué por qué suceden las cosas de tal o cual forma? Caray… el nuevo modelito (ustedes) salió muy, pero muy curioso y de los que no quieren quedarse con la duda. Tienen hambre de conocimientos.

Nada les basta. Pero como no pueden encontrar la “verdadera” verdad pues por diseño les está negado; viven temerosos e inventando de todo: dioses, religiones, teorías, leyes de todo tipo, paradigmas, lo bueno y lo malo, verdades, países, mitos, héroes, historias y preocupaciones entre tantas cosas más; se pelean unos contra otros por quítame estas pajas, surgen “listos” que explotan a los que se dejan, explotados que hacen como que se dejan, y otros que verdaderamente lo son… Y para acabarla de amolar se reproducen desaforadamente -¿Será que eso les produce el miedo?- ah ¡y por supuesto! consumen abundantemente los recursos que amorosamente les prodigo.

El hecho es que su calidad de vida se ha deteriorado dramáticamente como muestra de su fracaso. Tan es así que en los últimos años los agoreros del desastre como les dicen, han advertido: “Si no le paran, van a acabar con el planeta.” Léase conmigo.

Pero en verdad os digo que a mí no me pasará nada; si acaso con una lavadita de cara continuaré navegando en este maravilloso universo por muchos eones más sin preocuparme de nada, salvo sentir y disfrutar la vida que con toda humildad agradezco me haya sido concedida, sin hacerme tantas preguntas ni inventando tonterías como ustedes hacen.

Respecto a su futuro no hay vuelta de hoja, o aceptan con humildad que se han equivocado y mejoran su desempeño o quizá, como en tantos otros casos que me ha tocado ver, el patrón decida abandonarlos a su suerte y sembrar una nueva semilla.

A la espera de su respuesta,

La Tierra.

Con mis mejores deseos,

Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com
Twitter @enriquechm

12 comentarios:

  1. Muy cierto, me gustó mucho. Y sí, realmente debemos entender que quienes nos estamos dando en la torre y propiciando nuestra desaparición somos nosotros mismos. Muy padre escribirlo desde el punto de vista de la tierra.

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  2. Buena entrada para recordar a Carl Sagan, en su día.

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  3. Que padre! Buenísimo en verdad estamos acabando con el planeta y las demás especies, nos importa solo nosotros somos egoístas, muy bueno tu articulo. Gracias por enviarmelo!!

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  4. Interesante, una manera padre de describir lo que está pasando con el planeta.

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  5. Genial! me gusto mucho! cuando pueda lo retuiteo sale? me parece muy acertado, me recordó a lo que siempre dice mi mamá "somos una plaguita en el mundo hija... pobre, nosotros somos su cruz" la verdad me parece importante que recapacitemos :) gracias por compartirlo

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  6. La tierra existe y ahí seguirá, distinta, cambiante y evolucionando, para bien o para mal. Nosotros podemos conservarla o evolucionar junto con ella para llegar juntos al futuro, diferentes, pero juntos.

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  7. Esto realmente me puso ap ensar, si adquiriaromos en verdad cada detalle que la naturaleza nos brinda en este caso la tierra, y con un poco mas de quizas madures por que creo que no se necesita cultura para cuidar y amar algo que te ha dado tanto, pero gran entrada y gracias por contribuir con un texto tan grande un abrazo graicasp or compartirlo

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  8. Gracias nuevamente! Interesante punto de vista. Comenzando lo de dividirla artificialmente, con que fin? Desde ahí es desde donde demostramos lo poco humanos que podemos ser. Creo que la curiosidad es buena es nuestra naturaleza; pero la realidad es que deberíaa de ser utilizada para cuidar mejor el lugar donde vivimos y para poder vivir más en armonía aunque cierto es que no faltan los "vivos" que tratan de aprovecharse acumlando poder para aprovecharse de los demás. Gracias por la reflexión Enrique y ojala pueda ser no solo eso sino que sirva para que algunos cuantos puedan enseñar con el ejemplo a los hijos y a las personas a su alrededor.

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  9. Hola Enrique,
    Hace algunos años lei el libro de Historia del tiempo de Stephen Hawking, este libro marco un parteaguas en mi forma de percibir el universo, aunque fue muy pesado por no tener formación teorica, el libro trata de temas filosoficos muy interesantes.
    Al leer tu articulo de esta semana, inmediatamente me recordo una parte de este libro que habla sobre el principio antropico, seguramente lo conoces, pero dice más o menos asi: "vemos el universo en la forma que es porque nosotros existimos" y concluye diciendo que "si no fuese como es (o que si no hubiese evolucionado como evolucionó) nosotros no existiríamos y que, por lo tanto, preguntarse cómo es que existimos (o por qué no "no existimos") no tiene sentido"
    Encontrar el para que el universo esta configurado para crear vida inteligente como nosotros, es algo que como especie espero que algun día lleguemos a comprender.

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  10. Enrique: si sólo quiero abordar un aspecto: los anuncios de los desastres que anuncian, incluso de manera y método científicos, el fin del mundo. Quizás seamos o no creyentes estamos tomados por la lógica de Caperucita Roja, no creemos que viene el lobo, total es una ficción. Bien quizás ya estamos a punto de ser triturados por las fauces del lobo y no nos damos cuenta. Una advertencia: los lobos hasta el momento nunca han atacado y/o devorado a persona alguna, entonces ¿Quien nos devorará? Saludos

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  11. Físico, como siempre es un placer leer sus artículos, y pensar que somos nosotros los que acabamos con nosotros mismos, pues realmente es cierto lo que dice, la tierra nuestro planeta ahí está y ahí estará pero nosotros NO, y no se lo debemos a ella, por desgracia a nosotros mismos. felicidades Físico. un saludo cordial, con todo respeto.
    Elia

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  12. Mi querido Enrique,
    Tu mente me parece un perfecto equilibrio de la lógica y razonamiento del físico, con la espiritualidad de un gran meditador. Sólo con este extraordinario balance, se encuentran las respuestas y se buscan más preguntas.
    Carl Sagan es una mente que permanece eterna en el universo, y que gracias a que se adelantó a su tiempo, pudimos comprender hipótesis inexploradas por nuestro intelecto.
    Stephen Hawking por otra parte nos permite profundizar más allá de los límites del razonamiento, y de nuestra propia existencia.
    Al final de tantas hipótesis, los dos coinciden en que no hay respuestas, sólo más preguntas y con ello más teorías.
    La vida es una eterna incógnita, pero de lo que no me queda la menor duda, es de que estamos aquí para aprender. Y tengo la certeza de que al paso de toda situación crítica, los que sobreviven a las circunstancias no son los poseedores de la fuerza física, sino los que nos adaptamos, aprendemos y evolucionamos ante cualquier situación.
    Esta tierra de la que tan sólo somos huéspedes por un instante, y a la que torpemente delimitamos basados en nuestros propios temores, ego y afán de poseer, nos contempla con compasión. Ella sabe que es más devastador el daño que nos hemos ocasionado a nosotros mismos, que el daño irreparable que le hemos causado a ella.
    Dulce y noble tierra que nos continúa dando sus frutos y sus cobijos, en respuesta al dolor que le hemos ocasionado.
    No se necesita ser sabio para conocer lo obvio, basta con contemplar con atención nuestra situación diaria, y transformar nuestra conducta ahora que aún hay tiempo.
    Un abrazo

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