
Un aberrante edificio en construcción destinado a ser baños, obstruye el acostumbrado paisaje; obsequio gratuito de la naturaleza, para disfrute de propios y extraños. Y para colmo, justo al lado de la plaza donde orgullosamente se iza la Bandera Nacional.
Primero toman desprevenido al mar y le roban terreno; después depredan la playa con el acarreo constante de arena; y… ¿Ahora qué es lo que sigue? ¿Construir la primera valla del muro para ocultar el único atractivo turístico que tiene Coatzacoalcos, su Coatzacoalcos, mi Coatzacoalcos?
Lamentablemente, antes que “clausurar” a la gigantesca cantina en la que se ha convertido el malecón, la mejoran ¡Dotándola de baños! Con un proyecto poco transparente que solo muestra la falta de conciencia, ó la ausencia de escrúpulos para beneficiar a quien sabe quien.
Desarrollar la infraestructura de servicios de la ciudad definitivamente es una labor prioritaria, sin embargo cabe cuestionar muy seriamente si esa es la manera de hacerlo.
Hace ya muchos años la playa era un lugar sucio, poco atractivo, peligroso, lleno de “enramadas” expendios de licor y prostitución; que la construcción del malecón rescató para toda la ciudadanía y dio una nueva cara a nuestra ciudad. Hoy pareciera que vamos en reversa, a cambiar las enramadas por ladrillo y concreto, realmente ¿Eso es lo que deseamos?
Otras ciudades de costeras en el país sufren las consecuencias de un desarrollo desordenado de la infraestructura turística que ha prostituido las bellezas naturales y depredado el ambiente, nuevamente ¿Eso es lo que deseamos?
Coatzacoalcos está a tiempo de aprender en cabeza ajena, está a tiempo de no repetir los errores que otras ciudades han cometido, está a tiempo de planear el desarrollo de su infraestructura con una visión de futuro que respete “el derecho de toda persona a vivir en un medio ambiente adecuado para su desarrollo, salud y bienestar” –cita de la Ley General Del Equilibrio Ecológico y la Protección Al Ambiente.
La autoridad, antes de aprobar cualquier cosa, tendra que explicar muy bien cuál es el proyecto que propone realizar en nuestra franja costera para convencer a la ciudadanía.
Y por supuesto clausurar tanto el mamotreto ese como la gigantesca cantina en la que se ha convertido el malecón.
Enrique Chávez Maranto
enrique.chm@gmail.com